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Del 25 de septiembre al 24 de enero de 2027:

Artista invitada Valentina Díaz expone La trayectoria intermedial del gesto: "trabajo con el tejido como un lenguaje desde lo conceptual, más allá de su materialidad"

Artista invitada Valentina Díaz expone en MAC Quinta Normal

La investigación artística desarrollada por Valentina Díaz en los últimos últimos años configura un campo de experimentación donde el soporte textil desborda la bidimensionalidad para inscribirse en las dinámicas del espacio, la acción corporal y la captura videográfica. Esta propuesta, financiada por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes en su convocatoria 2026, se llama La trayectoria intermedial del gesto y reúne un cuerpo de obra articulado a partir de diversas residencias y proyectos de acción realizados en Latinoamérica, abordando el código gráfico y la notación técnica como vehículos para traducir estados emocionales e imaginarios comunitarios.

“Trabajo con sistemas de traducción intermedial: del dibujo paso al tejido, del tejido a patrones numéricos, de patrones numéricos a códigos gráficos, de códigos gráficos a patrones de movimiento y así llego a la performance y finalmente al video”, señala la artista Valentina Díaz.

La indagación plástica de la exhibición se sitúa en la convergencia de referencias procedentes de las artes escénicas de vanguardia y las prácticas textiles ancestrales del continente. A través de este cruce, las piezas dispuestas en la Sala 8 del Museo de Arte Contemporáneo (MAC) Quinta Normal establecen una lectura en la que el movimiento, la sonoridad y la fragmentación anatómicamente orientada sustituyen la hegemonía de la narración lineal, permitiendo que el objeto artístico devenga en un ente dinámico, sensible y receptivo a los flujos de la memoria.

“La primera lectura que realizaré de estas obras surge al reconocer algunas de las referencias artísticas en las que se inspiran y de las que Valentina ha elaborado una exégesis (disección) para lograr descifrar parte de su sentido y estructura. Estas obras provienen de las artes escénicas y son cuatro coreografías u obras teatrales de vanguardia que, sin embargo, están estrechamente vinculadas con las artes visuales”, explica el curador Felipe Cura respecto a los referentes formales del proyecto.  

Entre estos marcos históricos se identifican el Ballet Tríadico presentado por Oskar Schlemmer en 1922 en la Bauhaus, la pieza minimalista Quad I+II de Samuel Beckett, el monólogo Not I del mismo autor y el Ballet Neoconcreto concebido por Lygia Pape en 1958. Estas creaciones proponen el movimiento de los cuerpos y las formas como un idioma autónomo, donde la voz, la boca y la mirada cobran una relevancia sinécdoque, fragmentando el organismo para reubicar los sentidos en el centro de la transmisión de la experiencia estética. 

“Teniendo estas referencias en mente, podemos ir enlazando diversos aspectos visuales que funcionan a modo de cita en las obras exhibidas, pero a nivel general, el análisis de estas piezas aporta una serie de estrategias y de elementos formales tanto del teatro como de la danza que inscriben estas disciplinas en el campo de la comunicación. Esta estructura se incorpora en el ámbito performático de la producción artística de Valentina, sin embargo, quisiera aclarar que no me convence del todo usar el concepto performance pues se sitúan en el campo de lo intermedial”, precisa Cura sobre el enfoque conceptual de la curaduría.

El soporte metodológico de la muestra sitúa al guión escénico en un lugar protagónico como un instrumento de notación que organiza la acción e impulsa la manifestación de lo literario en la plasticidad espacial. De este modo, la escritura requiere de una presencia que encarne la palabra, transformando a los ejecutantes en lecturas vivas donde las partes del cuerpo actúan de manera diferenciada e interconectada. 

La génesis técnica del trabajo textil de la artista remite a una herencia familiar vinculada a una máquina de tejer de los años sesenta legada por su abuela materna. Este artefacto de producción doméstica es recontextualizado por la artista como una herramienta para codificar abstracciones geométricas y ritmos mecánicos, generando una gramática visual que dialoga tanto con la subjetividad individual como con las tradiciones textiles andinas e indígenas de América Latina, donde la trama resguarda saberes científicos, biológicos y cosmogónicos: “yo trabajo con el tejido como un lenguaje desde lo conceptual del tejido más allá de su materialidad, aunque tejo. O sea, yo tejo todas las piezas, pero trabajo desde la idea de traducción y entendiendo el tejido como un código”, afirma la artista. 

En la tradición andina, la estructura de piezas como las talegas presenta una nomenclatura que asigna nombres de órganos corporales a sus diversas secciones, situando al "corazón" en el centro del diseño y a las "bocas" en sus extremos. Del mismo modo, en las fajas de la comunidad rarámuri en México, las figuras en espiral evocan el soplo vital y los desplazamientos por el territorio. “Hay muchas narrativas. En un tejido se puede conocer la ciencia, la tecnología, la biología. Se abre una dinámica del lenguaje con varias entradas, que no se puede reducir en una sola lectura, sino son múltiples lecturas desde diversos puntos de vista: se puede comprender el desarrollo del pueblo, de la comunidad, de la región, de la persona misma”, cita Felipe Cura en su texto curatorial a partir de los planteamientos de la investigadora y tejedora aymara Elvira Espejo Ayca.

La exposición está compuesta por cuatro proyectos desarrollados en Bogotá, Sao Paulo, Ciudad de México y Santa Cruz de la Sierra. El quinto proyecto de la muestra, diseñado como el elemento integrador de todo el recorrido, consistió en una dramaturgia convertida en lectura performática que vincula alegóricamente los procesos textiles con las distintas intervenciones corporales registradas. Esta activación se realizó con éxito el sábado 3 de octubre (que se repetirá los días: 28 de noviembre, 19 de diciembre y el 09 de enero 2027) en el MAC Quinta Normal, el cual se desarrolló como un eje unificador que expuso las tensiones entre la noción de tejido occidental lineal y la concepción espiral de las culturas originarias.

Taller sobre las emociones a través del arte

Como parte de las actividades de extensión realizadas por Valentina Díaz, el miércoles 23 de septiembre se llevó a cabo con éxito el taller de performance titulado La forma continua de la oscuridad, realizado en el Altillo de Serigrafía de la unidad académica. Esta instancia pedagógica, propuesta y coordinada por Angela Cura, académica del Departamento de Artes Visuales, que además es productora de la Exposición de Valentina en el MAC, propuso un espacio para explorar estados afectivos y procesos subjetivos mediante ejercicios meditativos de dibujo, la generación de ritmos y la clasificación de imágenes mentales a través de códigos, operando en aquellos márgenes del lenguaje normativo donde el sentido convencional se suspende.

Valentina propuso con su taller transitar estados emocionales a través del arte. Lo describe como un espacio de encuentro para trabajar procesos por medio del cuerpo y las emociones evadiendo las fronteras del lenguaje normativo. Una serie de operaciones de traducción sirven de guía para codificar subjetividades: ejercicios meditativos de dibujo, clasificación de imágenes mentales mediante un código, la generación de ritmos, intervalos y repeticiones como posibilidades alternas de comunicación. 

La muestra La trayectoria intermedial del gesto* permanecerá abierta al público hasta el 24 de enero de 2027 en el MAC Quinta Normal ubicado en Av. Matucana 464 Santiago. Horario: de martes a domingo de 10:30 a 17:30 horas. La entrada es liberada.

* Se realizarán nuevas actividades performáticas el 28 de noviembre, 19 de diciembre y el 09 de enero 2027.