En el contexto del Segundo Reporte de la Campaña de Invierno 2026 emitido por el Ministerio de Salud, que advierte que el Rinovirus, la Influenza A y el COVID-19 son actualmente los virus de mayor circulación en el país, especialistas de la Universidad de Chile dieron a conocer los contundentes resultados de su evaluación sobre el impacto sanitario y económico de la inmunización con el anticuerpo monoclonal Nirsevimab. El trabajo conjunto de investigadores de la Facultad de Medicina y de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (a través del Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería, ISCI) ha sido clave para la instauración y monitoreo de esta política pública de inmunización gratuita dirigida a recién nacidos y menores de seis meses.
El balance de los primeros dos años de implementación (2024 y 2025), publicado en la revista The Lancet, bajo el título de “Health care utilization and cost implications of Chile’s 2024 nirsevimab strategy for RSV prevention: a counterfactual analysis”, arrojó un resultado sin precedentes en la historia del país: se redujo a cero la mortalidad por infección por virus respiratorio sincicial (VRS) en niños menores de un año. A nivel hospitalario, la estrategia permitió disminuir en más de un 80% las hospitalizaciones generales por VRS y en un 85% los ingresos a unidades de cuidados intensivos (UCI). Además, los lactantes inmunizados que requirieron hospitalización en UCI tuvieron estadías, en promedio, 2,4 días más cortas.
Estos resultados no solo aliviaron la carga sanitaria, sino que generaron un impacto económico sumamente favorable. Utilizando modelos avanzados de evaluación de datos, los investigadores determinaron que se evitaron 59.072 días de cama en cuidados básicos e intermedios y 25.632 días de cama en la UCI. En paralelo, se previnieron 25.619 consultas de urgencia médica y 20.429 días de licencias médicas para padres o cuidadores. En términos financieros, la campaña tuvo un costo de US$45,28 millones, pero generó ahorros por US$68,78 millones, traduciéndose en un beneficio neto total de US$23,50 millones dentro del mismo año de implementación.
"Los datos demuestran que estamos frente a una política de salud pública altamente costo-efectiva, que no solo genera un impacto sanitario muy importante sino que, además, un beneficio económico neto en el mismo año de su aplicación. Asimismo, uno de los hallazgos más relevantes de nuestro estudio es que los lactantes nacidos en los meses previos al invierno generaron el 53,41% del ahorro de costos del sistema. Es decir, campañas que se enfocan solo en los niños que nacen en la temporada de VRS —como es el caso en otros países que usan la estrategia de la vacuna materna— habrían comenzado con menos de la mitad del beneficio que tuvimos en Chile. La protección directa con Nirsevimab para niños nacidos antes de marzo o abril es estrictamente necesaria y rentable", explica Leonardo Basso, académico de la FCFM y director del ISCI.
Campaña 2026 y proyecciones del modelo chileno
Las dosis para la actual temporada ya se encuentran operativas en el país. Por ello, el llamado urgente a las familias es a acudir a las maternidades y vacunatorios para inmunizar a los recién nacidos y a los lactantes nacidos desde el 1 de octubre del año pasado. La administración de este medicamento es gratuita y representa la herramienta más eficaz para prevenir cuadros respiratorios graves, e incluso la muerte, durante el invierno.
El doctor Juan Pablo Torres, vicedecano de la Facultad de Medicina e investigador principal de la publicación aparecida en la portada de The Lancet Infectious Diseases, comentó que “estamos siendo protagonistas de una medida de prevención de la principal infección de la infancia, la que generaba más hospitalizaciones y —sobre todo en países de menos ingresos— muertes, como es la infección por el virus respiratorio sincicial. Vemos cómo en Chile, gracias al trabajo colaborativo entre las autoridades del Ministerio de Salud y representantes de la academia, de Ingeniería y de Medicina, ha sido posible establecer una estrategia nacional, financiada por el Estado como política de salud pública, lo que hace que esta sea una medida de prevención muy equitativa. Por ello, hoy vemos un antes y un después de la infección por virus sincicial, no observándose casos de muerte entre los menores de un año durante las dos últimas campañas de invierno y reduciendo de manera drástica a más de un 80% la tasa de hospitalización a la cual estábamos acostumbrados, y a la cual ahora podemos enfrentar a través de una medida muy segura y muy efectiva. Esto realmente es algo que no pensábamos ver hace algunos años y se hace realidad ahora en nuestro país”.
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— Ministerio de Salud (@ministeriosalud) April 18, 2026
La Campaña de Inmunización contra el Virus Respiratorio Sincicial está desplegada en todo el país para proteger a los más pequeños.
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La experiencia chilena se consolida hoy como un referente global. Actualmente, Chile es uno de los 16 países que financian públicamente el uso de Nirsevimab para toda su población infantil, un modelo que ya fue replicado en Paraguay durante 2025 y que asesora pilotajes en Colombia y Perú.
En paralelo, los equipos de investigación de la Universidad de Chile continúan trabajando para medir los impactos a largo plazo de esta política, buscando determinar si la inmunización temprana disminuye el desarrollo de asma o sibilancias en los próximos años, y evaluando la existencia de un efecto protector indirecto en el resto del grupo familiar.