Se conocieron gracias a la organización estudiantil, ambas con la intención de construir comunidad y buscar un espacio de encuentro para estudiantes de pueblos indígenas en la Universidad de Chile. Coincidieron trabajando desde sus propias organizaciones, las que también estarán presentes en el Encuentro Anual de Estudiantes Indígenas Uchile, espacio construido colaborativamente entre la Subdirección de Equidad e Inclusión, el Comité Asesor de la Política de Pueblos Indígenas y los colectivos estudiantiles SESOPO (Secretaría de Solidaridad con los Pueblos Oprimidos), Küme Pewma y Chakana.
María Belén Núñez, de 23 años, es estudiante de tercer año de la carrera de Ciencia Política en la Facultad de Gobierno y, si bien siempre ha vivido en Santiago, cuenta que su núcleo ha estado históricamente conectado y orgulloso de ser aymara, participando constantemente de espacios de revitalización tanto en la Región Metropolitana como en Arica, ciudad de origen de su familia.
Fernanda Jofré, por su parte, tiene 21 años y cursa cuarto año de Antropología en la Facultad de Ciencias Sociales. Llegó a la capital desde Vallenar y toda su familia, del pueblo diaguita, es de la cuenca del valle del Huasco, Atacama, “específicamente por el valle de El Tránsito”.
Hoy no solo comparten en el trabajo colectivo, sino que también viajarán junto a otros ocho estudiantes de pueblos indígenas a Colombia en octubre próximo, gracias al Programa de Movilidad Internacional: Diálogo de Saberes Indígenas, construido entre la Universidad de Chile y la Universidad de Antioquia (Colombia).
- ¿Cómo fueron sus primeros años en la Universidad?
Fernanda: Cuando llegué a Santiago igual fue un proceso difícil, estar lejos de mi familia, del territorio, pero tuve la oportunidad de llegar con una amiga el primer año, entonces no estaba del todo sola. Sin embargo, me hubiese gustado compartir otros espacios, más de acompañamiento.
María Belén: Encontré que mis primeros años fueron súper buenos. En la Facultad de Gobierno, al menos, al ser pequeña la carrera, se da una instancia más como de familia. Pero igual al inicio, lo que noté justo al entrar era que no había tanta participación de los pueblos indígenas como me hubiera gustado.
- Pareciera que estas organizaciones de estudiantes indígenas se hacen muy necesarias para sentirse más acompañados, construir comunidad y también, a veces, para conectar con sus raíces.
Fernanda: Al menos este año he tenido la oportunidad de participar de la SESOPO y también del Küme Pewma, que es una organización de Juan Gómez Millas que nace de dos chicas de la Facultad de Filosofía y Humanidades, Millaray y Reuka. Yo estaba reconectada con mis raíces, participaba en mi comunidad, pero me hubiese encantado que al ingresar a la Universidad hubiera un lugar donde, por ejemplo, pudiéramos hablar sobre qué problemáticas teníamos, acompañarnos en el proceso, dialogar sobre qué nos falta, qué queremos, etc. Pero ahora creo que ha estado saliendo muy bien y esperemos que así siga siendo, pensando en el futuro también, con los chicos y chicas que ingresen a la Universidad y que tengan ese acompañamiento, y que la organización quede ahí para ellos.
María Belén: Pienso muy parecido a Fernanda. En mi familia y en mí la cultura aymara siempre ha estado, pero dentro de la Universidad, en verdad, es como súper nueva.
Y al inicio, por ejemplo, estaba la SESOPO, pero estaba inactiva. Y ahora nomás la volvimos a revivir y ojalá se puedan dar más instancias, sobre todo por los estudiantes nuevos. Eso es lo que más queremos, en verdad, porque estos espacios de revitalización de la lengua, de nuestras tradiciones, de nuestras culturas, son muy importantes y a una la hacen muy feliz.
- Este 5 de septiembre se conmemora el Día Internacional de la Mujer Indígena. ¿Qué significado tiene para ustedes?
Fernanda: Desde mi perspectiva, estar en un espacio institucionalizado, como es la Universidad de Chile, nos somete a estar en epistemologías occidentales, extractivistas, productivistas, y eso igual nos sitúa en una posición activa como mujeres: poder interpelar lo que está de base, poder dar opiniones, poder organizar gente, poder… ¿por qué no?, ser líderes. Entonces siento que es una implicación importante, sobre todo siendo mujeres y, aparte, indígenas. Siento que es un camino que se recorre activamente y que requiere fuerza también, sobre todo en una institución que ya está hegemonizada.
