La decana de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, Prof. Susana Mondschein, recibió el Premio Karla Moraga 2026, reconocimiento que entrega el Observatorio del Cáncer a mujeres que, desde distintos ámbitos, contribuyen a generar cambios y abrir nuevos caminos frente al cáncer en Chile.

La distinción fue entregada el 23 de octubre, en el marco de la jornada de "convergencia", instancia de trabajo colaborativo que reúne a distintos actores para construir consensos y propuestas frente a los desafíos del cáncer de mama en nuestro país. En su versión 2026, el Observatorio distinguió dos ámbitos complementarios: la incidencia en políticas públicas desde la sociedad civil, y la ciencia y la innovación.
Ingeniería y medicina: una alianza que abre caminos
Durante la ceremonia, la decana Mondschein destacó especialmente el camino recorrido para acercar herramientas provenientes de la ingeniería
a los problemas de salud y la colaboración construida durante años con profesionales de distintas disciplinas. A su juicio, uno de los principales avances ha sido superar las barreras que históricamente separaban ámbitos como la medicina y la ingeniería, y consolidar un trabajo conjunto.
"Hemos construido un círculo virtuoso entre la ingeniería y la medicina, por lo que hoy trabajamos con médicos y con el sistema de salud en general, a través de distintas alianzas, y el recibir este premio dentro de la comunidad del Observatorio del Cáncer es una confirmación de que este trabajo sirve de verdad. En investigación vamos construyendo paso a paso y, eventualmente, eso se traduce en algo concreto que puede ayudar a la comunidad", señaló la Prof. Mondschein.
Anticipar el cáncer con inteligencia artificial
Este reconocimiento del Observatorio del Cáncer destaca el liderazgo de la académica al articular ciencia, ingeniería y salud pública. En particular,
releva el impacto de MIRAI Chile, una iniciativa conjunta entre la FCFM (a través del Departamento de Ingeniería Industrial), el Hospital Digital del Ministerio de Salud, el Massachusetts Institute of Technology (MIT) y el Centro para la Prevención y el Control del Cáncer (CECAN). El proyecto implementa un modelo de inteligencia artificial que analiza mamografías convencionales para predecir el riesgo individual de desarrollar cáncer de mama en un horizonte de uno a cinco años.
A diferencia del análisis radiológico, orientado a identificar lesiones ya presentes, la herramienta busca complementar el trabajo de los especialistas anticipando el riesgo futuro. El proyecto completó su validación y calibración utilizando más de 166 mil mamografías correspondientes a cerca de 75 mil mujeres de la red pública de salud, provenientes de casi todas las regiones del país.
La Prof. Susana Mondschein explicó durante la ceremonia que uno de los elementos centrales del proyecto ha sido precisamente la manera en que ingenieros/as y profesionales de la salud han construido conjuntamente la solución. Más que transferir una herramienta desarrollada fuera del sistema, el trabajo con el Hospital Digital permitió adaptar, validar y calibrar el modelo a la realidad de la red pública chilena y a la diversidad de equipos mamográficos existentes. 
"Trabajamos codo a codo, fuimos desarrollando este trabajo de manera conjunta. Ese es un mensaje que me gustaría transmitir, porque esa forma de colaboración ha sido fundamental para llegar a esta etapa", afirmó.
Desarrollado en el MIT y adaptado a la realidad chilena, MIRAI ya completó su validación y calibración y avanza hacia un piloto clínico que permitirá identificar a mujeres con mayor riesgo y recomendar controles más tempranos.
"Lo que queremos dejar muy claro es que no vamos a decirle a una mujer que extienda sus tiempos de intervalo de control. Somos muy cuidadosos: lo que vamos a hacer es identificar al grupo de mayor riesgo y recomendarle que vuelva antes. La idea es que esas mujeres puedan acceder a una nueva mamografía, una ecotomografía o, idealmente, una resonancia magnética, de manera de avanzar hacia una detección más precoz y evitar que regresen a control cuando el cáncer ya se encuentre en una etapa más avanzada", explicó la autoridad académica.
Para la decana Susana Mondschein, el Premio Karla Moraga reconoce no solo un resultado particular, sino una forma de hacer investigación que requiere tiempo, colaboración y la integración de conocimientos provenientes de distintas disciplinas. "Este reconocimiento es muy valioso y nos da energía para seguir trabajando con nuestro equipo en esta investigación", concluyó.