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Formación e intercambio académico en Ciudad de México

UNAM y U. de Chile comparten experiencias frente a terremotos y desastres socionaturales

UNAM y U. de Chile comparten experiencias sobre terremotos y desastres
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La misión académica reunió a estudiantes y especialistas de Chile y México.
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Las jornadas abordaron la gestión del riesgo de desastres socionaturales.
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Participantes del encuentro en la Ciudad Universitaria de la UNAM.
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Ambas universidades buscan fortalecer una agenda latinoamericana de cooperación.

Terremotos, métodos de procesamiento sísmico y gestión del riesgo de desastres socionaturales fueron los ejes de la misión académica que reunió durante dos semanas, en Ciudad de México, a estudiantes de pregrado, posgrado y especialistas. La instancia de formación y vinculación con el medio fue organizada por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), con la participación de su Centro de Estudios Mexicanos en América Latina, y la Universidad de Chile, a través del Programa Riesgo Sísmico.

La visita, realizada entre el 5 y el 16 de octubre en la Ciudad Universitaria de la UNAM, tuvo por objetivo fortalecer la cooperación entre los dos países, ambos expuestos a riesgos socionaturales de diversos orígenes. “Desde hace muchos años colaboramos de manera inter-, trans- y multidisciplinaria para tratar de disminuir estas problemáticas y qué mejor que ser capaces de compartir y ayudarnos a través de esta iniciativa”, indicó la Prorrectora de la U. de Chile, Dorotea López Giral, quien estuvo presente en la jornada inaugural.

Esta misión comenzó a gestarse en 2025, cuando ambas universidades firmaron un convenio de colaboración para promover proyectos de investigación y docencia, según explicó Sandra Lorenzano, directora de la sede UNAM – América Latina, con base en la Casa de Bello. “Nos da un gusto enorme realizar este curso y que empiece de este modo un vínculo académico cada vez más cercano, que responde a una historia de amistad, cariño y apoyo que siempre ha existido entre los dos países”, agregó.

Por su parte, el director del Programa Riesgo Sísmico (PRS), Jaime Campos, destacó la posibilidad de transformar el conocimiento científico en beneficio concreto para las personas, las comunidades y las políticas públicas de Chile y México. Para el académico de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM), “es fundamental comprender cómo funciona la Tierra, y eso no es solamente una tarea científica, es una herramienta para anticipar escenarios de riesgos, mejorar los sistemas de monitoreo, fortalecer la preparación de las comunidades y contribuir a decisiones públicas mejor informadas, con base en ciencia y evidencia”.

De la ciencia a la acción

El itinerario comenzó el 5 de octubre, con la realización de un taller especializado en FMNEAR, una metodología de inversión de formas de onda sísmica, desarrollado por Bertrand Delouis, investigador de Géoazur (Universidad Côte d’Azur, Francia), y Adriana Pérez Franco, del Programa Riesgo Sísmico.

A lo largo de tres días, una veintena de estudiantes de magíster y doctorado, profesionales y analistas vinculados al trabajo sismológico de la UNAM conocieron los fundamentos teóricos y la aplicación práctica de FMNEAR, con miras a fortalecer sus capacidades técnicas y de análisis ante futuros eventos sísmicos.

“El curso favoreció el intercambio de conocimientos y experiencias, contribuyendo al fortalecimiento de la cooperación científica y técnica. Como proyección, identificamos la oportunidad de continuar con la implementación y evaluación de FMNEAR, así como de avanzar en la generación de una base de datos de tensores de momento sísmico que apoyen los estudios sismológicos y las capacidades de análisis del servicio mexicano”, señaló Adriana Pérez.

El lunes 12 de octubre se dio inicio a la segunda parte de la misión con el curso “Riesgos y desastres socionaturales: experiencias comparadas 2026”, impartido por docentes del Instituto de Geografía, la Facultad de Filosofía y Letras, el Seminario Universitario de Riesgos Socioambientales (SURSA) de la UNAM y el PRS.

