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Salud pública y prevención

Sífilis y gonorrea registran sus tasas más altas de la década en Chile: ¿qué explica el aumento?

Sífilis y gonorrea en Chile: ¿qué explica el aumento de casos?
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“Hace falta fortalecer las campañas de educación sexual y entregar información clara sobre prevención, tanto del VIH como de otras infecciones de transmisión sexual”, dice el Dr. Alejandro Afani, inmunólogo y director del Centro de VIH del Hospital Clínico de la Universidad de Chile.
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El uso del preservativo sigue siendo fundamental para prevenir infecciones de transmisión sexual.
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Los casos de sífilis y gonorrea también aumentan entre las personas mayores de 60 años.
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La educación sexual y el acceso a información son esenciales para fortalecer la prevención.
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El diagnóstico oportuno permite detectar infecciones y evitar complicaciones de salud.

En Chile, las infecciones de transmisión sexual (ITS) siguen siendo un desafío para la salud pública. Según los informes epidemiológicos del Ministerio de Salud, durante 2025 se notificaron 11.155 casos de sífilis, con una tasa de 55,2 por cada 100 mil habitantes. Se registraron, además, 2.682 casos de gonorrea, con una tasa de 13,3 por cada 100 mil habitantes. En ambos casos, las tasas son las más altas de la última década.

El aumento se concentra principalmente en personas de 20 a 39 años. Sin embargo, existe otro fenómeno que ha llamado la atención de los especialistas: el incremento de los casos en personas mayores de 60 años.

Para el profesor Alejandro Afani, inmunólogo y director del Centro de VIH del Hospital Clínico Universidad de Chile, este escenario responde a diversos factores sociales, sanitarios y epidemiológicos, entre ellos, una menor percepción de riesgo frente al VIH y otras ITS.

“Con la incorporación progresiva del uso de la profilaxis preexposición (PrEP) muchas personas han optado por utilizarla como una alternativa al preservativo. Por otro lado, también existe una menor percepción de riesgo frente al VIH, debido a que hoy las personas saben que, con un diagnóstico oportuno y un tratamiento adecuado, quienes viven con el virus pueden llevar una vida normal. Sin embargo, el VIH no es la única infección que requiere atención. La sífilis, gonorrea, clamidia y otras ITS continúan circulando y pueden generar complicaciones si no son diagnosticadas y tratadas oportunamente”, detalló.

La PrEP es una estrategia eficaz para prevenir la infección por VIH, pero no protege frente a otras ITS, como la sífilis y la gonorrea.

Una encuesta realizada por el Centro de VIH refleja esta situación. El equipo encuestó a más de 7 mil personas que acudieron a hacerse un test rápido de VIH. Menos del 25% de ellas usaba preservativo de manera regular. “Quienes lo utilizaban lo hacían principalmente para prevenir un embarazo y no necesariamente para prevenir infecciones de transmisión sexual”, explica el especialista.

Pero para el profesor Afani, el origen del problema es más profundo: “Un tema que tal vez está en el origen de muchos de estos problemas es la falta de una educación sexual adecuada a todo nivel, tanto en los colegios como en las universidades. Eso también puede incidir en la toma de decisiones, en vivir una sexualidad poco responsable y, finalmente, en la falta de autocuidado”.

Alerta en mujeres

Según datos del Minsal, los hombres concentran dos de cada tres casos de sífilis notificados. Sin embargo, los casos en mujeres aumentaron un 16% durante el último año y su tasa específica llegó a 38,4 por cada 100 mil habitantes. Para el especialista, este crecimiento podría explicarse, en parte, por el bajo uso del preservativo en mujeres. “Existe el condón masculino, pero también el condón femenino, que está muy subutilizado y del que existe muy poca difusión e información. Muchas mujeres no están habituadas al uso del preservativo con su pareja, lo que puede aumentar su vulnerabilidad frente a las infecciones de transmisión sexual”, señala.

Un estudio publicado en 2026 en la revista BMC Public Health respalda esta observación. La investigación se basó en datos de la Encuesta Nacional de Salud, Sexualidad y Género (ENSSEX) 2022–2023. Según sus resultados, el 14,5% de las mujeres sexualmente activas declaró usar siempre preservativo, frente al 20% de los hombres. Los autores identifican factores relacionados con las dinámicas de pareja, la capacidad de negociar el uso del condón y otras barreras contextuales, más allá del conocimiento individual sobre prevención.

La sexualidad también cambia después de los 60

Aunque las personas jóvenes concentran la mayor proporción de casos, el alza en grupos de mayor edad es una señal que no debe pasar inadvertida. Entre 2021 y 2025, la tasa de notificación de sífilis en mujeres mayores de 60 años se duplicó, pasando de 14,4 a 28,8 casos por cada 100 mil habitantes. En los hombres, los diagnósticos aumentaron de 419 a 909, alcanzando una tasa de 50,8 casos por cada 100 mil habitantes.

En el caso de la gonorrea, entre los hombres de 60 años y más la tasa de notificación casi se triplicó entre 2021 y 2025, pasando de 3,9 a 11,6 casos por cada 100 mil habitantes. En las mujeres del mismo grupo etario, no se registraron casos en 2021 y se notificaron 10 en 2025.

“Existe una sexualidad más activa en la gente sobre 50 años”, afirma el profesor Afani. “Esto se ve favorecido porque hoy existen medicamentos que permiten a los hombres mayores mantener una actividad sexual, como el sildenafilo y el tadalafilo, que son utilizados para tratar la disfunción eréctil. Esto ha permitido que las personas puedan mantener una vida sexual activa a edades más avanzadas”.

Nuevas herramientas para prevenir las ITS

Los avances médicos han abierto nuevas posibilidades para reducir la transmisión de algunas infecciones. Además de la PrEP para prevenir el VIH, actualmente se estudia y utiliza en determinados grupos y contextos la DoxyPEP, estrategia que consiste en tomar doxiciclina después de una exposición sexual para reducir el riesgo de adquirir algunas ITS bacterianas, como sífilis y clamidia. Su utilización está dirigida a grupos específicos, de acuerdo con la evaluación clínica y las recomendaciones sanitarias vigentes.

El profesor Afani destaca que esta herramienta puede disminuir significativamente el riesgo de determinadas infecciones, aunque su utilización debe realizarse bajo indicación y seguimiento médico, considerando también aspectos como la resistencia antimicrobiana y las recomendaciones sanitarias vigentes.

“Lamentablemente, todavía existe mucha desinformación respecto del propio PrEP. Tengo muchos pacientes que la utilizan y que, cuando consultan con otros especialistas, algunos profesionales incluso desconocen de qué se trata. Entonces, si existe desinformación entre parte del personal de salud, ¿qué podemos esperar para el resto de la población? Hace falta fortalecer las campañas de educación sexual y entregar información clara sobre prevención, tanto del VIH como de otras infecciones de transmisión sexual”.

Es por ello que el especialista apunta a derribar las barreras de la desinformación: “Primero, hay que educarse e informarse. La consejería en este tema es clave. Al no contar con una educación sexual adecuada en nuestro país, muchas veces no tenemos los conocimientos necesarios para comprender por qué existe una percepción de bajo riesgo, una falta de autocuidado o dificultades para ejercer una sexualidad responsable. Necesitamos contar con información que nos permita tomar decisiones de manera informada. (...) Eventualmente, también será necesario capacitar a los médicos y otros profesionales de la Atención Primaria en estas materias. Es un ámbito que todavía está en una etapa inicial y que requiere mayor formación e información para poder avanzar en prevención y control de las ITS”.