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Astronomía, salud mental y biodiversidad

Equinoccio de primavera: especialistas Uchile aclaran qué es verdad y qué es mito

Equinoccio de primavera: especialistas Uchile aclaran mitos y verdades
ste martes 22 de septiembre de 2026, exactamente a las 21:05 horas, comienza oficialmente la primavera en Chile.
Este martes 22 de septiembre de 2026, exactamente a las 21:05 horas, comienza oficialmente la primavera en Chile.
"La trayectoria del Sol en el cielo, en la órbita aparente del Sol, está inclinada con respecto al ecuador celeste, está inclinada 23° y medio, más o menos", explica José Maza.
"La trayectoria del Sol en el cielo, en la órbita aparente del Sol, está inclinada con respecto al ecuador celeste, está inclinada 23° y medio, más o menos", explica José Maza.
Maza explica que el término equinoccio significa literalmente “noches iguales” y alude al momento del año en que el día y la noche tienen una duración muy similar, cercana a las 12 horas.
Maza explica que el término equinoccio significa literalmente “noches iguales” y alude al momento del año en que el día y la noche tienen una duración muy similar, cercana a las 12 horas.
Francisca Contreras asegura que “el único fenómeno observable que trae un equinoccio es la duración del día y la noche".
Francisca Contreras asegura que “el único fenómeno observable que trae un equinoccio es la duración del día y la noche".
La psicóloga Margarita Bórquez explica que sí influye en los cambios de ánimo son las variaciones en la luz, debido a que “alteran nuestros ritmos biológicos".
La psicóloga Margarita Bórquez explica que lo que sí influye en los cambios de ánimo son las variaciones en la luz, debido a que “alteran nuestros ritmos biológicos”.
Rosa Scherson asegura que “este año todo indica que la mejor fecha para ver el desierto florido será a mediados de octubre".
Rosa Scherson asegura que “este año todo indica que la mejor fecha para ver el desierto florido será a mediados de octubre".

Este martes 22 de septiembre de 2026, exactamente a las 21:05 horas, comienza oficialmente la primavera astronómica en Chile. Para muchas personas, el cambio de estación se asocia a variaciones en el ánimo y la energía, a días más largos y luminosos e incluso a rituales vinculados con su significado. Más allá de estas creencias, las transiciones estacionales pueden relacionarse con cambios en la salud mental y también con procesos ambientales, como la floración de numerosas especies vegetales.

Pero ¿qué sabemos realmente sobre el equinoccio de primavera? El profesor emérito de la Universidad de Chile y astrónomo José Maza explica que este fenómeno ocurre cuando “la trayectoria del Sol en el cielo, en la órbita aparente del Sol, está inclinada con respecto al ecuador celeste, está inclinada 23° y medio, más o menos. En dos épocas del año, el 21 —por ahí— de marzo y el 21, 22 o 23 de septiembre, el Sol cruza el ecuador. En marzo cruza de sur a norte y en septiembre cruza de norte a sur”.

Maza explica que el término equinoccio significa literalmente “noches iguales” y alude al momento del año en que el día y la noche tienen una duración muy similar, cercana a las 12 horas.

Por su parte, Francisca Contreras, licenciada en Ciencias, mención Astronomía, y divulgadora del Observatorio Astronómico Nacional de la Universidad de Chile, asegura que “el único fenómeno observable que trae un equinoccio es la duración del día y la noche, ya que en invierno tenemos días cortos y noches largas y, luego del equinoccio, empezamos a tener días cada vez más largos, acortando las noches hasta el 21 de diciembre”.

Además, Maza añade que no existen “fenómenos energéticos en la Tierra, ninguno, cero”. “A la Tierra le da lo mismo. El Sol ahora va a estar saliendo por el punto cardinal este, poniéndose por el punto cardinal oeste, el día va a durar cerca de 12 horas y la noche va a durar cerca de 12 horas, pero no hay nada en particular con respecto a la energía que le va a llegar a la Tierra en el momento del equinoccio”, explica.

¿Existe la depresión primaveral?

La psicóloga Margarita Bórquez Quintas, académica de la Facultad de Ciencias Sociales, aclara que “de acuerdo con la evidencia, no es la primavera como tal, sino más bien los cambios estacionales o las transiciones entre estaciones los que podrían estar relacionados con nuestra salud mental”.

