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Presidente Kast y Rectora Mizala participaron en el encuentro

Alianza transversal renueva compromiso para que todos los niños y niñas aprendan a leer a tiempo

Alianza transversal renueva compromiso por el aprendizaje lector
Compromiso Nacional por el Aprendizaje Lector llegó al Palacio de La Moneda para renovar una alianza que reúne al Gobierno, autoridades de distintos sectores políticos, el mundo académico, organismos internacionales y la sociedad civil.
Compromiso Nacional por el Aprendizaje Lector llegó al Palacio de La Moneda para renovar una alianza que reúne al Gobierno, autoridades de distintos sectores políticos, el mundo académico, organismos internacionales y la sociedad civil.
Juan Pablo Valenzuela, director del CIAE -una de las instituciones fundadoras de Por Un Chile que Lee-, indicó que “el gobierno y el presidente Kast, ya se han comprometido en trabajar para lograr esa meta al 2030".
Juan Pablo Valenzuela, director del CIAE -una de las instituciones fundadoras de Por Un Chile que Lee-, indicó que “el gobierno y el presidente Kast, ya se han comprometido en trabajar para lograr esa meta al 2030".
La meta al 2030 es que cada niño y niña antes de terminar segundo grado pueda leer comprensivamente.
La meta al 2030 es que cada niño y niña antes de terminar segundo grado pueda leer comprensivamente.
La renovación del Compromiso Nacional por el Aprendizaje Lector marca una nueva etapa: transformar el respaldo transversal en acciones concretas y avances verificables hacia 2030.
La renovación del Compromiso Nacional por el Aprendizaje Lector marca una nueva etapa: transformar el respaldo transversal en acciones concretas y avances verificables hacia 2030.

El Presidente de la República, José Antonio Kast, junto a la ministra de Educación, María Paz Arzola, exministros de Educación, parlamentarios y representantes de diversas instituciones, entre ellas el CIAE, renovaron en La Moneda el Compromiso Nacional por el Aprendizaje Lector, reafirmando la meta de que todos los niños y niñas del país aprendan a leer comprensivamente antes de finalizar segundo básico para 2030.

La participación de diferentes universidades también reafirmó el carácter amplio de esta alianza y el papel que corresponde a la formación docente y la investigación en el mejoramiento de los aprendizajes. Entre las autoridades participantes, la Rectora de la Universidad de Chile, Alejandra Mizala, planteó que “suscribimos el compromiso junto a muchas otras instituciones, porque nos importa la educación como un sistema que abarca desde la primera infancia hasta el postgrado y la formación continua. Formamos docentes y educadoras e investigamos cómo mejorar la enseñanza para ampliar las oportunidades de aprendizaje de niños y niñas. Este trabajo es parte de nuestra responsabilidad pública con la educación del país”.

El encuentro marcó un nuevo paso para esta iniciativa, que el mandatario ya había suscrito como candidato presidencial y que, desde su lanzamiento en agosto de 2025, ha convocado a más de 300 autoridades, académicos y representantes de la sociedad civil. La presencia de representantes de distintos gobiernos y sectores políticos reafirmó el carácter transversal de este compromiso y la voluntad de situar el aprendizaje lector como una prioridad nacional que trascienda los ciclos políticos.

La renovación se produce en un contexto de importantes desafíos para el país. Según los antecedentes recogidos en el Compromiso, un 27% de los estudiantes de cuarto básico se encuentra en el nivel insuficiente de Lectura (Simce 2025) y un 34% de los jóvenes de 15 años no alcanza las competencias lectoras mínimas (PISA 2022). Frente a esta realidad, el desafío es avanzar desde el consenso en torno a la meta hacia decisiones, recursos y acciones que permitan mejorar efectivamente los aprendizajes.

Carolina Andueza, presidenta de Por un Chile que Lee, explica que “es una meta muy desafiante, necesitamos que cada niño y niña de Chile lo logre a tiempo, y en este minuto más de la mitad de cada generación se nos está quedando atrás. Para revertirlo necesitamos movilizar a todas las autoridades y también a cada hogar, a cada escuela, profesores, directivos, sostenedores, bibliotecarios, a todos que se movilicen por esta gran meta porque la lectura es la puerta para todos los demás aprendizajes y el desarrollo integral”.

El Presidente José Antonio Kast firmó el compromiso recalcando que “para lograrlo, el Ministerio de Educación va a concentrar sus esfuerzos en la educación parvularia, en primero y en segundo básico, especialmente en los aprendizajes fundamentales. Así, cada escuela va a saber qué niños necesitan apoyo y en qué, para que podamos llegar con ese apoyo a tiempo”.

Por su parte, la ministra de Educación, María Paz Arzola, reconoció que “no es un objetivo fácil. Hoy 3 de cada 5 niños no logra leer a tiempo y las escuelas de contextos socioeconómicos medios y bajos que logran sostenidamente que sus estudiantes aprendan a leer oportunamente son muy muy pocas”. Por eso, añadió, “hemos reorientado recursos hacia la primera infancia: proponemos aumentar el financiamiento para la operación de los jardines infantiles, lo que permitirá aumentar el monto por niño en aquellos que funcionan Vía Transferencia de Fondos, como no se hacía en más de una década. Fortalecer los aprendizajes exige partir temprano. En la educación parvularia se desarrolla el lenguaje, el vocabulario y la comprensión oral, habilidades que preparan a los niños para aprender a leer. Priorizar este nivel es fortalecer esas bases y ofrecer mejores oportunidades desde el comienzo”.

Desde la UNESCO, Esther Kuisch Laroche, directora de la Oficina Regional de la UNESCO en Santiago, destacó que “unir voluntades en torno a una meta es fundamental. A poco más de un año de su lanzamiento, el desafío es transformar este compromiso en avances concretos y sostenibles hacia el 2030. Desde la Unesco, reafirmamos nuestra disposición a acompañar este esfuerzo colectivo, clave para el futuro de la educación en Chile”.

En ese sentido, Juan Pablo Valenzuela, director del CIAE —una de las instituciones fundadoras de Por un Chile que Lee—, indicó que “el gobierno y el presidente Kast, ya se han comprometido en trabajar para lograr esa meta al 2030, de que cada niño y niña antes de terminar segundo grado pueda leer comprensivamente. Lograrlo requiere disponer de los recursos y las estrategias, así como monitorear que esto se vaya cumpliendo. Al resto de la sociedad civil le corresponde acompañar, animar y promover para que eso se haga realidad”.

La renovación del Compromiso Nacional por el Aprendizaje Lector marca una nueva etapa: transformar el respaldo transversal en acciones concretas y avances verificables hacia 2030. Sus siete pilares orientan este esfuerzo, desde la priorización y el monitoreo temprano de los aprendizajes hasta el fortalecimiento de la enseñanza y la formación docente, la atención oportuna del rezago lector, el trabajo con la primera infancia y las familias, el acceso a libros y el fomento lector, y el reconocimiento de los avances. El desafío ahora es traducir este compromiso compartido en medidas sostenidas y resultados que permitan que todos los niños y niñas de Chile aprendan a leer a tiempo.