Claves Constituyentes:

Rol de los expertos en nuevo proceso constituyente ya comienza a definirse con tareas concretas

“Estado del arte”

La próxima semana se cumplirán tres meses desde que la ciudadanía se inclinó por la opción Rechazo en el plebiscito de salida realizado el pasado 4 de septiembre. Desde ese día, se dio inicio a una nueva etapa de negociaciones por parte de las fuerzas políticas con representación parlamentaria, proceso que tiene como objetivo honrar la palabra de la mayoría de los partidos políticos reflejada en la campaña y -más aún- de la ciudadanía, que se expresó en el plebiscito de entrada en torno a la redacción de una nueva Constitución que termine con el texto constitucional aprobado en 1980.

Las negociaciones han sido lentas. Se reúnen una vez a la semana en las dependencias del Congreso Nacional en Santiago y, como promedio, se han tomado 1 mes para llegar a principios de acuerdo, pues aún no existe ningún papel oficial firmado.

En esa línea, el primer acuerdo fue establecer un catálogo de 12 principios constitucionales, elementos que deben estar presentes en cualquier texto constitucional que se apruebe. Luego, se estableció la creación de un Comité de Admisibilidad, que ejercerá como una especie de árbitro para velar que estos 12 principios no se vean alterados. Pero resta aún lo más importante: definir cómo y en qué forma se llevará adelante este nuevo proceso constituyente. Elemento en el que aún no hay posturas cercanas.

En términos de plazos, los más optimistas hablan de poder alcanzar un acuerdo antes de Navidad. En esa línea, para apurar el tranco, el senador Matías Walker (Demócratas) propuso hacer una sesión -estilo cónclave- que tenga horario de inicio, pero que termine solo cuando haya un acuerdo firmado. Algo similar a lo que ocurrió el 15 de noviembre de 2019, donde a las 2 AM se alcanzó dicho acuerdo.

Al “Var” para zanjar mecanismo

Apelando al ambiente mundialero, y estableciendo una analogía entre el fútbol y la política: la fórmula y mecanismo con el que se debiese llevar adelante el nuevo proceso constituyente fue llevado al "Var”. Así es, porque el Congreso decidió convocar a un grupo de expertos y expertas del mundo universitario, académico y jurídico, para que analice y sea capaz de recomendar la fórmula o mecanismo más adecuado para llevar adelante un nuevo proceso constituyente. Este grupo o comité técnico, como se le ha denominado, tendrá sobre la mesa las, hasta ahora, cuatro propuestas que se han presentado. Dentro de ellas, deberá otorgar un dictamen, recomendando la mejor alternativa.

¿Cuáles son las cuatro propuestas?

  • Desde los partidos oficialistas de gobierno más la Democracia Cristiana, se propone un órgano constituyente compuesto por 99 integrantes (9 de ellos representantes de pueblos originarios), 100% elegido en elecciones libres en listas regionales cerradas. Junto con ello, también, postulan la conformación de un comité de expertos con 32 miembros que cumpla un rol asesor permanente, pero no vinculante.
  • Desde el conglomerado de Derecha, Chile Vamos, se propone un órgano constituyente conformado por 50 miembros elegidos democráticamente usando el sistema de elección actual del Senado. También plantean la creación de un grupo de expertos que acompañe el proceso.
  • Desde la naciente agrupación Demócratas, en tanto, proponen un órgano con 60 integrantes, con una mezcla de distritos utilizados para la elección de diputados, junto a listas nacionales. También defienden la idea de contar con una representación de pueblos originarios proporcional a la votación que obtengan.
  • Por último, la también naciente agrupación de Amarillos, propone la creación de un Consejo Constituyente elegido por el actual Congreso Nacional.

Líneas Rojas

Las llamadas líneas rojas o intransables de estas propuestas van cambiando día a día, pues si bien desde el oficialismo establecen que el órgano debe ser 100% electo, ya existen algunas voces dentro de Socialismo Democrático que no descartan algún tipo de fórmula mixta. En Chile Vamos, por otra parte, se ha definido como una línea roja que el número de integrantes no sea superior a 50.

La propuesta que menos ha concitado algún grado de apoyo es la de Amarillos, pues nadie está de acuerdo con que el órgano no cuente con ninguna instancia de elección democrática. Por ahora, nada se descarta, ni nada se afirma. La negociación transcurre a la espera, además, de cómo y cuándo se conformaría el comité de expertos que deberá analizar en detalle cada una de las propuestas que se encuentran sobre la mesa.

Modelo electoral

Uno de los nudos políticos -pero también técnicos- que presenta el nuevo proceso es la definición sobre qué tipo de sistema electoral se utilizará para la eventual elección de nuevos convencionales. Hoy existen dos modelos de elección que no necesitarían ningún tipo de ajuste: el modelo para senadores, en base a regiones, y para diputados, en base a distritos. Este último fue el que se ocupó para la elección de la anterior Convención, que contó con la misma cantidad de convencionales electos que lo que existe en diputados: 155.

Cualquier otro modelo que involucre un cambio en la cantidad de personas electas requerirá de un ajuste en el sistema electoral, con el fin de no afectar el principio de proporcionalidad en el voto, que es el que rige nuestro actual sistema electoral.

Junto con ello, también está en discusión el tema de las listas, es decir, por quién efectivamente podría votar la ciudadanía. En ese plano, existen tres alternativas que aún no se han discutido de forma detallada. Las fórmulas son las siguientes:

  • Lista abierta: El que se ocupa actualmente. Las personas votan por el candidato de su preferencia, y luego opera el modelo proporcional para el resultado por listas.
  • Lista cerrada: Existe la idea de que se forme una lista cerrada bloqueada, ante lo cual la persona no votaría por el candidato, sino que por la lista de su preferencia.
  • Lista cerrada no bloqueada: Acá la persona podría votar o por la lista o por el candidato, teniendo en la papeleta ambas alternativas.

Este debate se ha centrado en la idea de proteger la elección de listas y partidos conformados, evitando la irrupción de independientes fuera de listas que puedan arrastrar votos. Se busca, con ello, y en lo que existe relativo consenso en la mayoría de los movimientos políticos, evitar los errores de la anterior elección, en donde independientes fuera de lista compitieron de igual forma con los partidos o agrupaciones oficialmente formadas.

Rol de la Universidad de Chile

La semana pasada la Rectora de la Universidad de Chile, Rosa Devés, junto a un grupo de autoridades de otros planteles universitarios, sostuvo una reunión con el presidente del Senado, Álvaro Elizalde, y el presidente de la Cámara de Diputados, Vlado Mirosevic, con el fin de analizar el actual proceso constituyente. En estos encuentros, la autoridad puso a disposición del proceso a la Casa de Bello para lo que se estime conveniente en esta nueva etapa que se debería abrir en los próximos meses.

En esa línea, la Rectora Devés transmitió la necesidad de continuar con el proceso constituyente con rapidez y determinación, tomando en cuenta lo avanzado, y presentó la disponibilidad de la Casa de Bello para ser participe en este proceso, tal como lo hizo durante la etapa que culminó con el plebiscito del 4 de septiembre. “Lo vemos como parte de un proceso que no ha terminado, y creo que hemos tenido importantes aprendizajes que vamos a, entre todos y todas, poder utilizar para esta segunda fase. Aquí estamos y vamos a trabajar porque es nuestro espíritu y nuestra historia estar en los procesos más importantes de Chile y de la República, así que comprometemos el trabajo decidido de nuestra comunidad en esta tarea”, dijo.

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