“El patrón va a depender del trastorno y también del grupo etario. La depresión suele empeorar en invierno o durante las transiciones entre otoño e invierno. Esto se basa en revisiones y estudios poblacionales que tenemos disponibles, que efectivamente han encontrado aumentos invernales. Pero, en algunos grupos, específicamente en los jóvenes, se observa una variación estacional mucho más pronunciada en los síntomas depresivos que en la población adulta. Hay otros estudios que no muestran una relación tan clara; algunos muestran alzas en primavera y también en otoño, mientras otros señalan que estas alzas no son exclusivas del invierno. Entonces, hay que tomar esa relación con mucha precaución”, explica.

La profesora del Departamento de Psicología añade que “donde sí podríamos encontrar un patrón más claro es en la manía, la psicosis y algunas crisis agudas de activación, que están relacionadas con los trastornos bipolares. Estas suelen alcanzar un punto máximo en la primavera, en verano o en la transición entre el invierno y la primavera, y acá tenemos más evidencia respecto de esto: hay estadísticas, por ejemplo, ligadas a mayores ingresos, es decir, mayores internaciones psiquiátricas, o también autorreportes de episodios de activación muy ligados a la primavera, al verano, a la transición hacia la primavera o a periodos donde los días son más largos, definitivamente”.

Lo que sí influye en los cambios de ánimo son las variaciones en la luz, debido a que “alteran nuestros ritmos biológicos y esto se podría asociar a perturbaciones en nuestra salud mental”.

“Para entender esto, hay que considerar que el fotoperiodo es la principal señal del ambiente que nos sincroniza, que sincroniza nuestros ciclos fisiológicos, tanto circadianos como circanuales. Para entender mejor eso, es necesario saber que en nuestros cerebros hay un reloj maestro, que es el llamado núcleo supraquiasmático, y este reloj se sincroniza con la señal ambiental. La luz es un poderoso sincronizador de este reloj; también lo son los cambios de temperatura y el ritmo social, y estos pueden modular la sincronización de nuestro reloj maestro”, explica la profesora de FACSO.

Primavera y desierto florido

Otro fenómeno que podrá observarse durante esta primavera es el desierto florido en el desierto de Atacama, que también se manifestó en 2025. Este año, las lluvias invernales registradas en el norte, en un contexto marcado por el fenómeno de El Niño, generaron condiciones favorables para una nueva floración.

La académica del Departamento de Silvicultura y Conservación de la Naturaleza de la Facultad de Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza de la U. de Chile, Rosa Scherson Vicencio, aclara que “las condiciones de temperatura de la primavera gatillan la floración en varias especies, incluidas la mayoría de las que crecen en el desierto florido. Esto no tiene mucho que ver con la fecha exacta del equinoccio, sino más bien con cuándo se acumulan los grados necesarios para florecer. En años calurosos esto puede ocurrir antes, digamos, a fines de agosto, y en años más fríos se demora un poco más. Dependiendo de la especie, hay algunas que requieren menos calor para florecer; por eso vemos una floración escalonada”.

“Este año todo indica que la mejor fecha para ver el desierto florido será a mediados de octubre, aunque ahora ya se están viendo muchas flores”, señala la académica, quien añade que, para apreciar de mejor manera el espectáculo, “recomendaría el Parque Nacional Llanos de Challe, en la región de Atacama, y, en general, la costa de las regiones de Coquimbo y Atacama se verá muy bien”.

Quienes visiten el desierto florido deben seguir algunas recomendaciones para proteger este frágil ecosistema. Scherson llama a “cuidar las flores, transitar por senderos y tratar de no pisar las plantas. Jamás entrar en vehículo a un sector con flores y menos arrancarlas. Las flores del desierto no duran nada cortadas; lo mejor es llevarse un registro fotográfico digital, pero no sacarlas, porque estamos afectando futuras floraciones. Es importante destacar también que, junto con las flores, llegan a esos sectores numerosos insectos, reptiles y mamíferos pequeños y medianos que requieren también cuidado y protección. Lo que ahí se forma son ecosistemas de vida corta, que son muy frágiles y que no se ven en otros lugares del mundo, por lo que es vital respetarlos”.