El Salón Domeyko de la Universidad de Chile fue escenario este lunes de la ceremonia de entrega del Premio Manuel Montt 2024, convocatoria 2025, galardón impulsado por la Universidad de Chile en conjunto con la Fundación Pedro Montt. En esta edición, el reconocimiento fue otorgado de manera unánime y compartida a las escritoras y periodistas María José Ferrada y Victoria Ramírez Mansilla, por sus obras Diario de Japón y Teoría del polen, respectivamente.
La convocatoria consideró obras literarias publicadas entre 2020 y 2024 y recibió 145 postulaciones en su primera etapa. Tras un proceso de evaluación y selección, la Comisión Evaluadora de Literatura propuso al Consejo Universitario otorgar, de manera compartida, el Premio Manuel Montt de Literatura 2024 a ambas autoras. La decisión fue posteriormente ratificada por el máximo órgano colegiado de la Universidad de Chile.
La Comisión Evaluadora estuvo encabezada por la vicerrectora de Extensión y Comunicaciones, Pilar Barba Buscaglia, e integrada por el Premio Nacional de Literatura Elicura Chihuailaf, la escritora Belén Fernández y los académicos Cristián Montes y Eduardo Santa Cruz.
Durante la ceremonia, la vicerrectora Pilar Barba destacó la trayectoria del reconocimiento y su vínculo con la promoción de los libros, el pensamiento y la creación. “Es una alegría recibirles hoy en la Casa Central de la Universidad de Chile para una nueva entrega de uno de los mayores reconocimientos y de mayor tradición, que hace más de siete décadas nos reúne en torno a los libros, el pensamiento y la creación”, señaló.
La autoridad también se refirió a las obras distinguidas y a los elementos que, pese a sus diferencias, permiten establecer un vínculo entre ambas propuestas literarias. “Son dos libros muy diferentes. Uno parte del viaje, la memoria y la experiencia personal; el otro, del mundo vegetal y de nuestra relación con otras formas de vida. Pero quisiera aventurar que existe algo que las aproxima. Ambos nos invitan a prestar atención a aquello que habitualmente queda en los márgenes. Una forma distinta de relacionarnos con el tiempo y con el mundo. Quizás allí radique una de las capacidades más profundas de la literatura”, sostuvo.
Por su parte, Paulo Montt, presidente de la Fundación Pedro Montt, valoró la entrega del reconocimiento y destacó la importancia de las humanidades y la literatura en el contexto actual. “Como representante de la familia, es realmente un honor dirigir estas palabras. Creo que hoy más que nunca es importante destacar el valor de las humanidades y especialmente la literatura”, afirmó.
Dos obras, dos miradas sobre el mundo
El jurado reconoció Diario de Japón (Seix Barral), de María José Ferrada, por expandir las posibilidades de la escritura autobiográfica mediante una propuesta híbrida que entrelaza fragmentos, imágenes, memoria y referentes de la literatura japonesa.
Al recibir el reconocimiento, Ferrada destacó la influencia de la literatura japonesa en su propia aproximación a la escritura. “Agradezco a la literatura japonesa por haberme ayudado a comprender la literatura como un intento de aproximación a cosas que se niegan a ser definidas o categorizadas. No un juicio, sino la observación del corazón del ser humano con sus profundas contradicciones”, expresó la autora.
En tanto, Teoría del polen (Provincianos Editores), de Victoria Ramírez Mansilla, fue premiado por construir una poética enfocada en el mundo vegetal y por desplazar la mirada antropocéntrica para reflexionar sobre las relaciones entre naturaleza, lenguaje y cultura.
La autora valoró especialmente el reconocimiento de la Universidad de Chile, institución en la que se formó, y de la Fundación Pedro Montt. “Como alguna vez me dijo un buen amigo, ‘El cemento no puede avanzar, pero la selva crece’. La selva, el bosque, la vegetación tiende naturalmente a la expansión, al reverdecimiento y a la reproducción sin límites. Lo que queda es permitir que ese crecimiento sea posible”, señaló Ramírez.
La escritora agregó que recibe el premio “con alegría y con infinito agradecimiento”, destacando especialmente a la Universidad de Chile y a la Fundación Pedro Montt por su respaldo a escritores y escritoras de distintas generaciones.