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Memoria Estudiantil

Rescate patrimonial U. de Chile: restauran afiche encontrado de la Semana Mechona de 1973

Rescate patrimonial U. de Chile: restauran afiche semana mechona de 1973
Richard Milad y Daniela Cortéz trabajaron en la restauración del afiche de 1973
Richard Milad y Daniela Cortéz trabajaron en la restauración del afiche de 1973
El afiche fue sometido a diferentes procesos de limpieza y restauración.
El afiche fue sometido a diferentes procesos de limpieza y restauración.
Richard Milad, restaurador y profesor de la U. de Chile, realizó la estrategia para darle una "nueva vida" a este afiche.
Richard Milad restaurador y profesor de la U. de Chile, realizó la estrategia para darle una "nueva vida" a este afiche.
Al inicio el cartel presentaba dobleces profundos, bordes frágiles y pérdidas de papel en algunas esquinas.
Al inicio el cartel presentaba dobleces profundos, bordes frágiles y pérdidas de papel en algunas esquinas.
Daniela Cortéz fue la encargada de realizar la técnica de rigatino.
Daniela Cortéz fue la encargada de realizar la técnica de rigatino.

“¡Bienvenidos a estudiar!”. El mensaje aparece a la izquierda de un grupo de jóvenes vestidos como personajes de las caricaturas de Hanna-Barbera, que posa frente a una cámara de Canal 9, operada por un chuncho sonriente. Así era el afiche de 76 por 109 centímetros con que la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh) recibió a los mechones de 1973.

Contra todo pronóstico, la pieza sobrevivió al paso del tiempo y a la destrucción de gran parte de la documentación de la Federación tras el golpe de Estado. Resguardado en el Archivo FECh, aunque se desconoce exactamente cómo llegó hasta allí, el cartel se encontraba deteriorado y sin posibilidad de ser exhibido.

Más de 50 años después, el afiche vuelve a recuperar parte de su historia. Dos especialistas de la Universidad de Chile trabajaron en estabilizar el documento, recuperar las zonas que había perdido y devolverle parte de su integridad visual. El próximo paso será volver a ponerlo a disposición de la comunidad universitaria.

“Casi la totalidad de la documentación del período 1970 a 1973 de la FECh fue quemada”, explica Javier Duharte, asistente del Archivo FECh. En ese contexto, la conservación de esta pieza adquiere un valor especial. “Seguramente por estar oculto mucho tiempo para protegerlo, estaba deteriorado. Por eso es doblemente importante que se haya realizado la restauración de este documento”, agrega Duharte.

Del deterioro a la recuperación

Dobleces profundos, bordes frágiles y pérdidas de papel en algunas esquinas fueron parte de los problemas que Richard Milad Solís encontró al comenzar el trabajo. Académico de la Facultad de Artes y de la Facultad de Química y Farmacia, Milad propuso realizar una intervención que permitiera no solo conservar el afiche, sino también recuperar su aspecto.

“Estaba muy quebradizo, tenía un faltante importante en esta esquina y otros faltantes en los otros bordes. Cualquier decisión que no fuese acertada podría hacer que esto se destruyera más de lo que estaba”, explica.

Para abordar el trabajo, contactó a Daniela Cortéz, conservadora y diplomada en Conservación y Restauración de la U. de Chile. Juntos evaluaron el estado del documento y definieron las intervenciones necesarias. “El primer paso es la revisión del material por anverso y reverso. Hay una revisión organoléptica”, explica Cortéz.

A partir de esa evaluación se determinó cómo manipular la pieza y qué procedimientos eran seguros para su conservación. Después de la limpieza, se realizó un laminado completo utilizando papel japonés, un material resistente y neutro que permite darle estabilidad al soporte original.

“Aparte de la limpieza, que es como lo básico que se hace con un documento, se le hizo también un laminado. En vez de hacerlo por zonas, que a veces solo se hace laminación parcial, acá lo hicimos completo”, cuenta Milad.

El trabajo más visible vino después: reconstruir las zonas en las que el afiche había perdido parte del papel y recuperar visualmente el diseño. Para ello se utilizaron injertos de papel japonés, previamente teñido para aproximarse al tono del documento original. Sobre estos fragmentos se reconstruyeron las líneas y formas que permitían completar la imagen.

“Este papel primero se tiñó y después se hizo como la continuación del dibujo original del póster para que se completara visualmente la imagen”, señala Cortéz. Para conseguir los tonos se utilizó acrílico diluido y, posteriormente, lápices de colores para realizar el trabajo de reintegración cromática.

Proceso de restauración

La restauración plantea una paradoja: rescatar un objeto que, por su propia naturaleza, fue concebido para ser efímero. “Es muy fuerte tener que estar jugando con algo que está hecho para perecer. Entonces estamos haciendo el gesto contrario, haciendo que esto se detenga en el tiempo”, reflexiona Milad.

Los afiches, volantes y otros impresos de circulación universitaria fueron creados para comunicar en un momento determinado y luego desaparecer. En este caso, sin embargo, el paso de las décadas transformó una pieza de difusión estudiantil en un documento capaz de dar cuenta de una época y de la vida cotidiana de la FECh. Por eso, para Richard, la conservación no termina con la intervención material. “Lo importante es que no quede simplemente en el gesto de haberlo intervenido para que se conserve en el tiempo, sino que también esté disponible a la comunidad”, plantea.

En el marco de las actividades por los 120 años de la FECh, que se conmemoran este 2026, y a partir de las gestiones de la Vicerrectoría de Asuntos Estudiantiles y Comunitarios, el afiche será enmarcado y expuesto en la sede de la Federación de Estudiantes. Así, después de más de medio siglo de permanecer resguardado, el cartel que recibió a los mechones de 1973 volverá a encontrarse con nuevas generaciones de estudiantes.

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