Centro además es Secretaría Técnica de campaña internacional Race 2 Resilience

Equipo U. de Chile y (CR)2 celebra histórica indemnización a países vulnerables al cambio climático lograda en la COP27

Un acuerdo histórico logró la 27ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP27). Uno de los grandes avances del encuentro organizado en Egipto fue el establecimiento de un fondo dedicado a financiar las pérdidas y daños causados por el cambio climático en las zonas más vulnerables del mundo. Protagonista de este hito fue la ministra chilena del Medio Ambiente, Maisa Rojas, física de la Universidad de Chile y -hasta antes de asumir su cargo en el actual Gobierno- académica del Departamento de Geofísica de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Casa de Bello y directora del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2.

En la cumbre anual de acción climática más importante del mundo, la secretaria de Estado lideró la mesa de trabajo detrás de esta iniciativa junto a su homóloga alemana, Jennifer Morgan. Dos meses antes de la COP27, impulsó las negociaciones para alcanzar un acuerdo respecto a la creación de este fondo especial, una propuesta que enfrentó la resistencia de los países más desarrollados al hacerlos responsables de su impacto climático y de fenómenos como las olas de calor, las sequías y el aumento del nivel del mar, entre otros.

“Después de intensas semanas de trabajo, este es un desenlace que emociona. Se tomó la decisión de crear un fondo especial para abordar Pérdidas y Daños. Esto era una petición histórica de los países en desarrollo y que se haya accedido es también histórico. Es primera vez que se aprueba algo de esta magnitud", dijo desde Egipto la ministra Maisa Rojas. 

Esta medida abarca principalmente lo siguiente: 

  • Se reconoce la necesidad urgente e inmediata de contar con recursos financieros adecuados para ayudar a los países en desarrollo que son particularmente vulnerables a los efectos adversos del cambio climático, como respuesta a las pérdidas y daños económicos y no económicos asociados a estos efectos. Esto incluye rehabilitación, recuperación y reconstrucción.
  • Establece nuevos acuerdos de financiamiento para ayudar a los países en desarrollo que son particularmente vulnerables a los efectos del cambio climático, en pérdidas y daños. Esto incluye proporcionar y movilizar recursos nuevos y adicionales, incluso fuera de la Convención y del Acuerdo de París.
  • En el contexto de establecer los nuevos acuerdos de financiamiento a los que se refiere el punto anterior, se decide crear un fondo específico para responder a pérdidas y daños.
  • Establece un Comité de Transición para la puesta en marcha y la operatividad de la nueva financiación para responder a pérdidas y daños.
  • Cómo será ejecutado este fondo, quién lo financia y administra, serán decisiones a tomar en el plazo de un año por el Comité de Transición, cuyas recomendaciones serán presentadas en la próxima COP28 que se realizará en Emiratos Árabes en noviembre de 2023. 

Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2 expuso investigaciones

La ministra estuvo acompañada en Egipto por otros investigadores e investigadoras de la U. de Chile y del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2, quienes presentaron sus propuestas buscando generar mejores condiciones para enfrentar el cambio climático. Uno los objetivos centrales tratados en la conferencia fue la presentación de los primeros resultados del proceso conocido como Global Stocktake, que apunta a dar cuenta de los avances en la implementación el Acuerdo de París, donde destaca la necesidad de dotar de más credibilidad y mensurabilidad a los compromisos climáticos de los países.

En este contexto, y con la directa participación del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2, se desarrolla la campaña Race to Resilience (Carrera a la Resiliencia), una iniciativa promovida por los High-Level Climate Change Champions de las Naciones Unidas, que reúne el esfuerzo mundial de actores no estatales para lograr la mencionada meta de 4 billones de personas más resilientes al cambio climático al 2030.

Race to Resilience está enfocado en la adaptación y construcción de resiliencia, y tiene como Secretaría Técnica al Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2 de la Universidad de Chile. "Es así como una institución chilena viene a jugar un rol estratégico en aunar los esfuerzos mundiales para construir comunidades, ciudades, regiones, sistemas naturales, y compañías más resilientes a los embates del cambio climático", comenta la profesora Paulina Aldunce, investigadora del (CR)2 y líder técnica de la Secretaría Técnica de Race to Resilience.

Red de Santiago para pérdidas y daños

En la COP27, además, se adoptaron acuerdos para poner en marcha la Red de Santiago para Pérdidas y Daños, con el fin de canalizar la asistencia técnica a los países en desarrollo que son especialmente vulnerables a los efectos adversos del cambio climático. “Es importante que se acelere el financiamiento, pero lo que se necesita es tener buenas métricas de cuáles acciones de adaptación son efectivas y adecuadas para que se pueda focalizar y tener mediciones del esfuerzo y de sus resultados (no toda acción es buena)”, plantea el investigador del (CR)2, Marco Billi.

El equipo de la U. de Chile y del (CR)2 presente en este cónclave estuvo integrado por Pilar Moraga, subdirectora del Centro y directora del Centro de Derecho Ambiental de la Facultad de Derecho; Paulina Aldunce, investigadora del Centro y académica del Departamento de Ciencias Ambientales y Recursos Naturales Renovables de la Facultad de Ciencias Agronómicas; y el investigador Marco Billi, del Departamento de Gestión e Innovación Rural de la Facultad de Ciencias Agronómicas. De forma virtual, en tanto, se sumaron Paulina López, directora ejecutiva del (CR)2; la investigadora Camila Álvarez; la encargada de datos y cómputos, Francisca Muñoz; y el investigador Rodrigo Seguel, del Departamento de Geofísica de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas. Expuso también Rosario Carmona, investigadora. 

En la COP27, además, se adoptaron acuerdos para poner en marcha la Red de Santiago para Pérdidas y Daños, con el fin de canalizar la asistencia técnica a los países en desarrollo que son especialmente vulnerables a los efectos adversos del cambio climático. “Es importante que se acelere el financiamiento, pero lo que se necesita es tener buenas métricas de cuáles acciones de adaptación son efectivas y adecuadas para que se pueda focalizar y tener mediciones del esfuerzo y de sus resultados (no toda acción es buena)”, plantea el investigador del (CR)2, Marco Billi.

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