Internacionalmente cada 17 de abril se conmemora el Día de Apreciación de los Murciélagos, una fecha que invita a reflexionar sobre uno de los mamíferos más incomprendidos de la fauna silvestre. Históricamente asociados a relatos de ficción de connotación negativa, estos animales cumplen funciones ecológicas esenciales que resultan claves para el equilibrio de los ecosistemas.
En Chile, actualmente habitan 14 especies de murciélagos, distribuidas en cuatro grandes familias, lo que las posiciona como uno de los grupos de mamíferos más diversos del país. Sin embargo, su escaso conocimiento público ha contribuido a reforzar prejuicios que no reflejan su verdadera naturaleza.
Así lo plantea el Dr. Pedro Cattan, profesor de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias, quien ha dedicado gran parte de su trayectoria al estudio de fauna silvestre y manejo de plagas. Desde esa experiencia, advierte que el principal problema que enfrentan estos animales no es biológico, sino cultural. “El problema con los murciélagos es la percepción negativa que existe sobre ellos y, si hablamos de su principal amenaza, es el hombre”, señala el académico.
Murciélagos insectívoros y su rol
Cerca del 75% de las especies nativas del país se alimentan de insectos como mosquitos, polillas nocturnas y otros invertebrados, lo que los convierte en aliados naturales en el control de plagas tanto en ambientes urbanos como agrícolas. “La gran mayoría de los murciélagos que habitan en Chile son insectívoros y cumplen un rol muy importante en el control de plagas”, explica Constanza Schapheer, profesora del curso de diversidad biologica de la Facultad de Ciencias Agronómicas.
Este rol resulta clave para mantener la estabilidad de los sistemas naturales, al regular las poblaciones de insectos, contribuyendo a evitar desequilibrios ecológicos y favoreciendo el funcionamiento de distintos hábitats. “Si eliminamos esta especie, es esperable que haya poblaciones de insectos mucho más grandes, lo que podría perjudicar incluso las actividades agrícolas”, agrega la especialista.
Este mamífero, además, es muy eficaz en su tarea, ya que vive en comunidades numerosas debido a su comportamiento gregario. Durante una sola noche, son capaces de detectar y capturar numerosas presas en vuelo mediante la ecolocalización, un sistema altamente especializado que les permite orientarse y cazar con gran precisión incluso en completa oscuridad, siendo una de las grandes particularidades de estos mamíferos.
Del vampiro al polinizador: la diversidad de los murciélagos chilenos
Entre las especies reconocidas en el país, existen algunas particularmente llamativas por su forma de alimentación, lo que refleja la diversidad de funciones ecológicas que pueden cumplir.
Una de ellas es Desmodus rotundus, conocido como murciélago vampiro o piuchén, la única especie hematófaga presente en Chile. A diferencia de lo que suele creerse, principalmente se alimenta de sangre de otros animales, como ganado, aves o mamíferos marinos en zonas costeras. “No se alimenta de seres humanos. Se alimenta específicamente de sangre de animales, especialmente de vacunos”, aclara el profesor Cattan.
En esta categoría también se encuentra Platalina genovensium, detectada en el extremo norte del país, en particular en el valle de Azapa. A diferencia del resto, se alimenta de néctar, lo que la convierte en un agente polinizador importante en la región.
Estas diferencias permiten comprender que no todos los murciélagos tienen el mismo comportamiento ni representan los mismos riesgos, y que su diversidad responde a funciones específicas dentro de los ecosistemas.
Prejuicios y vectores de rabia
Uno de los principales aspectos que ha marcado la relación entre los seres humanos y los murciélagos es la persistencia de mitos asociados a estas especies, sumado al temor a enfermedades como la rabia. Si bien existen especies en las que se ha detectado la presencia del virus, los casos son menores de lo que suele creerse.
En contextos urbanos, especies como Tadarida brasiliensis pueden habitar en casas, edificios o entretechos, situación que usualmente genera alarmas en la población. Sin embargo, su presencia responde a la búsqueda de refugio y no a un comportamiento agresivo. En aquellos casos en que se requiere intervención, existen protocolos que permiten manejar las colonias sin eliminarlas, trasladándolas a otros espacios adecuados cuando no representan un riesgo sanitario.
En Chile, los murciélagos están protegidos por la legislación vigente y la Ley de Caza, lo que garantiza la protección de estas especies y reafirma que no constituyen una plaga. “Lo peor que podemos pensar es eliminarlos. Todo ser viviente que tenemos en nuestro planeta hace algo, tiene una función”, concluye el académico.
En esa línea, el Día de Apreciación de los Murciélagos no solo busca visibilizar su existencia, sino también promover una mirada más informada y responsable.