Teresa Vergara tiene 90 años y fue una de las primeras mujeres –cuando recién había alcanzado la mayoría de edad– en votar en la década de los 40'. Recuerda ese momento histórico como un cambio radical en la sociedad chilena y sintió una gran emoción por poder participar políticamente. Se interesó en formar parte del taller “Los objetos de mi vida: memoria y mujeres” para hablar y recordar vivencias importantes.
Quien está cargo del taller es Millaray Cárcamo Hermosilla, integrante del colectivo Justicia para Cindy Estrada, cuya propuesta se enmarca dentro del proyecto "Politizando los cuidados para la vida comunitaria en la Población Juan Antonio Ríos", auspiciado por el Fondo Valentín Letelier de la Universidad de Chile.
Con casi 90 años, Elia Godoy también participa en este taller, así como en los talleres del Movimiento Pro-Emancipación de las Mujeres de Chile (MEMCH). Comenta que le ha parecido muy interesante la iniciativa, ya que abre la ventana para recordar historias de vida. “Me gusta bastante” y, al igual que Teresa, fue una de las primeras en votar en Chile. De Andacollo se trasladó a Santiago para quedarse en la capital desde 1960.
Juana Bajo, de 63 años, es otra de las participantes que hace décadas vive en la comuna de Independencia, específicamente en la población Reina María. “A mí me interesa mucho lo que es la memoria, dado que desde 1982 hasta el 2005 trabajé en la Vicaría de la Solidaridad. Desde niña, siempre me ha llamado la atención poder recuperar la memoria, el escuchar a los viejos(as). Pienso que cuando un(a) viejo(a) se va, la historia se va con él(ella) y también parte de nuestras raíces. Un problema que veo de nuestra patria es que, justamente, no tenemos memoria”, piensa Juana.
Un total de seis personas normalmente participan en los talleres de Memoria con Millaray o “Milla”, como la conocen y llaman cariñosamente. Cuatro de ellas participan del MEMCH y por eso se enteraron de esta iniciativa. Al grupo del taller se ha sumado Yareth Haixara, estudiante de Antropología de la Facultad de Ciencias Sociales de la U. de Chile, quien realiza su práctica profesional en el proyecto compartiendo con las participantes sus memorias y saberes.
Reflexionando la memoria desde las propias experiencias
El 24 de Julio, como parte de la tercera sesión del taller “Los objetos de mi vida: memoria y mujeres”, las participantes se integraron a un grupo mayor de mujeres de la Población Reina María de Independencia, donde entregaron y compartieron sus miradas frente a la conmemoración N°50 del golpe de Estado. Algunas participantes habían realizado previamente arpilleras retratando situaciones vividas durante la dictadura y sentipensares. Varias mujeres quisieron compartir estos objetos sentidos y trascendentes en sus vidas con otras compañeras del taller de objetos y memoria de la Río y de la Población Reina María.
La memoria sociohistórica se hizo presente para realzar las historias de mujeres que vivieron distintos períodos históricos y debieron enfrentar obstáculos para ejercer sus derechos de autonomía, libertad, sufragio y participación política en la sociedad. Recordaron colectivamente lo difícil que fue alcanzar el voto femenino en Chile. Si bien fue aprobado en 1934 para las elecciones municipales, recién en 1949 se concedió el derecho a voto a las mujeres para las elecciones presidenciales y parlamentarias, siendo en 1952 cuando las mujeres participaron por primera vez en una elección presidencial.
Dos mujeres que participan del taller relataron dicho momento. Una de ellas fue la señora Elia, quien recuerda la primera vez que voto en medio de una cultura que cuestionaba poco el machismo: “Mi padre me indicó por quien debía sufragar”, relata con cierta tristeza.
Una de las asistentes señaló que esta es una enseñanza “para nosotras y para las mujeres jóvenes", aludiendo a la frase de una arpillera: “Enamórate de ti, piensa por ti (…). Es decir, que no nos pasen a llevar”. Otra integrante del taller que lideró la conversación de esa sesión fue Juana Bajo, quien comentó que nunca tuvo un cuarto propio, como hacía referencia la filósofa feminista francesa Simone de Beauvoir. Mientras que otra participante del taller afirmó que la historia no solo está en los libros, sino que en los objetos de memoria, como son las arpilleras allí exhibidas.
