La internacionalización de la formación académica adquirió una dimensión concreta para diez estudiantes de pregrado y posgrado de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, quienes participaron de una pasantía académica en Uruguay orientada a profundizar sus conocimientos sobre derechos de niños, niñas y adolescentes (NNA), políticas sociales, participación e investigación.
La delegación fue encabezada por Mahia Saracostti, académica del Departamento de Trabajo Social, y estuvo conformada por cuatro estudiantes de pregrado de Trabajo Social; cuatro estudiantes que cursan simultáneamente estudios de pregrado y el primer año de magíster —tres del Magíster en Estudios Interdisciplinarios en Infancias y uno del Magíster en Gestión y Políticas Públicas—; y dos estudiantes de último año del Magíster en Estudios Interdisciplinarios en Infancias.
Esta diversidad permitió reunir en una misma experiencia internacional distintas etapas de la trayectoria formativa, generando intercambios entre estudiantes de pregrado y posgrado y promoviendo una aproximación interdisciplinaria a los derechos de infancia y las políticas sociales.
La movilidad se desarrolló en el marco del proyecto ANID/FONDECYT N.º 1250064, “Diseño, implementación y evaluación de un modelo de coinvestigación con niños, niñas y adolescentes (NNA) para la promoción del bienestar subjetivo, el compromiso escolar y cívico”, y de la Cátedra UNESCO Bienestar de la Niñez y Juventud, Educación y Sociedad, ambos liderados por la académica Mahia Saracostti.
La profesora destacó que uno de los principales valores de la experiencia fue precisamente la posibilidad de vincular investigación, docencia y formación internacional. “Para mí esta experiencia tiene un doble valor. Por un lado, me permite actualizar y contrastar mi propio trabajo académico en derechos de la niñez con la experiencia uruguaya y dialogar directamente con colegas y organismos de referencia regional como el IIN-OEA. Por otro lado, y quizás lo más significativo, es poder llevar a las y los estudiantes a vivir ese mismo proceso de primera mano, verlos pasar de la discusión conceptual en el aula al encuentro con expertos, con la institucionalidad estatal y con la realidad de un centro CAIF: es ver la formación interdisciplinaria en acción”, señaló Saracostti.
Una experiencia formativa más allá del aula
La agenda contempló distintas instancias académicas, profesionales y de terreno, articuladas con la Maestría en Derechos de Infancia y Políticas Públicas de la Universidad de la República del Uruguay y con instituciones referentes en la materia.
Entre las actividades se realizó un intercambio sobre formación en derechos de niños, niñas y adolescentes, poniendo en diálogo las experiencias chilena y uruguaya; encuentros con docentes de la Maestría en Derechos de Infancia y Políticas Públicas; y reuniones con especialistas del Instituto Interamericano del Niño, la Niña y Adolescentes (IIN-OEA) en ámbitos como abuso sexual infantil, violencia digital y participación.
La delegación también visitó FLACSO Uruguay y el Centro de Formación y Estudios (CENFORES) del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU), además de conocer en terreno un centro CAIF, experiencia que permitió observar el funcionamiento de un dispositivo de atención y protección a la primera infancia.
Uno de los hitos de la pasantía fue el encuentro con la Dirección del IIN-OEA, que acercó a las y los estudiantes al funcionamiento de un organismo especializado del sistema interamericano y a posibles ámbitos de desarrollo profesional, cooperación e incidencia pública vinculados a los derechos de la niñez y adolescencia.
Para Josefa Figueroa, estudiante de Trabajo Social, la experiencia permitió comprender que la formación de pregrado también puede abrir espacios de intercambio y desarrollo internacional. “Participar de esta instancia significa, para mí, reconocer que la formación de pregrado en Trabajo Social también habilita espacios de diálogo internacional. Viajar a otro país y observar cómo estos temas se abordan desde una realidad distinta desplazó mi manera de leerlos: comprendí que problemas que compartimos con Uruguay admiten respuestas institucionales muy diferentes, y que ninguna de esas respuestas es obvia ni definitiva”, explicó.
La estudiante destacó especialmente el valor de contrastar los aprendizajes desarrollados en la Universidad con experiencias institucionales concretas y presentar ante especialistas el trabajo de coinvestigación realizado junto a niños, niñas y adolescentes.
“Entendí que a estos espacios no asistimos únicamente a recibir conocimiento: participar implica también poder aportar desde nuestra propia experiencia. La articulación entre formación académica, diálogo con organismos especializados y visita a terreno fue lo que permitió ese vínculo entre teoría, experiencia y proyección profesional”, agregó Figueroa.
Internacionalización también desde el posgrado
La participación de estudiantes del Magíster en Estudios Interdisciplinarios en Infancias permitió, además, proyectar esta experiencia hacia la formación de posgrado de FACSO, fortaleciendo una mirada comparada sobre las políticas de infancia y generando vínculos con comunidades académicas y profesionales de otros países.
Belén Álvarez, estudiante del programa, valoró especialmente la posibilidad de trasladar los aprendizajes desarrollados durante su formación a un contexto internacional. “Una cosa es estudiar y conversar sobre políticas de infancia, derechos o participación desde Chile, y otra muy distinta es viajar, encontrarse con estudiantes y profesionales de otro país, recorrer sus instituciones y escuchar directamente cómo entienden y enfrentan estos temas. Eso hizo que la experiencia fuera mucho más cercana y que muchas de las cosas que hemos aprendido durante nuestra formación adquirieran un sentido distinto”, sostuvo.
Para Álvarez, conocer la experiencia uruguaya también significó volver a observar críticamente la realidad nacional y formular nuevas preguntas respecto de los desafíos existentes en materia de infancia.
“Uno de los aprendizajes más importantes fue darme cuenta de lo enriquecedor que es conocer otras realidades para después volver a mirar la propia. Mientras conocíamos la experiencia uruguaya, también íbamos pensando en Chile, en las similitudes, en las diferencias y en los desafíos que todavía tenemos. De la pasantía me fui con nuevos conocimientos, pero sobre todo con nuevas preguntas y con mucha motivación para seguir formándome en el campo de las infancias”, afirmó.
Internacionalización como parte de la experiencia formativa
La movilidad permitió fortalecer vínculos de FACSO con instituciones de referencia regional como la Universidad de la República, el IIN-OEA, INAU y FLACSO Uruguay, generando condiciones para futuras colaboraciones académicas, pasantías e iniciativas de investigación conjunta.
Al mismo tiempo, la experiencia contribuye a una formación que conecta conocimientos disciplinares e interdisciplinarios con realidades institucionales diversas y permite que estudiantes de distintas etapas formativas conozcan tempranamente espacios académicos y profesionales fuera de Chile.
En ese sentido, la pasantía refleja una internacionalización vinculada directamente con la experiencia educativa: no solo mediante el intercambio entre instituciones, sino también a través de oportunidades que permiten contrastar conocimientos, conocer otros modelos de intervención y políticas públicas, generar redes y ampliar las trayectorias académicas y profesionales posibles para estudiantes de pregrado y posgrado de FACSO.
Como sintetizó la académica Mahia Saracostti: “acompañar a estudiantes de pregrado de Trabajo Social y de posgrado de FACSO es, para mí, una de las experiencias más completas que puede ofrecer la docencia”.