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El derecho a una vivienda resiliente ante la crisis climática

Podcast: El derecho a una vivienda resiliente ante la crisis climática
"El cambio climático no es solo el aumento de las temperaturas. También conlleva eventos extremos como lluvias, tormentas, huracanes y marejadas, los cuales que han aumentado en frecuencia y magnitud", indica la profesora Paulina Aldunce.
"El cambio climático no es solo el aumento de las temperaturas. También conlleva eventos extremos como lluvias, tormentas, huracanes y marejadas, los cuales que han aumentado en frecuencia y magnitud", indica la profesora Paulina Aldunce.
En este escenario, uno de los sectores que tiene más implicaciones para el cambio climático es la construcción e inmobiliario, responsable del 39% de las emisiones mundiales de dióxido de carbono, lo que afecta de forma desproporcionada a las viviendas.
En este escenario, uno de los sectores que tiene más implicaciones para el cambio climático es la construcción e inmobiliario, responsable del 39% de las emisiones mundiales de dióxido de carbono, lo que afecta de forma desproporcionada a las viviendas.
"Debemos exigir mejores materiales en la construcción del espacio público. Y también debemos diseñar apropiadamente las áreas verdes que nos permiten mitigar estas olas de calor", indica la profesora Alejandra Cortés.
"Debemos exigir mejores materiales en la construcción del espacio público. Y también debemos diseñar apropiadamente las áreas verdes que nos permiten mitigar estas olas de calor", indica la profesora Alejandra Cortés.
Una transición justa hacia viviendas que respeten los derechos humanos, sean resilientes al clima y neutras en carbono, no es solo responsabilidad de quienes habitan en dichos hogares, sino también de autoridades públicas, propietarios, inquilinos y otros grupos afectados.
Una transición justa hacia viviendas que respeten los derechos humanos, sean resilientes al clima y neutras en carbono, no es solo responsabilidad de quienes habitan en dichos hogares, sino también de autoridades públicas, propietarios, inquilinos y otros grupos afectados.

El cambio climático es, probablemente, uno de los fenómenos más preocupantes de las últimas décadas. Tal como ha advertido la ONU, muchos de sus impactos son ya "irreversibles", dejando a más del 40% de la población mundial "altamente vulnerable" al clima.

Uno de los aspectos que puede verse gravemente afectado por esta crisis es el derecho a la vivienda. De hecho, los desastres derivados del cambio climático fueron la principal causa de desplazamiento interno, obligando a cerca de 20 millones de personas a abandonar sus hogares cada año. Pero, antes de adentrarnos en esta dimensión, vayamos al principio: ¿qué es el cambio climático y cómo se manifiesta hoy? 

"El cambio climático implica cambios en el clima que no son solo el aumento de las temperaturas. Están los impactos o amenazas de largo aliento, que es el aumento de la temperatura sostenido o la disminución de las precipitaciones sostenidas. Pero también tenemos eventos extremos, como lluvias extremas, tormentas y huracanes que han aumentado en frecuencia y magnitud.También hay un cambio en el comportamiento de los vientos que producen marejadas, y que a veces no se asocia mucho al cambio climático. Estas amenazas se convierten en impactos, tanto a los ecosistemas como a las comunidades. Se convierten en aluviones, inundaciones, sequías, etc.", nos explica Paulina Aldunce, académica del Departamento de Ciencias Ambientales y Recursos Naturales Renovables de la Universidad de Chile, e investigadora de los centros CR2 y CITRID.

La especialista en adaptación al cambio climático y gestión de desastres profundiza en las principales acciones e industrias que gatillan el avance de dicho fenómeno. "El cambio climático se produce por la emisión de gases de efecto invernadero que viene por la quema de combustible fósil. Pero no solo eso, sino también se produce porque los pulmones que absorben los gases de efecto invernadero o los principales los estamos destruyendo: los bosques. Entonces, si tú me preguntas cuáles son las empresas o tipos de actividades que producen efecto invernadero, es todo: todas las empresas que consumen combustibles fósiles". 

Tal como señala la profesora Aldunce, son muchos los sectores productivos que han agravado las consecuencias de la crisis climática, desde la agricultura, los servicios eléctricos, la alimentación, el transporte, el uso del suelo, y en general, cualquier actividad relacionada al petróleo y al gas. Pero todas tienen un principal responsable: nosotros, los seres humanos, quienes durante los últimos 200 años hemos elevado la temperatura de la Tierra exponencialmente.

¿Cómo afecta el sector de la construcción y el inmobiliario al planeta? 

En este escenario, uno de los sectores que tiene más implicaciones para el cambio climático es la construcción e inmobiliario, responsable del 39% de las emisiones mundiales de dióxido de carbono, lo que afecta de forma desproporcionada a las viviendas. Abordar esta conexión requiere un enfoque en la construcción de viviendas sostenibles y resilientes que minimicen el impacto ambiental y protejan a sus ocupantes, explica Alejandra Cortés, académica de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile.

"Uno de los problemas que existen a nivel global en términos energéticos y de cambio climático es que las alzas de temperatura en la ciudad va directamente relacionado con el aumento, obviamente, de la demanda para enfriamiento. Pero enfriar el ambiente exige mucha más energía de la que se necesita para calefaccionar. Y esa alta demanda ha generado varias crisis urbanas. Los apagones en España que hubo hace muchos años atrás son un reflejo de esto. Sin embargo, se ha vuelto sumamente necesario considerando los peaks de calor que estamos teniendo, donde podemos llegar a tener hasta 36 grados en verano. Es súper importante que estemos preparados para este clima, porque necesitamos otras estrategias, como inercia térmica, otro tipo de muros, otro tipo de ventilación", nos comenta la experta en arquitectura y energía sostenible. 

