"Como un homenaje a una persona que, sin interponerse, se dio el tiempo de recorrer la ciudad", responde Sebastián Moreno Mardones al explicar las decisiones que dieron forma a la exposición La ciudad de Pepe Moreno. Poética cotidiana contra la prisa, inaugurada el pasado 27 de agosto en la Plataforma Cultural de la Universidad de Chile.
El director, guionista, productor y director de fotografía asumió la curaduría de la muestra junto a Jorge Gronemeyer. El proyecto reúne 38 fotografías de su padre, seleccionadas entre las 11 mil imágenes que dejó José "Pepe" Moreno Fabbri, fotógrafo, archivero y docente de la Universidad de Chile, nacido en La Paz en 1944 y fallecido en 2024. Las obras se encuentran dispuestas en la galería del espacio, ubicado en el campus Juan Gómez Millas, y pueden visitarse de lunes a viernes hasta diciembre.
En esta conversación, el director de La ciudad de los fotógrafos (2006) retrata elementos que permiten acercarse a la singularidad de la mirada de Pepe Moreno. "Son fotos de la vida cotidiana aparentemente sin importancia, pero que, al verlas expuestas, adquieren una dimensión que yo no había visto", señala antes de agregar: "Hay una maestría en la forma de encuadrar, de componer vida cotidiana. Sin pedirles a los sujetos que se ubiquen en un lugar. Simplemente estando al acecho. Esperando. En un país que ya no existe. Una ciudad que ya no existe".
- Tú eres su hijo y, al mismo tiempo, uno de los curadores de esta exposición. ¿Cómo fue enfrentarte a su archivo desde ese doble lugar: desde la intimidad familiar y desde la necesidad de construir un relato público sobre su obra?
Había una responsabilidad, una forma de aproximación a ese archivo que tenía que ver con valorar el trabajo de un fotógrafo, más allá de que fuera mi padre o no. Creo que hay una calidad artística, fotográfica y visual que trasciende al gesto íntimo y familiar. Este también está presente, pero hay más capas. En estas imágenes está el tiempo de una persona que logró observar, detenerse y tomar la decisión de obturar.
- José "Pepe" Moreno Fabbri fotografió entre 1976 y 1987, durante la dictadura cívico-militar en Chile, pero sus imágenes parecen detenerse en escenas de la vida cotidiana más que en acontecimientos políticos explícitos. ¿Qué revela esa mirada aparentemente cotidiana sobre la ciudad y sobre ese período de la historia de Chile?
Yo creo que mi papá buscaba retratar a los chilenos y las chilenas, la vida cotidiana. No sé si andaba buscando algo en especial; qué difícil saberlo. Pero sí me doy cuenta de que se esforzaba por generar un contrapunto, una tensión. En estas imágenes aparentemente cotidianas y sin mayor relevancia, creo que siempre hay algo en tensión: sujetos que miran a otros, alguien que mira a cámara, escenas y acciones que ocurren en segundo plano, donde no está el protagonismo de la escena.
Creo que mi papá trabajaba desde ahí, desde una mirada más sutil, más sugerente. Creo que hay una mirada de respeto. No interrumpe las escenas; al contrario, las retrata. Hay cierta clandestinidad en su mirada. Es interesante ver que él sabía todo lo que estaba sucediendo en el Chile de la época, pero no lo retrata directamente: retrata la superficie de algo que estaba sucediendo bajo esa imagen y, aun así, logra que esté presente.