Académicas, estudiantes y egresados de la Escuela de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile participaron en la Conferencia Anual 2026 de la International Society for Environmental Epidemiology (ISEE), realizada en Múnich, Alemania. La participación incluyó un simposio internacional, presentaciones orales y pósteres sobre formación en epidemiología ambiental, contaminación atmosférica e incendios forestales, exposición a plaguicidas y efectos en salud, enfermedad de Parkinson y exposición ocupacional a sílice.
La Escuela estuvo representada por Paulina Pino, Verónica Iglesias y María Teresa Muñoz-Quezada, académicas del Programa de Epidemiología; Karla Yohannessen, académica del Programa de Salud Ambiental; y Natalia Lucero, estudiante del Doctorado en Salud Pública y académica vinculada al Programa de Salud Ocupacional. A ellas se sumó la participación de otros académicos de la Facultad de Medicina, estudiantes de distintos niveles de formación y egresados de la Escuela que continúan desarrollando investigación en colaboración con sus equipos.
La conferencia ISEE reúne anualmente a investigadores de diferentes países en torno a problemas de epidemiología ambiental y ocupacional. Su edición 2026 se desarrolló bajo el lema “Understanding and Responding to Global and Local Challenges: Environmental Epidemiology in a Changing World” y permitió discutir resultados de investigación y métodos para evaluar exposiciones ambientales y ocupacionales y sus consecuencias para la salud.
Una de las actividades con mayor presencia de la Escuela fue el simposio “Building Regional Capacity in Environmental Epidemiology: Lessons from the GEOHealth Hub in South America”, presidido por Karla Yohannessen, académica del Programa de Salud Ambiental. La sesión examinó la experiencia acumulada durante una década por el GEOHealth Hub, iniciativa apoyada por los National Institutes of Health (NIH) y el Fogarty International Center de Estados Unidos, que ha vinculado instituciones de Perú, Bolivia, Ecuador, Chile y Estados Unidos.
Desde 2016, GEOHealth ha formado a más de 500 profesionales mediante cursos, entrenamiento de campo, programas de posgrado y mentorías, junto con investigaciones en contaminación atmosférica, salud respiratoria y cardiopulmonar, exposición a metales, salud reproductiva e infantil, cambio climático y políticas de salud ambiental.
Kyle Steenland, profesor de Emory University y actualmente integrante del claustro del Doctorado en Salud Pública de la Universidad de Chile, abrió el simposio con una presentación sobre la historia de la colaboración y las lecciones derivadas de la formación de epidemiólogos ambientales en países de ingresos bajos y medios. Paulina Pino presentó la experiencia del GEOHealth Hub respecto de la continuidad de las capacidades de investigación, abordando la integración de estudiantes de posgrado en proyectos, la formación regional y el trabajo con instituciones públicas.
Verónica Iglesias presentó resultados sobre las trayectorias profesionales y científicas de participantes formados mediante GEOHealth en América Latina. El estudio examinó producción científica, redes de colaboración, financiamiento y continuidad en actividades de investigación y salud ambiental.
Karla Yohannessen presentó un estudio sobre el impacto del megaincendio de Viña del Mar de febrero de 2024 en las consultas ambulatorias de salud. Mediante un análisis de series de tiempo interrumpidas, la investigación comparó Viña del Mar, como territorio directamente afectado, con Santiago, como zona expuesta al transporte del humo. En Viña del Mar se observó una disminución de las consultas inmediatamente después del incendio, mientras que en Santiago se registró un aumento de corto plazo de consultas respiratorias y cardiovasculares.
Contaminación atmosférica, plaguicidas y efectos en salud
La Escuela también estuvo representada en el Simposio SALURBAL mediante el estudio “Exposure to landscape fire smoke in an urban context: a study of 366 Latin American cities”, presentado por Salvador Ayala, egresado del Doctorado en Salud Pública de la Universidad de Chile y actualmente académico de la Universidad del Desarrollo. Presentó un análisis de la exposición poblacional a PM₂.₅ y ozono atribuibles a incendios de paisaje en 366 ciudades de diez países de América Latina. En este trabajo participaron también Karla Yohannessen, y Tania Alfaro, María Pía Muñoz y Pablo Ruiz, académicos del Programa de Epidemiología, junto con investigadores de instituciones de Chile, Brasil, Colombia y Estados Unidos.