Por lo mismo, es súper importante pensar el “diseño pasivo” de la arquitectura, indica la profesora Cortés. "El diseño pasivo habla de cómo la vivienda, en términos de diseño y materialidad (su orientación, ventilación, iluminación) puede ser más resiliente, en el sentido de no demandar tanta tecnología para poder ser confortable. Esa es la primera estrategia en términos de diseño, porque en términos de energía, uno puede climatizar edificios como el Costanera Center, pero eso a escala vivienda no es sostenible, porque no podemos generar viviendas que demanden cada vez más energía. Y en eso nuestra reglamentación técnica tiene que ir mejorando".

En el marco de esta perspectiva, una estrategia concreta es el juego entre inercia térmica y aislamiento térmico. "Vayámonos a la arquitectura vernácula, mucho antes de la revolución industrial, cuando no existía la tecnología para hacer todo de vidrio. En los climas calurosos y secos, la construcción siempre fue de adobe o de piedra, con estructuras muy pesadas y ventanas muy pequeñas. Imagínate esas antiguas casas coloniales de la zona central. Naturalmente, tú entras a una de esas viviendas que se han mantenido bien, y toda esa inercia hace que el aire se mantenga más frío a causa de la convección. Es decir, el aire va cambiando de temperatura con el muro. Y la inercia térmica es una propiedad muy distinta al aislamiento térmico, donde encontramos materiales porosos, como la lana mineral, lana de vidrio, poliestireno expandido (que no necesariamente son sostenibles). Entonces, junto con buscar alternativas a dichos materiales, hay que jugar con la inercia y el aislamiento, que es lo que están haciendo muchos países europeos". 

Ahora bien, todo lo que le impacta a la vivienda obviamente le va a impactar la ciudad, indica la profesora Cortés, donde hay un rol muy importante en el diseño del espacio público. "Debemos exigir mejores materiales en la construcción del espacio público. Hay que pensar, por ejemplo, que el hormigón es un material que está constantemente absorbiendo calor, tiene alta inercia térmica y después la va liberando en la noche. Entonces, eso genera que las temperaturas vayan aumentando en la ciudad. Pero existen elementos reflectivos, como pinturas, para evitar que toda esta cantidad de hormigón sea un captador constante de calor. También tenemos las áreas verdes que nos permiten mitigar estas horas de calor. Y eso está asociado no solo por la sombra que generan los árboles, sino que las hojas tienen una propiedad que se llama 'evapotranspiración', que significa que generan humedad y esa humedad también baja la temperatura de ese espacio. Y en climas secos como el de Santiago son muy importantes. Ahora, ahí vienen los aspectos de sostenibilidad. Entonces, también el paisajismo y el diseño de nuestra infraestructura verde tiene el desafío de estar diseñada de forma sostenible, con especies nativas que demanden poco agua, tener reglamentaciones que nos permitan mejorar la reutilización de agua. 

Apoyar a las comunidades para viviendas resilientes

El derecho a una vivienda adecuada está gravemente amenazado por la crisis climática en todo el mundo. Las personas sin hogar o sin acceso a viviendas seguras y resistentes son las más afectadas, ya que suelen vivir en zonas vulnerables a inundaciones, huracanes y ciclones, marejadas ciclónicas, deslizamientos de tierra, terremotos y tsunamis. En este contexto, los Estados que adoptan medidas de gestión del riesgo de desastres a menudo no tienen en cuenta sus efectos sobre las comunidades vulnerables ni su derecho a la vivienda.

Por lo mismo, una transición justa hacia viviendas que respeten los derechos humanos, sean resilientes al clima y neutras en carbono, no es solo responsabilidad de quienes habitan en dichos hogares, sino también de autoridades públicas, propietarios, inquilinos y otros grupos afectados. Así, para Paulina Aldunce, todos debemos manejar la información en torno al impacto de nuestras acciones y posibles alternativas.

"Finalmente, a nivel local es donde están las personas que están en primera línea de recibir los impactos del cambio climático. Por lo tanto, son los que están en primera línea de adaptarse. Entonces, a ellos es a quienes hay que educar con respecto al cambio climático, cómo los impacta y cómo responder, pero también hay que darles las herramientas. No se puede pasar la responsabilidad a las comunidades a nivel local. Lo que hay que hacer es apoyarlas con subsidios, con conocimiento, con transferencia tecnológica, con un montón de medidas".

Por su parte, el apoyo a las comunidades es un aspecto que también comparte la profesora Alejandra Cortés: "Si bien, en términos de vivienda y en energía renovable a macroescala estamos bastante bien parados si nos comparamos con el resto de Sudamérica, todavía falta harto en cuanto a mejorar la reglamentación y para mejorar lo que ya está construido. Además, no todos pueden tener recursos para mejorar las condiciones de su vivienda. Y eso es un desafío enorme, porque son muchos metros cuadrados, y si pensamos en un modelo ideal deberíamos poder mejorar edificios en altura, viviendas individuales. Entonces, es un desafío importante y es económicamente muy costoso. Por lo tanto, hay que buscar  mecanismos que sean tanto mixtos, subsidiarios, a las familias más vulnerables, pero también mayores mecanismos de apoyo. Por ejemplo, préstamos, que sean más flexibles para poder acondicionar las viviendas, dirigidos a la gente de clase media, generar incentivos, generar mayor información". 

Si quieres saber más al respecto, te invitamos a revisar el capítulo 190 de Universidad de Chile Podcast. Ya disponible en Spotify, Tantaku, Apple Podcast y YouTube.