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Historias familiares y distintas generaciones

Cómo narrar la memoria: especialistas U. de Chile comparten su experiencia y recomendaciones

Cómo narrar la memoria: recomendaciones de especialistas U. de Chile
libro el país del silencio
Para el periodista de investigación Mauricio Weibel, las escrituras de la memoria rescatan hechos y subjetividades “que están silenciadas” y constituyen un litigio frente a los relatos oficiales.
imagen de dino pancani leyendo su libro
Dino Pancani, académico de la Facultad de Comunicación e Imagen, adelanta la preparación de una nueva publicación que indaga las canciones elaboradas durante el periodo.
retrato isabel piper
La memoria, definida por Piper como una práctica y acción colectiva, “está constituida en el marco de las relaciones sociales y el encuentro con otros y otras”.
retrato mauricio weibel
Mauricio Weibel sugiere a las y los escritores interesados en estos temas que “abracen el viaje que significa la escritura de la memoria. Una travesía que es social, humana y creativa”.
retrato tania tamayo uchile
Tania Tamayo recalca que “aun cuando uno lo mire desde la distancia del tiempo, es importante rescatar estos hitos de la historia del país”.
retrato dino pancani
Para Dino Pancani, una de las cosas a considerar en estos temas es entender que se está trabajando con historias de víctimas.

La revisión de archivos podría ser una de las acciones con las cuales distintas organizaciones, instituciones y personas, intentan acercarse a los temas relacionados con la historia reciente. Esto, con el fin de aportar en la preservación de esa memoria.

A más de cincuenta años del golpe de Estado que inicia con un periodo de dictadura en el país, también los objetos, fotografías y hechos del pasado, continúan armando de a poco el puzle de esa época. En ese aspecto, Dino Pancani, académico de la Facultad de Comunicación e Imagen, adelante la preparación de una nueva publicación que indaga las canciones elaboradas durante el periodo, siendo otra manera de restacar registros de esa época.

Durante un largo tiempo, las memorias del golpe y de la dictadura estuvieron centradas en la represión y en el dolor de las víctimas, en las desapariciones y ejecuciones, tortura, exilio, efectos psicológicos y psicosociales que eso tiene sobre las víctimas, explica Isabel Piper, académica de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile y coordinadora del Programa de Psicología Social de la Memoria.

Con la integración de otras miradas, tales como de quienes vivieron otras experiencias o de nuevas generaciones, se abre el tema a memorias relacionadas con las juventudes, activismos, militancias y de la resistencia. 

“Diría que eso fue uno de los principales cambios o uno de los principales giros, unido a incorporar en el campo de la memoria otros debates que estén en la esfera de lo público”, analiza Piper. Feminismos, género y pueblos originarios son algunos con la suma de un enfoque interseccional, discontinuidades y continuidades.

En particular, la producción y reflexiones en torno a la memoria en Chile tienen la característica de vincular esos temas con una “cierta sensibilidad política progresista, de un interés porque los estudios en el campo de la memoria no sean meramente teóricos y que se queden en el campo de la investigación académica, sino que tengan un impacto”, describe Isabel.

La memoria, definida por Piper como una práctica y acción colectiva, que se construye de forma colectiva, “está constituida en el marco de las relaciones sociales y el encuentro con otros y otras”. Incluso, desde el círculo más cercano, como puede ser la familia. En ese sentido, aparecen en el periodismo narrativo una opción para relatar aquellas trayectorias que, si bien son íntimos y personales, encuentran un espacio en la historia que involucra a todo un país.

Narrativa de la memoria

A través de imágenes, recuerdos familiares y de amistades, o incluso documentos oficiales o aquellos desclasificados, los textos de Mauricio Weibel Barahona, exestudiante de la Escuela de Periodismo, y Tania Tamayo Grez, académica de la Facultad de Comunicación e Imagen de la U. de Chile, dan luces de una manera de construir a una persona que ya no está, a través de la escritura con una mirada sensible y profundamente humana.