Seis estudiantes de pregrado y posgrado de la U. de Chile y diez de la UNAM participaron en los módulos sobre fundamentos del riesgo, gestión y gobernanza, experiencias comunitarias e intervención en riesgo, y complementaron sus aprendizajes con recorridos pedagógicos por el Laboratorio Nacional de Observación de la Tierra (LANOT), el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) y el Servicio Sismológico de México.

En el transcurso de cinco sesiones, las y los estudiantes compartieron sus preocupaciones vinculadas a conflictos que afectan a comunidades indígenas, problemáticas ambientales, tensiones con la gestión gubernamental y la distancia entre las políticas públicas y las realidades territoriales.

“Reconocemos en esos enfoques la oportunidad de reafirmar que las ciencias sociales tienen un papel fundamental en este campo, especialmente cuando buscamos comprender las dimensiones territoriales, históricas, comunitarias, políticas y culturales del riesgo, y construir conocimientos y estrategias desde, para y con las comunidades”, explicó la socióloga y docente del PRS en el curso, Josefina Carrasco.

Desde el SURSA, Francisco León valoró esta alianza que, a su juicio, abre nuevas perspectivas. “El reto es avanzar hacia una agenda latinoamericana de colaboración que entienda los desastres no como acontecimientos aislados o exclusivamente naturales, sino como procesos en cuya construcción intervienen las desigualdades sociales, las decisiones de desarrollo y las formas de ocupación del territorio, y cuya reducción requiere soluciones colectivas, contextualizadas y sostenidas en el tiempo”, indicó el encargado de despacho de la entidad.

Para Julián Cortés, profesor experto del Departamento de Geofísica de la FCFM-U. de Chile e integrante del PRS, “la experiencia de compartir con sus pares mexicanos, conocer otras experiencias y contrastar distintas formas de comprender y gestionar el riesgo significó para nuestros estudiantes la posibilidad de ampliar su mirada más allá de sus propias disciplinas y fronteras. Por ello, a mi juicio, esta experiencia fue mucho más que un curso internacional; fue una verdadera oportunidad para encontrarnos entre dos universidades públicas”.

Diversas miradas

La estudiante de Licenciatura en Geografía de la UNAM, María Favila Cárdenas, fue una de las participantes. Para ella, los aprendizajes adquiridos en el curso complementaron su formación académica, otorgándole nuevos conocimientos del marco normativo de la gestión del riesgo y nuevas perspectivas metodológicas: “La interacción con las y los expertos permitió hacer preguntas técnicas y también otras mucho más humanas, dándonos un vistazo de lo que verdaderamente es trabajar en la gestión del riesgo de desastres”.

Desde la Universidad de Chile, la estudiante de Antropología Social, Loreto Reyes, agradeció este curso que no solo aportó a su formación, sino que también le entregó una perspectiva más amplia para comprender los desastres. Como parte de sus aprendizajes, reflexionó que “si bien los fenómenos naturales afectan a la población, no hay que dejar de lado el factor social. El riesgo y la amenaza se construyen desde antes y no hay un solo culpable del desastre, sino una serie de factores”.

En el contexto de la visita, también se realizó la ceremonia de entrega del “Informe de política pública: aprendizajes, brechas y propuestas transdisciplinarias”, que consolidó los resultados del coloquio “40 años de políticas, ciencias y colaboraciones ante desastres”, realizado entre el 11 y el 14 de agosto del año pasado en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, en el que participó una delegación de la UNAM y del Servicio Sismológico Nacional de México.

Esta serie de acciones impulsadas por la Universidad de Chile y la Universidad Nacional Autónoma de México busca fortalecer una colaboración a corto y largo plazo entre dos países unidos por sus territorios sísmicamente activos y por el desafío común de proteger la vida frente a desastres socionaturales que pueden cambiar el destino de las ciudades, las comunidades y las futuras generaciones.