Las reflexiones sobre la dictadura también estuvieron muy presentes. Una de las asistentes destacó, apuntando al negacionismo, que había personas que por mucho tiempo dudaron del impacto del régimen militar, y sus consecuentes violaciones a los derechos humanos. “Hasta que no le ocurriera un hecho semejante a alguien cercano(a), no se creía que fuera real”, aseveró.
Algunas atribuyeron este tipo de situaciones a la escasa cultura lectora en general; otras consideraron necesario crear más espacios para socializar las experiencias vividas: “Tener una mayor apertura para discutir como lo hacemos ahora”. En esta línea, doña Juana enfatizó la importancia de la memoria y expresó: “Dejemos de ser ignorantes porque a cierta gente le conviene que sigamos así. Debemos informarnos y rescatar nuestra historia. Escribámosla, da lo mismo cómo hacerlo o que quede bonita; grabemos nuestra historia y no la perdamos. No podemos permitir que una persona sobre 90 años se vaya sin contar su historia”.
Millaray, creadora del taller de Objetos y Memoria de Mujeres, quien además es historiadora y vecina de la población Juan Antonio Ríos, enfatizó que muchas vivencias y aprendizajes del pasado permiten acceder a la comprensión del presente y transmitir ese conocimiento.
Para ella, la memoria colectiva se entrelaza con el cuidado personal, familiar y comunitario, pues permite comprender quiénes somos y dejar huellas sociales en las trayectorias de vida. “A mí, por ejemplo, me ha servido mucho conocer la historia de mi mamá durante la dictadura para entender las cosas que ella ha hecho como madre y que ha vivido, dándole sentido a lo que ella hizo o dejó de hacer, y cómo se mueve en el mundo ahora… No comprender esto deja vacíos”, afirmó.
Talleres comunitarios participativos durante este segundo semestre
El taller “Los objetos de mi vida: memoria y mujeres” se inserta en el proyecto "Politizando los cuidados para la vida comunitaria en la Población Juan Antonio Ríos", auspiciado por el Fondo Valentín Letelier de la Universidad de Chile. Al igual que los otros cinco talleres que captan el interés de habitantes de Independencia, se estará desarrollando del 3 de julio al 21 de octubre para personas de la tercera edad, adultos, adultas, jóvenes y adolescentes en general.
¿Cuáles son los talleres y sus temas principales? Aquí el detalle de todos ellos:
- "Liberar la vida: autoconocimiento de nuestro cuerpo": dirigido a mujeres de la tercera edad y organizado por Bárbara Swears, licenciada en comunicaciones de la Coordinadora de Mujeres de Independencia. Propone actividades de autoconocimiento y cuidados del cuerpo para concienciar sobre las opresiones y formar redes de apoyo entre mujeres.
- "Los objetos de mi vida: memoria y mujeres": dirigido a mujeres de todas las edades y organizado por Millaray Cárcamo, licenciada en historia del colectivo Justicia para Cindy Estrada. Propone trabajar con objetos significativos de las participantes para abordar feminismo, historia, patrimonio y memoria de las mujeres pobladoras.
- "Higiene postural y trabajo del suelo pélvico para trabajadoras del hogar": dirigido a mujeres de todas las edades y organizado por Nadia Valdebenito, licenciada en educación física. Propone ejercicios para trabajar sobre dolencias corporales, concienciar sobre la actividad física como medida preventiva y problematizar las tareas reproductivas asignadas a las mujeres.
- "Memorias y experiencias militantes en la lucha contra la dictadura militar": dirigido a jóvenes y adolescentes, es organizado por Pablo Záldivar, licenciado en historia del Comité de Recuperación del ex Cuartel Borgoño. En este taller, se proponen dinámicas participativas para abrir diálogos entre generaciones con el fin de recuperar experiencias del pasado y del presente como procesos significativos para el quehacer político colectivo.
- "Alimentación, cuidados y herramientas de educación financiera doméstica": dirigido a jóvenes, adultos y adultas, es organizado por el equipo del Almacén Rosa Elena Morales, proyecto territorial que busca contribuir en las tareas domésticas. En este taller, se propone un aprendizaje vivencial para generar saberes sobre alimentación saludable, incluida la lactancia, y proporcionar herramientas de microeconomía doméstica.
- "Ecología social y huerta comunitaria": dirigido a jóvenes, adultos y adultas, es organizado por Sebastián Lillo, licenciado en ingeniería forestal del Colectivo Bagual. En este taller, se proponen actividades teórico-prácticas de huerto comunitario para problematizar las relaciones existentes entre sociedad y naturaleza en un contexto urbano.