Para el periodista de investigación Mauricio Weibel, las escrituras de la memoria rescatan hechos y subjetividades “que están silenciadas”, siendo un litigio para loa relatos oficiales. “Su principal característica es que se construyen a partir de acontecimientos humanos, sociales y políticas significativas para las personas y los colectivos”, menciona.

El ensayo, crónica, texto académico, documentales o podcast, son algunos de los formatos que sirven como un intento para dejar el registro de estas historias. Pero el estilo de su escritura o propuesta narrativa, en constante cambio, a veces supone un desafío para acercarla a las juventudes.

“El rumbo de la escritura de no ficción en general, y de la memoria en particular, dependerá en gran medida de la evolución del lugar que ocupen la creación literaria y la lectura en la sociedad”, explica Weibel, aunque asegura que no haya una respuesta definitiva. Asimismo, resalta que aquello estará vinculado con la manera en que se reconfigure la memoria en la sociedad, la cual evalúa “cada vez más desconectada y autoritaria”.

Una voz propia

No obstante, uno de los métodos para encontrar una voz narrativa ha sido una lectura de otros libros. En ese sentido, Tania Tamayo Grez exploró mediante la literatura oriental y de Margarite Yourcenar, una manera de comunicar distinta a la que le ofrecía el periodismo de investigación, un área a la que se ha dedicado cerca de diez años. “Así fui entendiendo cuál era el lenguaje que quería ocupar para contar eso”, comparte.

En esos relatos, en los cuales son ellos parte de la historia, pues se trata de sus familiares, aparece la primera persona. En ese sentido, Mauricio Weibel cree que esa decisión la adoptó porque “no habría otra forma de narrar una historia personal desde una voz distinta”. Así, compartió a través de El país del silencio, sus reflexiones y pasajes íntimos de su padre desaparecido y asesinado en dictadura.

En el caso de Tania, el tema apareció con el interés de una búsqueda de aquellas personas desaparecidas en la región latinoamericana, que coincidió con una tesis doctoral acerca de eso. “Este tema me pesaba ya”, dice. De esta manera, varias fueron las preguntas que la llevaron a decidir cómo abordar la historia de Manuel, su tío, a través de Retrato de una ausencia.

Entonces, comparte además una idea acerca de un “periodismo familiar”, concepto que surge en una conversación con el periodista Renato Cisneros, quien aborda la historia de su padre, un militar golpista en Perú. Este concepto, eso sí, lo considera “pedregoso”.

“Uno tiene el susto de que a lo mejor alguien te pueda demandar, pero sí otros sustos, como que la gente se moleste”, reflexiona antes las reacciones que puedan generar los textos. Mediante relatos de familiares y amistades, libros de Manuel y las impresiones que le producían los hallazgos, fue una forma de armar el relato.

Confianza con las fuentes

Para Dino Pancani, autor de Vidas estelares. Testimonios de combatientes en dictadurauna de las cosas a considerar en estos temas, es entender que está trabajando con historias de víctimas, que entienden que están disponibles a contar su historia porque se logra establecer una confianza y pueda depositar en él esa confianza, “sabiendo que no va a haber una tergiversación de lo que están haciendo”.

En ese sentido, destaca una “responsabilidad de hacerlo de la manera más honesta posible”. Asimismo, tiene en cuenta que la persona disponible a compartir su testimonio estará dispuesta a relatar lo que estime conveniente “y lo que el corazón y el dolor le permita contar”. Pero destaca que la parte victimaria hay que abordarla: “no tiene que quedar como una caricatura, pero no tiene la estatura moral que tiene la víctima y yo creo que la obra debiese reflejarlo”.

En cuanto a las nuevas escrituras que no necesariamente vivieron en el periodo, Tamayo recalca que “aun cuando uno lo mire desde la distancia del tiempo, es importante rescatar estos hitos de la historia del país. Porque todos tenemos distintas maneras de vivir, distintas maneras de conocer esa historia y de acercarnos”.

En ese sentido, hace una invitación “a todo el mundo a experimentar el gran poder de la narrativa, que en este caso es la narrativa de la memoria”, mientras que Weibel sugiere que “abracen el viaje que significa la escritura de la memoria. Una travesía que es social, humana y creativa”.