María Teresa Muñoz-Quezada, académica del Programa de Epidemiología, presentó resultados sobre exposición a plaguicidas y desempeño neuroconductual en adultos de comunidades rurales de la Región del Maule correspondientes a parte de los resultados del estudio FONDECYT 1240899 liderado por la investigadora. El estudio evaluó biomarcadores urinarios de diferentes plaguicidas, entre ellos 2,4-D, clorpirifós, piretroides, diazinón y paratión, junto con pruebas de velocidad psicomotora y control inhibitorio. Los análisis identificaron asociaciones entre un biomarcador de exposición al diazinón y algunos indicadores de desempeño neuroconductual, así como entre la percepción de olores ambientales y un mayor tiempo de reacción.
La académica participó también en trabajos sobre poblaciones rurales cercanas a producción porcina intensiva. Uno de ellos examinó la percepción de olores, el uso domiciliario de plaguicidas, condiciones de salud y la presencia de residuos de clorpirifós en moscas recolectadas en viviendas. Otro estudio, como coautora junto a investigadores de la Universidad Católica del Maule, evaluó la relación entre las molestias por olores ambientales y la variabilidad de la frecuencia cardíaca. También con la misma institución, se sumó la coautoría de una revisión sistemática sobre la inhibición aferente de latencia corta (short-latency afferent inhibition, SAI) y la función colinérgica, destinada a examinar la posible aplicación de esta medida neurofisiológica en estudios epidemiológicos sobre exposiciones que interfieren con el sistema colinérgico, entre ellas los plaguicidas organofosforados.
Estas investigaciones se desarrollan además mediante colaboración con académicos de otras unidades de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, especialmente del Instituto de Ciencias Biomédicas (ICBM), junto con investigadores de otras universidades. Esta colaboración permite integrar epidemiología ambiental con neurociencias, evaluación neuroconductual y neurofisiológica y biomarcadores de exposición y efecto.
De esta manera, los trabajos presentados en ISEE incorporan formación en investigación desde el pregrado hasta el posgrado y colaboración entre distintas disciplinas y unidades académicas de la Facultad de Medicina.
Salud ocupacional y exposición a sílice
Natalia Lucero, estudiante del Doctorado en Salud Pública y académica vinculada al Programa de Salud Ocupacional, recibió el 2026 Daniel Wartenberg Travel Award, reconocimiento otorgado por el trabajo científico desarrollado en articulación con comunidades y actores territoriales para abordar problemáticas de salud ambiental y ocupacional.
La revisión sistemática “Occupational Silica Exposure & Respiratory Health: A Systematic Review of Artisanal and Small-Scale Mining in Latin America and the Caribbean”, desarrollada junto a investigadores de la Escuela de Salud Pública y estudiantes de Medicina de la Universidad de Chile, consideró una búsqueda de más de 6.000 registros, solo ocho estudios cumplieron los criterios de inclusión, mostrando la escasa evidencia disponible sobre exposición ocupacional a sílice y salud respiratoria en la minería artesanal y de pequeña escala de América Latina y el Caribe. Aunque siete de los ocho estudios reportaron asociaciones entre la exposición y efectos respiratorios, la revisión evidenció importantes limitaciones en la calidad de la información: ninguno de los estudios presentó bajo riesgo de sesgo y solo tres realizaron mediciones directas de exposición. A ello se suma una marcada brecha geográfica, ya que los estudios se concentraron únicamente en Brasil, Colombia y México, sin evidencia proveniente de Chile, Perú o Bolivia. Esta ausencia resulta especialmente relevante considerando la presencia de pequeña minería en los países andinos y que parte de estas actividades se desarrolla en condiciones de gran altitud, donde las enfermedades respiratorias ocupacionales pueden adquirir particular importancia. Los resultados refuerzan la necesidad de generar evidencia epidemiológica de mayor calidad que permita orientar la vigilancia, prevención y protección de la salud de estos trabajadores en América Latina y el Caribe.
Investigación, formación y colaboración
La participación en ISEE 2026 reunió distintas áreas de trabajo de la Escuela de Salud Pública: formación en epidemiología ambiental, contaminación atmosférica e incendios, exposición a plaguicidas y efectos en salud, enfermedad de Parkinson y exposición ocupacional a sílice.
Asimismo, la presencia en la autoría de los trabajos de investigación de estudiantes de Medicina, de la Especialidad Médica en Salud Pública, del Magíster y del Doctorado en Salud Pública; de egresados que continúan colaborando con los equipos de la Escuela; y de académicos de otras unidades de la Facultad de Medicina, especialmente del ICBM, muestra la vinculación de la investigación con distintas etapas de formación y con el trabajo interdisciplinario. A ello se suma la cooperación desarrollada mediante iniciativas como GEOHealth y SALURBAL, la colaboración con instituciones nacionales e internacionales y la participación de integrantes de la Escuela en distintas instancias de ISEE.