En una ceremonia realizada en la Sala Sazié de la Casa Central, con la presencia de la Vicerrectora de Extensión y Comunicaciones, profesora Pilar Barba, y el Decano de la Facultad de Artes, profesor Fernando Carrasco Pantoja, la Universidad de Chile formalizó la intención de donación del archivo personal de la bailarina, coreógrafa y pedagoga Rayén Méndez Ugarte (1934-2006). La actividad, enmarcada en la conmemoración del primer Día Nacional de la Danza y el natalicio del maestro Patricio Bunster, marcó el hito de cierre del proyecto de investigación y digitalización financiado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, dando paso a la apertura pública de la plataforma digital Archivo Danza y Memoria.
La actividad constituyó el cierre formal del proyecto Rescate, identificación y digitalización del Archivo Rayén Méndez – 45 años de DANZA, iniciativa coordinada por el actor e investigador Francisco “Paco” López. La iniciativa permitió catalogar cerca de 500 fotografías históricas, videocasetes en VHS y programas de mano de los años 60. La plataforma Archivo Danza y Memoria pone a disposición pública cuatro décadas de registro de agrupaciones como el Ballet Nacional Chileno, el Ballet de Las Condes, el Ballet Popular y la Compañía Llaima durante el exilio.
Durante la ceremonia, la directora del Archivo Central Andrés Bello, profesora Fernanda Vera, destacó la significación institucional de incorporar a futuro este acervo al núcleo patrimonial de la casa de estudios, subrayando el valor de la reconstrucción de trayectorias vitales femeninas en la historia de la cultura nacional. “El valor que tiene recibir este material para el Archivo Central Andrés Bello radica en que es un aporte a la historia, a la reconstrucción de la memoria y de la historia de la danza en Chile. Si bien existen muchas fotografías que nosotros custodiamos, no teníamos un acervo que relate una trayectoria vital, en este caso, de una importante bailarina como Rayén Méndez. Su agencia en el trabajo de recopilación, de organización y el cuidado que su hijo Ismael Oddó le dio a los materiales nos permiten hoy poder entregar esto a la comunidad y permitir su acceso democrático hacia las futuras generaciones. En el ámbito del ballet popular, este aporte es invaluable, porque permite poner imágenes a los relatos y preservar una huella material de afanes y proyectos que sostuvieron un compromiso social por tantos años que permitieron llevar la cultura a distintos espacios de la sociedad”.
A continuación, el profesor del Departamento de Danza de la Facultad de Artes, Carlos Delgado, enfatizó la dimensión pedagógica del archivo para la formación universitaria y el impacto del trabajo colectivo desarrollado por la generación de artistas de los años 60 y 70. “Es importante para el departamento de danza porque Rayén Méndez es hija de Bello, es hija de la Facultad de Artes. Por tanto, los archivos no son solamente guardar materiales u objetos. Esos objetos son testimonio de vida, son muestra de un compromiso desde el arte con nuestra sociedad, con nuestro Chile”.
Por su parte, el encargado del Archivo de la Fundación Víctor Jara, Javier Osorio, hizo referencia a la fragilidad de los soportes materiales y a la importancia de la colaboración técnica entre instituciones de memoria para la preservación de huellas artísticas y políticas compartidas. “Agradecer a la universidad que abre este espacio particularmente importante en términos del resguardo de la memoria. Un resguardo que a veces es bastante frágil a partir de objetos, de testimonios, de materialidades que son frágiles y particularmente, en el caso de la danza. Sabemos que aquí hay distintos tipos de materiales, que guardan huellas que son más que una simple actividad artística. Significaron un trabajo colectivo que incorporó a una generación completa de artistas, bailarines, actores, cantantes, etcétera”.
En representación de la familia, el actor, músico y compositor Ismael Oddó Méndez ahondó en las motivaciones de su madre para conservar sus documentos a lo largo de constantes mudanzas y exilios, definiendo la próxima llegada del material al Archivo Central Andrés Bello como un gesto de restitución histórica e institucional. “Es un acto de justicia porque mi mamá como muchos otros chilenos fueron exonerados y rayados de los archivos y como si no hubiesen pasado por la Universidad de Chile como alumnos egresados. Y el golpe, el exilio y el retorno nos confrontó a esa realidad muy humillante para toda esa generación. Y para mí que su memoria, que atesoró y que ella misma cuidó vuelva a su propia casa, me parece de una magia y de una generosidad de la vida muy grande”.
Posteriormente, se realizó la firma del documento que formaliza la intención de donación del acervo entre la directora Fernanda Vera e Ismael Oddó Méndez, asegurando la custodia, conservación permanente y acceso público de los materiales.
Apertura de la plataforma digital Archivo Danza y Memoria
Tras la firma, el responsable del proyecto, Francisco Paco López, presentó la plataforma web Archivo Danza y Memoria (archivodanzaymemoria.cl), sitio interactivo donde se alojan 542 fotografías digitalizadas en alta resolución (formatos TIFF y JPG) y descritas bajo la norma archivística internacional ISAD(G) en 54 campos de registro. La plataforma permite la navegación por colecciones y la solicitud directa de imágenes en alta resolución para investigaciones académicas y publicaciones.
