Crisis hídrica

Estudio U. de Chile documenta crítica fragmentación del Glaciar Echaurren Norte: ha perdido el 65% de su superficie

U. de Chile alerta: Glaciar Echaurren Norte ha perdido 65% de su masa
La imagen muestra el retroceso glaciar (Fuente: Glaciologia.cl)
La imagen muestra el retroceso del glaciar Echaurren Norte entre 1989 y 2023. Fuente: Glaciologia.cl.
El trabajo fue liderado por el Dr. James McPhee (Ingeniería Civil).
El trabajo fue liderado por el Dr. James McPhee, académico del Departamento de Ingeniería Civil de la FCFM de la U. de Chile, y reconstruye siete décadas de evolución del glaciar Echaurren Norte.
"Si este glaciar desaparece, perderíamos una enorme oportunidad para el entendimiento de las fluctuaciones glaciares en la región", dice Felipe Ugalde, geólogo y uno de los co-autores del texto.
"Si este glaciar desaparece, perderíamos una enorme oportunidad para el entendimiento de las fluctuaciones glaciares en la región", dice Felipe Ugalde, geólogo de la U. de Chile y uno de los coautores del texto.

El glaciar Echaurren Norte, caso emblemático en glaciología andina, ha disminuido su superficie en un 65% desde 1955.

Un equipo liderado por el académico James McPhee, del Departamento de Ingeniería Civil (DIC) de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la Casa de Bello, describió un "retroceso frontal, adelgazamiento superficial, cobertura progresiva de detritos y fragmentación" en un artículo breve (Letter) publicado a fines de marzo en la prestigiosa revista Annals of Glaciology.

El glaciar Echaurren Norte aporta agua a la cuenca del río Yeso (Región Metropolitana), y es una de las pocas masas de hielo de nuestro país que ha contado con un monitoreo permanente desde la década del setenta.

Junto con el glaciar Zongo (Bolivia), el Echaurren Norte es uno de los dos únicos "glaciares de referencia" de Sudamérica. Esto significa que sus datos son la base que utilizan científicos de todo el planeta para verificar modelos sobre la pérdida de masa glaciar y su impacto en el alza del nivel del mar.

“Por décadas, las mediciones de balance de masa en el glaciar Echaurren Norte permitieron dar luz respecto de la situación de los glaciares en esta parte del planeta. Todo indica que este ya no es el caso, y por esta razón Chile requiere identificar y validar un nuevo glaciar de referencia, representativo de los glaciares del Hemisferio Sur”, señaló el académico del DIC, James McPhee.

El trabajo documenta los cambios en el “balance de masa” del glaciar entre 1955 y 2023. Si a inicios de las mediciones la masa de hielo abarcaba 0,52 km2 (un poco más grande que la superficie del Vaticano), el aumento de la temperatura ha fragmentado el glaciar a lo largo del tiempo. Hoy solo quedan tres pequeñas unidades de hielo que suman apenas 0,18 km2, equivalente a 18 canchas de fútbol.

Lo más alarmante para el equipo investigativo es que ya no existe "hielo limpio" visible en su superficie, ya que el glaciar ha pasado a ser un cuerpo cubierto de rocas y sedimentos provenientes de las laderas erosionadas que lo rodean. Esta cobertura actúa como un manto que modifica fuertemente el intercambio de energía entre el hielo y la atmósfera.

"Si este glaciar desaparece, perderíamos una enorme oportunidad para el entendimiento de las fluctuaciones glaciares en la región", explica Felipe Ugalde, geólogo de la U. de Chile y uno de los coautores del texto.

Las razones detrás de la degradación

La degradación del glaciar Echaurren Norte se explica por una combinación de tres factores climáticos que han golpeado a la Región Metropolitana en los últimos años:

  • Déficit de nieve: El glaciar depende de las nevadas invernales para recargar su masa. Sin embargo, desde 2010, Chile central ha vivido la denominada megasequía, con déficits de precipitación cercanos al 30%. Adicionalmente, sin nieve que lo cubra, el hielo queda expuesto y más vulnerable al derretimiento en verano.
  • La isoterma 0 °C en ascenso: Este es uno de los datos más preocupantes presentados por el artículo. Los investigadores estimaron cuántos días al año la temperatura media es tan alta que el punto de fusión (0 °C) se sitúa por encima de la cabecera del glaciar (4.038 m s. n. m.). Si en 2015 el punto de fusión a esa altitud se presentaba 110 días al año, en 2020 se registraron 166 días de fusión ininterrumpida. En términos simples, el glaciar pasa casi medio año expuesto a condiciones de derretimiento.
  • El fin de la resiliencia: Históricamente, el fenómeno de El Niño traía inviernos lluviosos que aportaban masa al glaciar. Pero el estudio muestra que esta relación se rompió después de 2010. Incluso en años con condiciones de El Niño, las precipitaciones ya no son suficientes para compensar el intenso calor y la radiación solar del verano.

Glaciar emblemático

Tras la gran sequía de 1968, las autoridades chilenas comprendieron que los glaciares no solo eran paisajes hermosos, sino también reservas de agua de suma importancia para la seguridad hídrica de la zona central de Chile.

Así nació uno de los programas de monitoreo más importantes y extendidos del Hemisferio Sur, con especial foco en el glaciar Echaurren Norte, fuente de agua para la cuenca del río Maipo, la cual abastece de agua a la RM.

A mediados de los años setenta, los equipos se trasladaban a caballo, a pie o en bote para realizar las mediciones, mediante la instalación de estacas que permitían medir manualmente la variación de los niveles de agua y del hielo.

Actualmente, estas mediciones se realizan mediante tecnología satelital y LiDAR, herramientas que permiten crear mapas en 3D del glaciar con precisión milimétrica. Para este artículo se utilizaron imágenes satelitales, fotografías aéreas y bases de datos de la Dirección General de Aguas (DGA).

El estudio resultante es un homenaje a las decenas de técnicos y científicos que han trabajado por décadas en el monitoreo de este glaciar, entre los que se incluyen distinguidos glaciólogos, geólogos, hidrólogos y nivólogos de la U. de Chile, como Cedomir Marangunic, Javier Narbona y Jorge Quinteros (q. e. p. d.), entre tantos otros.

En la investitgación participaron también Daniela Carrión (Geoestudios), Katherine Oliva-Muñoz (U. Austral), Noemí Villagra (AMTC, FCFM - U. de Chile), Gino Casassa (U. de Magallanes e Instituto Antártico Chileno), Alexis Segovia (Facultad de Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza, U. de Chile), Humberto Peña (DIAgua - Derecho e Ingeniería del Agua) y Cedomir Marangunic (Geoestudios).