Tras su exitosa primera versión en 2025, el Beatchel Challenge regresa en su segunda edición con el interés de 25 estudiantes, quienes durante diez días se dedicaron a desarrollar propuestas innovadoras al reto de sostenibilidad planteado por la empresa Bechtel Chile. La alianza reafirma el compromiso de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas por potenciar el desarrollo de habilidades y talentos desde las primeras etapas de formación.
El evento, llevado a cabo entre los días 10 y el 21 de agosto, desafió a cinco equipos provenientes de diferentes áreas de estudio, quienes debieron resolver cómo aumentar los niveles de seguridad energética y al mismo tiempo disminuir la huella de carbono de una planta concentradora ubicada a 3.800 metros de altura en el norte de Chile. A cargo de un equipo de mentores proporcionados por el corporativo, comprometidos con la vinculación temprana de jóvenes con la Industria, el espacio de trabajo se orientó en avanzar hacia la evaluación y desarrollo de diferentes propuestas técnicas. La competencia tiene como propósito dinamizar los procesos de aprendizaje entre los futuros profesionales.
El evento, contó con la participación de Alejandro Polanco Carrasco, parte de la Dirección y Gestión de Proyectos de Construcción en Infraestructura y Minería. Como jurado de la iniciativa, destacó que “La vinculación temprana entre la industria y la universidad es clave para un desarrollo equilibrado, que agregue valor a la sociedad en su conjunto.” Además sumó a sus impresiones “el gran aporte que es promover el trabajo interdisciplinario en la práctica, para resolver un caso real a resolver a nivel de estudio técnico.” Este tipo de instancias contribuye de manera concreta a la formación de los futuros profesionales, que los acerca tempranamente los desafíos técnicos, plazos reducidos, restricciones e incertidumbre, como parte de las exigencias que requiere el ejercicio real de la ingeniería, algo difícil de recrear en el aula”, reflexionó.

Desde Bechtel, Nicolás Chavarría, ejecutivo de la organización, enfatizó que las expectativas apuntan a seguir fortaleciendo el vínculo con la universidad y continuar generando espacios que nos conecten con los estudiantes:
“Estamos convencidos de que estas iniciativas como el Bechtel Challenge seguirán impulsando el desarrollo del talento y creando oportunidades de colaboración. Uno de los mayores logros ha sido el de permitir acercar a los estudiantes a desafíos reales de la industria y observar de primera mano su talento, creatividad y capacidad para abordar problemas complejos. El alto nivel de participación, interés y compromiso de los estudiantes reafirma el valor de esta iniciativa como un espacio de aprendizaje mutuo y de fortalecimiento de los vínculos entre la academia y nuestra industria, contribuyendo al desarrollo de los futuros profesionales que liderarán nuestros proyectos del mañana.”
Nicolas Chavarría – Human Resources Business Partner
En esta ocasión, fue Block Challenge Engineering quien se adjudicó la cima del podio. El equipo integrado por Gonzalo Picarte, de Ingeniería Civil con especialidad en Estructuras, Construcción y Geotecnia; José Castro, de Ingeniería Civil Hidráulica, Sanitaria y Ambiental; Agustín Herrera, de Ingeniería Civil de Minas; Mauricio Valenzuela, de Astronomía; y Benjamín Navia, de Ingeniería Civil Industrial, destacó por la elaboración de dos vías de resolución al problema. Como resultado, fueron invitados a participar de prácticas, memorias y primeros empleos con Bechtel Corporation.
Su proyecto contempló el uso de paneles solares fotovoltaicos bifaciales, para emplear el potencial efecto albedo de los suelos salinos del norte de Chile, junto con baterías BESS capaces de almacenar energía y mantener la continuidad operacional. Como propuesta innovadora desarrollaron NEXUS AE (Nexo Agua-Energía), un sistema integral capaz de recuperar el cobre desde residuos líquidos de la mina, tratamiento de aguas y lograr producción de energía mediante paneles fotovoltaicos flotantes.

“Creo que decir que sólo trabajamos diez días, no logra dimensionar la magnitud del avance y aprendizaje que desarrollamos. A veces nos frustramos con la carga académica o la cantidad de tiempo que toma resolverlo, pero con la suficiente dedicación uno se da cuenta que la mayoría de las preocupaciones se resuelven en el camino. Lo que más rescato del desafío es la posibilidad de involucrarse en resolver problemas reales a través de la interdisciplina, el núcleo de la futura innovación.”
— José Castro, estudiante de Ingeniería Civil Hidráulica.
En tanto, la ceremonia contó con la participación de ex-partipantes del proyecto, como Dominga Eiber, estudiante de Ingeniería en Biotecnología Molecular. “Fui parte del Beatchel Challenge en 2025 junto con mis amigas y fue una oportunidad extraordinaria para conectar con la realidad del campo laboral de la Ingeniería. Después de realizar mi práctica en la empresa, me dieron la facilidad de continuar de tiempo parcial y ahora mismo estoy esperando a enero para entrar como graduada al programa University Higher”.
Durante la ceremonia de cierre, la premiación distinguió a los tres equipos ganadores del podio, conformado por Block Challenge Engineers, seguido por INGENIAS, en el segundo lugar, y Synergy Five, que alcanzó el tercer lugar. Asimismo, se destacó la participación y el gran trabajo desarrollado por los equipos Auracore e InJenio durante esta nueva versión del desafío. Tras sus respectivas presentaciones en las oficinas de Av. Apoquindo, el equipo ganador del primer lugar no sólo se adjudicó la oportunidad de realizar sus prácticas en el corporativo, sino que además, ganó la invitación a visitar una operación minera de la compañía ubicada en Los Vilos.