Más de un centenar de personas participaron en el encuentro "Desafíos para la inclusión de la cultura Sorda en la Universidad de Chile", que reunió a integrantes de la comunidad universitaria, personas Sordas y representantes de organizaciones externas para reflexionar sobre las barreras de acceso a la educación superior y los desafíos de inclusión de esta comunidad.
La presidenta del Colectivo Nacional por la Discapacidad y alumni de la Universidad de Chile, Pamela Molina, saludó desde Washington a las y los asistentes, recordando, como persona Sorda, que en la inclusión de su comunidad se deben considerar diferentes aspectos: "La comunidad Sorda es interseccional. Pertenecemos al movimiento de personas con discapacidad pero al mismo tiempo también pertenecemos a una comunidad lingüística y cultural minorizada y por lo tanto tenemos derechos colectivos que nos han sido históricamente negados (...) Cuando hablamos de la lengua de señas no podemos olvidar el derecho de estudiar en la academia en nuestra propia lengua, porque todos ustedes han estudiado en su lengua pero la comunidad sorda no. Además, no podemos abordar la lengua de señas como una herramienta más de accesibilidad para la inclusión, sino que tenemos que hablar del derecho a la lengua".
Posteriormente, se realizó el panel de conversación "Experiencias en primera persona", en donde Mayra Riveros, estudiante Sorda de segundo año de Actuación Teatral de la Facultad de Artes; Valentina Orellana, actriz Sorda egresada de la Facultad de Artes; y Valentina Jara, cineasta con hipoacusia egresada de la Facultad de Comunicación e Imagen, compartieron sus conocimientos sobre la participación y los apoyos para las personas Sordas en la Universidad, así como sus experiencias en el mundo laboral.
"Cuando yo me matriculé en la Universidad pensé, ¿habrán personas sordas que tengan sus propios sueños? Sí, porque yo tengo un sueño, pero mi problema es que la universidad no ve ni piensa en qué es posible. Ellos creen que es imposible que una persona Sorda tenga esos sueños. Pero yo soy una estudiante sorda, soy Sorda profunda, tengo más desafíos, pero sí lo logré alcanzar. Mi consejo sería que cree esa conciencia, porque las personas sordas sí pueden estudiar en la universidad. Sí, pueden ser médicos, ser veterinarios, pueden ser abogados, pueden tener cualquier sueño. No presentar desde la negativa de que no se puede. Y también el tema de los intérpretes. Sin intérpretes no se podría", comentó Mayra Riveros, estudiante que además fue parte del equipo organizador del encuentro.
Valentina Jara, alumni de la Facultad de Comunicación e Imagen, contó parte de su proceso en la Universidad, destacando "que no basta con centrarse en el aspecto académico", ya que la experiencia universitaria va mucho más allá de lo que sucede en la sala de clases, "porque no solo las personas Sordas sino que todas las personas con discapacidad tenemos el derecho de poder participar en todo el ámbito estudiantil. Por ejemplo, si nosotros queremos participar en una asamblea, o si queremos hacer una actividad comunitaria, se necesitan ciertos apoyos también. Porque nosotros también podemos aportar a la comunidad y se necesita garantizar ese derecho. A veces pensamos que tener ese apoyo nos hace dependientes cuando es todo lo contrario, nos da autonomía para desarrollarnos como profesionales".
Sobre la experiencia laboral, Valentina Orellana comentó que egresó en 2022 y se tituló en 2024, pero que desde entonces todos los trabajos que ha tenido han estado relacionados con la discapacidad. "Fuera de eso, no he encontrado trabajo en iniciativas donde no me requieran por ser una profesional o por ser una actriz sorda. Creo que es un tema que en el mundo laboral probablemente va a ser mucho más lento de lo que puede ser en la universidad". Hoy realiza clases de teatro tanto a personas ciegas, sordas y con otras discapacidades como a personas sin discapacidad, simultáneamente en el mismo espacio, lo que ha sido un "constante desafío", ya que incluso cuando solo ha enseñado a personas Sordas, "todas las personas sordas somos distintas", por lo que "un consejo para mis compañeras de panel es el hecho de no pedir permiso para hacer las cosas que nos corresponden. No evitar este tipo de espacios que por derecho también son de nosotros".
Posteriormente, Mayra Riveros presentó en el patio Domeyko un extracto de la obra Neva, de Guillermo Calderón, con el que buscó poner en diálogo su experiencia como estudiante Sorda y las barreras que ha enfrentado durante su trayectoria universitaria.
