En una simbólica ceremonia en la Sala Enrique Sazié de la Casa Central de la U. de Chile, el viceministro de Asuntos Exteriores de Polonia, Wojciech Zajaczkowski, entregó un reconocimiento póstumo a León Alejandro Domeyko Pérez –bisnieto del exrector Ignacio Domeyko– y la Condecoración Bene Mérito a sus hermanos José Fernando, Pablo Antonio y Jorge Miguel Domeyko Pérez.
Se trata de un reconocimiento que entrega el Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Polonia desde el año 2009 por logros destacados en el fortalecimiento de la imagen y la posición de Polonia en el escenario internacional. La ceremonia fue encabezada por la Rectora de la Universidad de Chile, Rosa Devés, y conducida por Eduardo Vera, profesor de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas y amigo de la familia. Autoridades universitarias, miembros del cuerpo diplomático y familiares de los homenajeados participaron de la ceremonia.
“Ignacio Domeyko fue una encarnación poco común del ideal del homo universalis, un verdadero hombre del renacimiento: científico, educador, geólogo, ingeniero, antropólogo y patriota. Con su trabajo prestó grandes servicios a Chile, impulsando reformas estructurales en la minería, la educación, la ciencia y la cultura, sentando así las bases del Estado chileno moderno. Sin embargo, siempre llevó en el corazón la nostalgia por su colonia natal. Sin duda, los condecorados aquí presentes siguieron los pasos de su ilustre y distinguido bisabuelo”, destacó el viceministro Zajaczkowski en la ceremonia.
En tanto, la vicerrectora de Extensión y Comunicaciones de la U. de Chile, Pilar Barba, declaró que “la relación de Domeyko con nuestra Universidad es profunda y fundacional”. “Gracias a su visión, la U. de Chile se consolidó como una institución central para la formación de profesionales y para la producción de conocimiento sobre el territorio y sus recursos, cuestiones esenciales para la nación que se estaba formando. La vida de Ignacio Domeyko encarna, además, una historia ejemplar de encuentro entre naciones, desde su origen en Polonia hasta su fecunda trayectoria en Chile”, agregó, destacando que la condecoración otorgada a sus bisnietos “no solo reconoce una historia familiar, sino también una herencia intelectual y cultural que pertenece a ambos países”.
Por su parte, Pablo Domeyko Pérez agradeció en nombre de sus hermanos y de la familia. “Recordamos y honramos la memoria de nuestro querido hermano León, quien con su gran talento arquitectónico y su permanente preocupación desde el año 1946 supo poner en valor la casa de Cueto. Y agradecemos esta distinción, que reconoce nuestro permanente esfuerzo por conservar y embellecer la casa que ha visto pasar siete generaciones de la familia Domeyko por sus corredores, salones y jardines. Es, y deseamos que siga siendo por muchos años, un trozo de la memoria de Domeyko y del alma de Polonia en Chile”, afirmó.
La condecoración no es solo un reconocimiento al trabajo realizado por los cuatro hermanos Domeyko Pérez en Chile, sino también al legado que encarnan de quien fuera el tercer Rector de la U. de Chile luego de Andrés Bello y Manuel Antonio Tocornal, cargo que ejerció entre 1867 y 1883.
Nacido en Niedźwiadka, Polonia, Domeyko fue un científico licenciado en la U. de Vilna que debió partir al exilio en Francia tras la derrota de los patriotas polacos contra el Imperio Ruso. Su llegada a Chile ocurrió en 1838, contratado por el Gobierno del Presidente José Joaquín Prieto, con el fin de desempeñarse como profesor de Química y Mineralogía en el Liceo de Coquimbo. En dos años logró formar 14 estudiantes, quienes fueron, en la práctica, los primeros ingenieros de minas de Chile.
Como intelectual, Domeyko contribuyó al desarrollo de la mineralogía, la geografía y la etnografía. Se dedicó constantemente al análisis de los minerales y materias primas que obtenía en sus exploraciones en terreno. Como muchos eran componentes nuevos, se vio obligado a desarrollar él mismo numerosos métodos de análisis.
Gracias a su aporte científico y académico, las autoridades le concedieron la nacionalidad por gracia, lo que afianzó su vínculo y permanencia en Chile. Tuvo un rol relevante en la fundación de la Universidad de Chile y fue elegido miembro de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile en 1866. Tan solo un año después fue nombrado rector.
A sus 81 años, Domeyko decidió dejar la Rectoría y su cátedra. Su deceso ocurrió seis años después, el 23 de enero de 1889.