En su intervención, López hizo un reconocimiento especial a la presencia en el salón de la exministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Carolina Arredondo Marzán, a quien se le agradeció la gestión institucional que permitió la promulgación del decreto presidencial que fijó por primera vez en Chile el Día Nacional de la Danza desde el año 2025.
“La historia de la danza en Chile no está escrita, no es concreta. Todavía es un trabajo que está en construcción, es un proceso que ha sido etéreo, que ha sido dúctil, pero que está logrando avances importantes. Con el archivo Rayén Méndez, tenemos 542 fotografías y hemos podido encontrar imágenes de coreografías, de trabajos de danza, de trabajadores de la danza que estaban desaparecidos. Ahora podemos ver esas imágenes, podemos conocer a esos trabajadores de la danza en su momento”, comentó el actor, productor e investigador especializado en danza, coordinador del proyecto de Archivo Rayén Méndez.
El hito continuó con un conversatorio conducido por López junto a las exbailarinas Rosa Celis y Sonia Uribe, quienes abordaron la identificación de fotografías, elencos e hitos históricos a partir de la memoria viva de sus protagonistas.
Rosa Celis, exintegrante del Ballet Popular y del Ballet Nacional Chileno (BANCH), recordó el compañerismo y la generosidad de Rayén Méndez en los camarines y escenarios, así como el trabajo compartido en las giras territoriales. “La Rayén fue amiga, compañera, colega y para mí una persona muy especial, muy generosa. Todo lo que esto demuestra, ahora también es el amor y el cariño que en ese minuto toda la gente le tuvimos al Ballet Nacional.”
En tanto, Sonia Uribe, exbailarina del BANCH, del Ballet de Las Condes, del Ballet Popular y cofundadora de la compañía Generación del Ayer, abordó la sensibilidad artística de Méndez y el impacto que tuvo su iniciativa de volver a convocar a bailarinas mayores de 50 años a la escena en la década de 1990. “Veníamos de la misma escuela, de sentir la danza de la misma forma, de que la danza tiene que transmitir y si no, no es arte. No solamente lo físico, sino que tú entregas tu alma. Y eso lo compartimos casi toda la generación que se educó en la escuela de danza en ese tiempo".
Intervención artística e hito improvisado en escena
El cierre de la actividad estuvo marcado por la presentación musical de Ismael Oddó Méndez, quien interpretó en guitarra y voz un repertorio vinculado al universo sonoro y afectivo de su madre, incluyendo piezas como Te recuerdo Amanda de Víctor Jara y pasajes de la Cantata Santa María de Iquique de Luis Advis.
Durante la interpretación de la canción Duerme, duerme, negrito, la creadora, docente e investigadora en danza Natalia Sabat —coordinadora de la Escuela Exploratoria Artística del Instituto Artístico de Estudios Secundarios (ISUCH)— se sumó de manera improvisada desde el público para ejecutar en escena la coreografía original de dicha pieza, generando un momento de síntesis entre música, danza en vivo y memoria histórica.
Cuarenta y cinco años de trayectoria en el patrimonio documental
El acervo entregado a la Universidad de Chile está constituido por un total de 681 ítems que documentan la vida artística de Rayén Méndez Ugarte entre finales de la década de 1950 y 2006. La artista se formó en la Escuela de Danza de la Universidad de Chile, integrando la generación inicial vinculada a los maestros fundadores Ernst Uthoff, Lola Botka y Rudolf Pescht. En 1959 asumió como primera bailarina del Ballet Nacional Chileno (BANCH) y en 1967 ejerció como directora interina de la compañía.
Su recorrido abarca participaciones en agrupaciones fundamentales de la historia dancística nacional:
- Ballet de Las Condes (1967): Primera compañía independiente de danza en Chile, financiada por la Municipalidad de Las Condes, cuyo registro fotográfico y de programas representa un aporte documental inédito.
- Ballet Popular (1970-1973): Agrupación fundada por Joan Turner y Patricio Bunster orientada a la extensión cultural y la mediación social, participante de los Trenes de la Cultura durante el gobierno de la Unidad Popular.
- Compañía Llaima (1973-1989): Agrupación fundada y dirigida por Méndez durante su exilio en Francia tras el golpe de Estado de 1973, con la que difundió obras coreográficas en Europa.
- Generación del Ayer (1996-2001): Compañía fundada en Chile junto a Sonia Uribe, Carmen Aros, Gastón Baltra y Olga Wischnjewsky para revalorizar la interpretación de bailarines adultos mayores.
El archivo físico preserva 542 fotografías, 85 videocasetes en formato VHS —con registros de clases, festivales sindicales y obras como La Quintrala (1986), Calaucán y la reposición de La mesa verde de Kurt Jooss en 1989—, 12 programas de mano de la década de 1960, afiches constructivistas de 1968, cuadernos de notas manuscritas, prensa de la época y libros técnicos de danza en español, francés e inglés. A veinte años de la muerte de Rayén Méndez, este material quedará bajo la custodia del Archivo Central Andrés Bello para la investigación académica y la consulta pública.