Seminario interuniversitario

Ciencia abierta: el paradigma que busca la democratización del acceso al conocimiento

La necesidad de conversar sobre “la relevancia de la ciencia abierta, el acceso a los datos y publicaciones y la implicancia que esto puede tener en el conjunto de la sociedad”, fue destacada por el vicerrector de Investigación y Desarrollo, Enrique Aliste Almuna, al inaugurar el segundo día la Semana del Acceso Abierto Chile 2022, evento organizado en conjunto por la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Chile, la Universidad de Concepción, la Universidad de Tarapacá y la Universidad Central de Chile. 

En el encuentro, realizado en el aula magna de la Facultad de Derecho, el vicerrector Aliste señaló que se deben “disminuir las asimetrías en el acceso a la información científica (…) El camino que hemos empezado a transitar como Universidad, es ir paulatinamente abriéndonos a otras miradas y enfoques que deben ser capaces de recoger los desafíos que tenemos en el futuro”.

Así también lo expresó Rodrigo Donoso, director de Servicios de Información y Bibliotecas (SISIB): “Es necesario profundizar e involucrarse en servicios de apoyo a la investigación que permitan generar las condiciones para disponer de infraestructuras adecuadas, favorecer la interoperabilidad entre sistemas y aportar desde nuestra expertiz, especialmente en temas acceso a la información y gestión de metadatos”.

Destacó además el compromiso de la Universidad y en particular de SISIB de propiciar el desarrollo de plataformas y servicios que favorezcan el entorno de ciencia abierta que ha permitido contar con una infraestructura basada en repositorios, libros digitales, revistas instituciones, entre otros servicios.

A esto se suma el proyecto Iniciativas en Educación Superior (InES) Ciencia Abierta de la Universidad de Chile, que están implementando en conjunto las Vicerrectorías de Asuntos Académicos, Investigación y Desarrollo y de Tecnologías de la Información, cuyo objetivo es diseñar y proponer un cambio cultural hacia la ciencia abierta.

Nuevo paradigma

Patricia Muñoz, subdirectora de Redes, Estrategias y Conocimiento de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), profundizó en el cambio que significa la nueva forma de hacer ciencia, enfocada en la ciencia abierta. “Se trata no solo que los investigadores e investigadoras tengan acceso a la información científica, sino cómo ésta y sus resultados llegan a profesionales y a funcionarios públicos para la toma de decisiones y cómo llegan a la ciudadanía”, indicó. Para eso, dijo, se necesita generar infraestructura y competencias en profesionales, funcionarios, investigadores que van a estar liderando estos procesos y trabajando en esta materia.

El punto de vista de la academia fue abordado por el decano de la Facultad de Derecho, Pablo Ruiz-Tagle, quien destacó que el movimiento de ciencia abierta ha tomado relevancia en el ámbito universitario, escenario  donde las bibliotecas adquieren un nuevo protagonismo. Asimismo, enfatizó el compromiso de la unidad que dirige en contribuir a democratizar el acceso a la información. Con respecto a los nuevos desafíos que impone este tema agregó: “si tenemos el propósito de avanzar en un cambio de paradigma, ayudemos a las personas que realizan la investigación (…) Que esta iniciativa no sea otra justificación de intervención burocrática que le resta energía a la difícil tarea de hacer ciencia”. 

Evaluación de la ciencia

Alicia Gómez, jefa del Servicio de Bibliometría y Visualización de Datos de la Universidad Técnica de Viena, fue la encargada de dar la primera ponencia de la jornada y en esta se refirió a cómo la ciencia abierta impulsa para nuevas forma de evaluar la investigación. En su intervención, repasó los principales hitos del movimiento por el uso responsable de las métricas a nivel mundial. Desde la declaración DORA (San Francisco Declaration on Research Assessment), hasta las más recientes, como la firma de un acuerdo para reformar la evaluación científica en la Unión Europea y la creación de COARA (Coalition for Advancing Research Assessment).

En ese contexto, detalló cinco principios de Hong Kong hacia una nueva forma de aseguramiento de la calidad: evaluar prácticas de investigación responsables, valorar la presentación de informes completos, premiar la práctica de la ciencia abierta, reconocer la amplia gama de actividades de investigación y reconocer tareas esenciales como la revisión por pares o la tutoría. A estos principios, además de la calidad e impacto, la investigadora agregó otros criterios en los procesos de evaluación, como el reconocer la diversidad, la inclusión y la colaboración.

Gómez también avanzó ideas para el establecimiento de métricas de nueva generación, al tiempo que entregó consejos y estrategias para sensibilizar a las comunidades en la práctica de la ciencia abierta. En ese sentido, puso como ejemplo el proyecto TARA (Tools to Advance Research Assessment) que entrega una batería de herramientas para apoyar a las instituciones académicas en mejorar las políticas de evaluación científica.

Replicabilidad y la complejidad de los datos abiertos

Durante la jornada prosiguieron las ponencias sobre distintas temáticas referentes a la ciencia abierta. Vivienne Bachelet, profesora de la Escuela de Medicina de la Universidad de Santiago de Chile, abordó la replicabilidad, reproducibilidad y ciencia abierta desde el punto de vista de los investigadores; poniendo énfasis en la importancia del rigor metodológico en el tratamiento de los datos, especialmente estadístico, y en la necesidad de hacer reporte de los resultados de manera adecuada, para que las investigaciones puedan ser reutilizadas por otros científicos. Como ejemplo, puso el caso de las revisiones sistemáticas en el campo de la medicina y la capacidad para aunar estudios similares aplicados en poblaciones diferentes, método que fue crucial para el rápido desarrollo de las vacunas contra la Covid-19.

A su tiempo, Claudio Gutiérrez, profesor titular del Departamento de Ciencias de la Computación de la U. de Chile e investigador senior del Instituto Milenio Fundamentos de los Datos, aclaró las diferencias entre los conceptos de datos, información y conocimiento y detalló los múltiples beneficios de “lo abierto” en la práctica científica. Además, abordó la naturaleza que tienen los datos, que desde una perfectiva tiene una dimensión física y material, incluso como un bien económico; pero que al mismo tiempo –desde otra–, pueden tener un alto valor inmaterial. En esa línea, el académico postuló la idea que los datos pueden caber en una categoría distinta a la dicotomía entre lo público y lo privado, a la denominó “comunes”, un espacio que permitiría caracterizar mejor esta condición particular.  

En el encuentro, además, Víctor Castellanos, solution sales manager academic para Estados Unidos y América Latina en Digital Science, se refirió a los beneficios de las métricas alternativas en ciencia abierta.

El programa y transmisiones en línea de la Semana del Acceso Abierto Chile 2022 se encuentran disponibles en el sitio https://semanaaccesoabierto.cl/.

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