Parlamentarios y parlamentarias, autoridades del Ejecutivo, rectores y rectoras, académicos, organismos internacionales y sostenedores de jardines infantiles firmaron este viernes en la Casa Central de la Universidad de Chile el Compromiso Nacional por el Financiamiento Equitativo de la Educación Parvularia, convocado por la Red Educación Inicial 2030.
El documento busca visibilizar las diferencias de financiamiento existentes al interior de la oferta pública: aunque los jardines financiados vía transferencia de fondos (VTF) atienden a 95.183 niños y niñas –y representan el 38,2% de la matrícula pública–, reciben el 25,7% del presupuesto del nivel. Según un estudio publicado este año por el Banco Mundial, reciben entre 37% y 41% menos recursos por párvulo que los establecimientos de administración directa de JUNJI e Integra.
“Las oportunidades que reciben los niños y niñas no debieran depender del jardín infantil al que asisten. Hoy, dentro de la propia oferta pública, existen diferencias de hasta un 40% en los recursos destinados a su educación. Esa es una inequidad que debemos corregir”, señaló la rectora de la Universidad de Chile, Alejandra Mizala.
“La evidencia académica muestra que invertir en los primeros años de vida es fundamental para el desarrollo de niños y niñas y tiene efectos duraderos en sus trayectorias educativas y, más adelante, laborales. Por eso, promover un financiamiento más equitativo de la educación parvularia implica avanzar también hacia una mayor igualdad de oportunidades. Ese es el sentido de esta campaña: que el lugar donde un niño o una niña comienza su educación no determine las oportunidades que tendrá en su vida”, agregó la Rectora Mizala.
La Red propone avanzar en dos etapas: primero, modificar el mecanismo de transferencia para que los recursos se calculen sobre la capacidad autorizada de cada jardín y no sobre la asistencia mensual; y, posteriormente, avanzar hacia un financiamiento que considere los costos efectivos de operación de los establecimientos.
Esta propuesta recoge un criterio que el Estado ya incorporó en la legislación. Con la ley N° 21.819 se estableció que los jardines VTF traspasados a los Servicios Locales de Educación Pública se financiarán, a partir de la Ley de Presupuesto 2028, según sus costos de operación, su dotación efectiva y las características de su territorio, y no según la asistencia mensual. La Red valora ese avance y plantea que el mismo criterio se extienda al resto de los jardines que reciben recursos públicos, incluidos aquellos administrados por municipios y fundaciones sin fines de lucro.
Para Alionka Miranda, coordinadora de la Red Educación Inicial 2030, el compromiso busca llevar esta discusión más allá del ámbito técnico: “Durante mucho tiempo, esta diferencia de financiamiento ha sido principalmente parte de una discusión técnica. Hoy queremos que sea conocida y comprendida por toda la sociedad, porque estamos hablando de las condiciones en que miles de niños y niñas comienzan su educación. Este compromiso busca que esa realidad sea visible y que forme parte de las decisiones que se tomarán para el Presupuesto 2027”.
Quienes suscribieron el compromiso manifestaron su disposición a impulsar, desde sus respectivos ámbitos, las gestiones necesarias para abordar esta diferencia en la discusión de la Ley de Presupuesto 2027.
Esta firma marca un nuevo hito de Partir con Equidad, campaña de la Red Educación Inicial 2030 que comenzó el 28 de septiembre bajo el concepto “No lo ves, pero…”. La recolección de firmas ciudadanas continuará hasta el 31 de octubre y sus resultados serán entregados durante la primera semana de noviembre al Congreso y al Ejecutivo.
La Red Educación Inicial 2030 es una alianza de más de 50 instituciones vinculadas a la educación parvularia en Chile, integrada por seis universidades, doce sostenedores de jardines infantiles y salas cuna y 32 instituciones y organizaciones de la sociedad civil, además del apoyo de UNICEF.