María Belén: Además de lo que menciona mi compañera, si bien creo que el Día de la Mujer Indígena es algo muy importante, siento que a veces pasa lo mismo que cuando se celebra el Año Indígena: se celebran estas dos fechas, pero el resto del año se deja todo olvidado. Por eso creo que es importante que también se hagan actividades desde las facultades y no solo, por ejemplo, desde las organizaciones estudiantiles. Y que tampoco se concentre solamente en lo mapuche, porque si bien en la mayoría de Chile o de Santiago hay comunidad mapuche, faltan esos espacios para los pueblos del norte, a los que muchas veces se les invisibiliza, por lo que es importante que también se les invite a los conversatorios o distintas actividades que se realizan.
- En ese sentido, ¿qué sienten que le falta a la Universidad para seguir avanzando en estos temas?
Fernanda: Yo creo que lo primero es empezar a gestionar espacios específicos para las organizaciones dentro de la Universidad, porque ahora el proceso es súper burocrático y demora mucho. Creo que tener un espacio donde podamos reunirnos es primordial. También hay que estar abiertos a la salud intercultural dentro de los campus y que no solo sea medicina mapuche, ya que existe también la medicina andina. Y conversar sobre eso también, porque la interculturalidad va más allá de homogeneizar a todos los pueblos, porque dentro de los propios pueblos hay diferencias.
María Belén: También creo que es importante que las y los estudiantes indígenas tengamos cierta prioridad en ciertas cosas. Por ejemplo, al postular a ciertos Cursos de Formación General (CFG) que hablan de temas indígenas o a los mismos talleres de lenguas indígenas, y que sean los estudiantes indígenas los que tengan la prioridad, porque han quedado fuera compañeras y compañeros mapuche que quieren aprender su lengua, y pasa lo mismo con la lengua aymara.
Y otro punto es que podamos tener, ojalá, un día libre al año para nuestras celebraciones. Por ejemplo, el Año Nuevo Indígena es una fecha que coincide para todos los pueblos y es muy importante que podamos participar de la mejor manera posible de esas celebraciones.
- Este lunes es el Encuentro Anual de Estudiantes Indígenas Uchile. ¿Qué tan importante es para ustedes este tipo de instancias?
Fernanda: Yo diría que ojalá sucediera todos los meses. Porque es importante, como dijo mi compañera, que no sea como para la foto y ya está, porque estos espacios son súper necesarios para que las personas se sientan acompañadas, para que exista un momento de comunidad, para que nos autorreconozcamos, para conocernos y saber, por ejemplo, quiénes vienen de afuera, de regiones, y así hacer comunidad.
María Belén: Sobre todo, el poder encontrarnos. Poder hablar entre todos sobre cómo vemos la Política Indígena, porque además ese día vamos a analizar la Política Indígena y vamos a ver el tema de los estudiantes que quieran pertenecer al Comité de Pueblos Indígenas. Ojalá que haya mucha gente interesada, porque estas instancias son muy necesarias.
- Finalmente, en octubre próximo viajarán a Colombia y visitarán la Universidad de Antioquia. ¿Qué esperan de esta oportunidad y de este encuentro con sus pares?
Fernanda: Yo lo pienso de manera colectiva, porque significa algo como pueblo, como quién soy, como los hermanos de otros pueblos. Siento que es una expectativa también colectiva, porque uno va en voz de otras personas. No necesariamente vamos a hablar o aprender de forma individual, sino que eso después será compartido acá cuando lleguemos. Entonces significa responsabilidad, significa compromiso y creo que eso es entregarse al proceso de disfrutar la experiencia.
María Belén: Me motiva mucho, sobre todo porque voy a volver a ver a los chiquillos que vinieron el año pasado, porque estuve en todas las actividades del año pasado. También conocer su carrera de Pedagogía de la Madre Tierra, porque ellos la presentaron acá y era una carrera muy bonita, que tenía que ver con los territorios y cómo ellos mantenían esta relación con sus territorios. Y creo que eso le falta a la Universidad: dejar que los estudiantes también se integren a los territorios y vuelvan a conectar con ellos.