La actividad, que se realizó el 14 de octubre de 2026, fue presidida por la rectora de la Universidad de Chile, profesora Alejandra Mizala, junto al decano de la Facultad de Medicina, doctor Miguel O’Ryan, y el doctor Emilio Herrera. Asimismo, asistieron autoridades universitarias y del Hospital Clínico institucional.
La jornada contempló un reconocimiento a siete mujeres de la comunidad del ICBM que se acogieron a retiro durante este año y una conferencia magistral del doctor Alejandro Maass Sepúlveda, Premio Nacional de Ciencias Exactas 2025.
Una comunidad científica en transformación
En su presentación, el doctor Herrera destacó el trabajo de una comunidad de más de 750 personas y el proceso de reorganización del instituto en cuatro núcleos interdisciplinarios, iniciativa orientada a fortalecer la colaboración entre distintas áreas del conocimiento y avanzar hacia una investigación más integrada.
Actualmente, el ICBM cuenta con 134 académicos, que en conjunto equivalen a 105 jornadas completas equivalentes (JCE), liderando más de 100 proyectos de investigación con financiamiento competitivo nacional e internacional. A ello se suma una producción científica que supera los 1.500 artículos indexados durante la última década.
Entre los avances del período, el director también relevó el fortalecimiento de los apoyos a la investigación, el desarrollo de iniciativas asociativas con otras unidades de la facultad y del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, y la incorporación de nuevas capacidades científico-tecnológicas. En el ámbito formativo, destacó la aprobación del Magíster en Fisiología y Fisiopatología y abordó los desafíos que enfrenta la docencia de pregrado ante la disminución de la dotación académica.
Pese a estos avances, el doctor Herrera advirtió sobre las dificultades que impone el escenario actual de financiamiento científico y la necesidad de asegurar condiciones que permitan sostener la investigación y formar nuevas generaciones. En ese contexto, enfatizó el papel de la ciencia biomédica para responder a las necesidades del país.
“Necesitamos respuestas locales para problemas locales, y ahí es donde institutos de excelencia, como el ICBM, se convierten en la primera línea de defensa y desarrollo del país”, señaló.
Colaboración e integración para responder a los desafíos del país
El decano de la Facultad de Medicina, doctor Miguel O’Ryan, valoró el proceso de transformación del instituto y el esfuerzo de su comunidad por fortalecer el trabajo colaborativo. En su intervención, destacó que la reorganización constituye una oportunidad para recuperar los principios fundamentales del ICBM y proyectar su impacto en la sociedad.
“Ustedes lo lograron con el objetivo de volver a los principios fundamentales, integración, colaboración, y que eso logre finalmente tener un mayor impacto para nuestra sociedad, para el país”, expresó.
Por su parte, la rectora Alejandra Mizala destacó la vigencia de los principios que orientan el desarrollo del instituto y su vínculo con la misión pública de la universidad.
“Los principios fundacionales del ICBM —excelencia, renovación e integración— expresan una comprensión exigente de la vida universitaria, que implica realizar investigación de frontera, abrir oportunidades a nuevas generaciones y favorecer el encuentro de disciplinas”, afirmó.
Asimismo, la rectora subrayó que sostener la investigación desarrollada por el instituto constituye “una responsabilidad pública”, especialmente en un contexto que exige fortalecer las capacidades científicas y la colaboración entre disciplinas.
Reconocimiento a la trayectoria y proyección científica
Uno de los momentos de la jornada estuvo dedicado al reconocimiento de siete mujeres de la comunidad del ICBM que se acogieron a retiro durante 2026: las funcionarias Rosa Ávila Díaz, Inés Cayuqueo Traipi, Rosa Contreras Llamunao, Myriam Molina Fuentes, Nancy Sotelo Aguilar, y las doctoras Carmen Larrañaga Larrañaga exdirectora del ICBM y Rosa Devés Alessandri, ex rectora de la Universidad de Chile.
La ceremonia permitió relevar sus trayectorias y contribuciones a la institución. En ese contexto, la rectora Mizala agradeció la dedicación, experiencia y compromiso que aportaron a la comunidad, destacando que sus historias forman parte de la memoria del instituto y de la universidad.
La jornada concluyó con la conferencia magistral del doctor Alejandro Maass Sepúlveda, titulada “Arquitectura genómica y adaptación ambiental en comunidades microbianas: de la regulación génica al metabolismo”. Su presentación abordó el estudio de las comunidades microbianas y sus mecanismos de adaptación, poniendo de relieve las posibilidades que ofrece la colaboración entre distintas disciplinas científicas.
La Cuenta Pública 2026 permitió revisar los avances del ICBM y proyectar sus desafíos en investigación, docencia y vinculación con el medio. En un escenario marcado por las exigencias de financiamiento y renovación académica, el instituto reafirma su compromiso con una ciencia colaborativa e interdisciplinaria, orientada a generar conocimiento y contribuir al desarrollo del país.