Mientras las ciudades latinoamericanas buscan avanzar hacia sistemas de transporte más sostenibles y cercanos a las personas, una pregunta sigue abierta para investigadores y planificadores: ¿qué lleva realmente a una persona a elegir una forma de viajar por sobre otra? Durante décadas, se han utilizado variables como el tiempo de viaje, el costo o el número de transbordos para dar respuesta a esta interrogante. Sin embargo, nuevas investigaciones muestran que los factores que afectan las decisiones de los usuarios del transporte son considerablemente más complejos. Ese fue el mensaje que el profesor Ángelo Guevara, académico de la división de Transporte del Departamento de Ingeniería Civil e investigador del Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI), transmitió recientemente —en calidad de Keynote Speaker y conferencista principal— en el Congreso PANAM 2026.
Comprender a las personas detrás de las cifras
Durante el evento, Guevara explicó cómo es que los atributos de las alternativas de transporte, las características del entorno urbano, la disponibilidad de información y las cualidades inherentes al usuario influyen en sus decisiones de movilidad. A su juicio, entender estos procesos resulta fundamental para afrontar uno de los principales desafíos de las ciudades contemporáneas: sostener y fomentar el uso del transporte público y de alternativas de micromovilidad activa.
En esa línea, señaló que aspectos como el hacinamiento, la comodidad, el estilo de conducción, la percepción de seguridad e inclusive situaciones de evasión tienen un impacto tangible en la experiencia de viaje de los usuarios de maneras que los modelos tradicionales no logran capturar adecuadamente.
Experiencia de viaje, ¿cómo medirla?
Uno de los puntos centrales de las líneas de investigación presentadas por el académico se enfoca en el desarrollo de herramientas y metodologías capaces de capturar indicadores de la experiencia de los usuarios durante sus desplazamientos. A través de una pulsera prototipo diseñada en conjunto con investigadores del ISCI, su equipo ha logrado relacionar factores como la frecuencia cardiaca y la actividad electrodermal con condiciones de viaje que inciden en el nivel de estrés de las personas. “Lo estamos implementando en bicicleta y en viajes interurbanos en tren (servicio Santiago-Rancagua) y bus”, afirmó.
Asimismo, Guevara destacó el potencial de la realidad virtual (VR) para simular situaciones de viaje con distintos grados de precisión en un entorno controlado de laboratorio, situándole como una alternativa viable frente a métodos de muestreo tradicionales —como las encuestas de preferencias declaradas (PD)— que exhiben posibles sesgos asociados a las respuestas de los usuarios y limitaciones para reproducir un contexto suficientemente realista en su diseño.
Por último, el investigador evaluó la utilidad de los datos pasivos generados por tarjetas de transporte en materia de identificación y observación de patrones de movilidad a gran escala, y la importancia a futuro de incorporar la información procedente de teléfonos móviles: “Actualmente, solo tenemos los datos del transporte público (tarjetas de pago y QR), pero ¿qué pasa con los otros modos? Dado que más del 90% de la población cuenta con un smartphone, se puede generar un equivalente a las matrices OD con los datos que estos dispositivos proporcionan”, comentó.
La planificación de los sistemas urbanos al servicio de las personas
Más allá del aporte científico, estas investigaciones buscan entregar herramientas concretas para mejorar la toma de decisiones en transporte. En esa línea, el académico ejemplifica:
«Si se tiene una calle “A” con bandejón central, árboles y un diseño atractivo, y una calle “B” sin estos atributos, pero con similares condiciones de vialidad, la alternativa A sale más cara ofreciendo un nivel de servicio parecido. Sin embargo, si uno toma en consideración la percepción de los usuarios en un escenario comparado, se puede llegar a la conclusión de que conviene invertir en plazas, en ciclovías de alto estándar y en mejorar el espacio urbano»
En un contexto donde la movilidad enfrenta crecientes desafíos de sostenibilidad y generación de valor social, estudios como el del profesor Ángelo Guevara refuerzan el compromiso con una planificación territorial y de transporte que combine eficiencia operacional con elevar el estándar de vida de las personas.