Finalmente, las y los asistentes se dividieron en grupos para dialogar sobre "cómo vivimos la comunicación en la Universidad", buscando repensar las formas de inclusión de la comunidad Sorda en la casa de estudios.
El encuentro contó en todo momento con intérpretes de lengua de señas chilena (LSCh), quienes facilitaron el diálogo entre personas oyentes y personas Sordas, así como con transcripción simultánea durante el panel de conversación.
Federico Matzner, alumni de la carrera de Administración Pública de la Facultad de Gobierno, valoró el encuentro, ya que, como persona Sorda, cuando ingresó a la Universidad en 2017, "la inclusión era muy poca, recién estaba empezando. Ahora hay una transformación importante y yo veo que hay un mejor desarrollo dentro de las facultades. Hay estudiantes sordos y hay estudiantes hipoacúsicos y eso yo no lo sabía, y creo que eso está muy bien".
Por su parte, María Ignacia Fuentes, psicóloga de la Universidad Católica, especializada en atención a niños y niñas sordos, comentó que le interesa mucho saber qué es lo que está haciendo la Universidad en la promoción de la lengua de señas y que le sorprendió saber que hay estudiantes Sordos y con hipoacusia en la institución. "La presentación que hizo Mayra fue muy emocionante. Que participe una persona sorda en la actividad y que sea con todos sus derechos me parece muy importante. Además se debe fomentar el uso de la lengua de señas para poder fomentar la participación y que el intérprete no solo tenga el rol en la sala de clases, sino ver cómo se puede apoyar en las otras instancias fuera de clases para que así exista una mayor participación y sea un desarrollo más positivo".
La profesora Maribel Mora Curriao, subdirectora de Equidad e Inclusión, agradeció la participación de la comunidad Sorda, recordando el valor de escuchar a sus integrantes a la hora de hablar de interculturalidad y el compromiso de la Universidad de Chile en esta materia. "Dentro de la Universidad de Chile estamos haciendo los esfuerzos que nos permitan dialogar entre la cultura hablante y la cultura señante, y así avanzar en esta comprensión mutua, y este encuentro es un ejemplo de ello".
La actividad, realizada en el marco del Mes Internacional de la Cultura y la Comunidad Sorda, se convirtió en el primer encuentro ampliado de la Universidad dedicado específicamente a dialogar sobre los desafíos para la inclusión real de la comunidad Sorda.
En su organización participaron la Escuela de Pregrado y el Departamento de Teatro de la Facultad de Artes; el Núcleo Desarrollo Inclusivo de la Universidad de Chile; el Centro de Recursos para la Enseñanza y el Aprendizaje Universitarios de la Facultad de Filosofía y Humanidades; el Área de Convivencia Universitaria de la Dirección de Bienestar y Desarrollo Estudiantil; y la Escuela de Pregrado de la Facultad de Ciencias Sociales. Además, se invitó a integrantes de la comunidad Sorda a participar en la elaboración del segundo bloque de la actividad. El equipo organizador espera seguir desarrollando este tipo de vínculos, que permiten escuchar directamente las voces de quienes deben ser protagonistas en estas materias.
Luis Vera Fuente-Alba, profesional del Área de Discapacidad de la Subdirección de Equidad e Inclusión y coordinador del equipo organizador del evento, destacó el carácter pionero de esta iniciativa dentro de la Universidad de Chile: "Es la primera vez que personas Sordas participan en forma protagónica en una actividad institucional en nuestra Casa Central". Sobre los aprendizajes y desafíos del proceso, agradeció el compromiso y la dedicación del equipo organizador, de las y los intérpretes de lengua de señas y de las monitoras de apoyo, destacando que "hemos aprendido mucho. La lengua de señas chilena es un requisito indispensable para la participación de la comunidad Sorda, y eso lo hemos vivido durante el proceso. Hicimos tres reuniones de codiseño antes del encuentro, y en la última de ellas Mayra hizo un video de invitación en su lengua natural, la lengua de señas chilena. Y en esa instancia previa tuvimos 12 personas Sordas, algo nunca antes visto en una sala de nuestra universidad. Hemos aprendido mucho, y esperamos seguir aprendiendo de la cultura Sorda y lo que puede aportar al desarrollo de las artes, las humanidades y las ciencias, tendiendo puentes para conectar culturas y así continuar construyendo una universidad y un mundo más justo y digno para todas las personas".