El primer ensayo clínico en humanos de la vacuna terapéutica TRIMELVax, desarrollada en nuestro país por la firma biotecnológica Oncobiomed junto a la U. de Chile, mostró resultados iniciales de seguridad y señales preliminares de actividad clínica en pacientes con melanoma metastásico avanzado.
La iniciativa, conducida por oncólogos del Hospital del Salvador y liderado por el Dr. Roberto Estay, evaluó esta inmunoterapia experimental en pacientes cuya enfermedad había progresado pese a recibir inmunoterapia estándar. Desde la U. de Chile, ha sido liderada por el profesor Flavio Salazar-Onfray y la profesora Mercedes N. López, ambos de la Facultad de Medicina y autores de correspondencia del artículo titulado "Phase I trial of a heat-conditioned tumor lysate vaccine (TRIMELVax) in anti-PD-1 refractory melanoma: safety and immunological aspects (NCT06556004)", publicado en la revista científica British Journal of Cancer, especializada en investigación oncológica y parte del portafolio de Springer Nature.
El profesor Salazar-Onfray está vinculado al Núcleo Interdisciplinario de Farmacología e Inmunología del Instituto de Ciencias Biomédicas, al Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia y al Departamento de Oncología Básico-Clínica; mientras que la profesora López forma parte del Centro para la Prevención y Control del Cáncer (CECAN) y del Núcleo Interdisciplinario de Farmacología e Inmunología del Instituto de Ciencias Biomédicas.
“Lo más relevante de este trabajo es haber podido ejecutar un estudio clínico con una vacuna contra el cáncer diseñada y desarrollada en Chile”, explicó Salazar-Onfray, asesor científico de Oncobiomed y uno de los investigadores que lideró la invención de la tecnología en la Facultad de Medicina de la U. de Chile.
“Todos sus componentes fueron descubiertos, diseñados y producidos en el país, lo que demuestra que la ciencia nacional puede avanzar desde la investigación básica hasta la prueba en pacientes”, remarcó el exministro de Ciencia.
TRIMELVax es una vacuna terapéutica experimental desarrollada para el tratamiento del melanoma. La tecnología se basa en extractos tumorales sometidos a choque térmico, combinados con un adyuvante natural derivado de la hemocianina del molusco chileno Concholepas concholepas, popularmente conocido como "loco", cuya función es ayudar al organismo a reconocer y atacar las células del melanoma.
Este enfoque busca activar el sistema inmune mediante monocitos transformados en células presentadoras de antígenos, capaces de estimular una respuesta antitumoral más amplia. El melanoma metastásico puede ser resistente a la inmunoterapia cuando los tumores presentan una baja infiltración de linfocitos, lo que se conoce como “tumores fríos”.
Los resultados del estudio fueron publicados recientemente en la revista científica British Journal of Cancer, de alto prestigio en investigación oncológica. El artículo reporta los hallazgos del ensayo clínico de fase I que evaluó la seguridad y las primeras señales de actividad clínica de la vacuna.
Efectos adversos leves
El ensayo clínico fue un estudio de fase I, centrado en evaluar la seguridad, tolerabilidad y factibilidad del tratamiento en humanos. En total, 20 pacientes firmaron el consentimiento para participar, de los cuales 17 recibieron al menos una dosis de la vacuna y 13 completaron el esquema completo de cuatro aplicaciones.
En términos de seguridad, nueve de los 17 individuos presentaron eventos adversos relacionados con el tratamiento, en su mayoría leves o moderados, incluyendo fatiga, cefalea, dolor en el sitio de inyección y síntomas similares a la influenza. En tanto, solo dos presentaron eventos adversos de mayor intensidad, que pudieron controlarse sin hospitalización ni secuelas.
“Lo que observamos es que, en la mayoría de los casos, los efectos adversos fueron leves y manejables para un equipo oncológico entrenado. Este era el objetivo principal del estudio: demostrar que la vacuna podía administrarse de forma segura en pacientes con melanoma avanzado”, explicó el oncólogo Roberto Estay, investigador responsable del ensayo clínico realizado en el Hospital del Salvador.
Desde el punto de vista clínico, los investigadores observaron una respuesta parcial en un paciente, con regresión de las metástasis pulmonares, mientras que seis pacientes lograron estabilizar la enfermedad. En conjunto, esto equivale a una tasa de control de la enfermedad cercana al 41%.
La mediana de supervivencia global observada en el estudio fue de 14 meses, con una supervivencia libre de progresión de 5,2 meses y un seguimiento promedio de 18,5 meses. Los científicos subrayaron que, en pacientes con melanoma metastásico que habían fallado a inmunoterapia previa, esta cifra se considera favorable respecto de lo reportado en la literatura internacional, aunque las comparaciones con otras series deben evaluarse con cautela.
El melanoma es uno de los cánceres de piel más agresivos. Aunque representa una proporción menor de los tumores cutáneos, es responsable de la mayoría de las muertes por cáncer de piel debido a su alta capacidad de diseminación. En Chile y en el mundo, su incidencia ha aumentado en las últimas décadas, lo que ha impulsado el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas, especialmente en el campo de la inmunoterapia.
La reactivación del sistema inmune
TRIMELVax es una vacuna terapéutica desarrollada a partir de lisados de células humanas de melanoma sometidas a estrés térmico. Estos extractos tumorales se combinan con un adyuvante inmunológico derivado de la hemocianina del "loco". “Esta combinación busca aumentar la inmunogenicidad y activar con mayor fuerza el sistema inmune para que reconozca y ataque las células tumorales”, remarca Salazar-Onfray.
La estrategia busca estimular el sistema inmunológico para que reconozca y ataque las células cancerosas, especialmente en tumores con baja infiltración de linfocitos, un fenómeno que suele asociarse con la resistencia a las inmunoterapias. Cada dosis, aplicada los días 0, 28, 56 y 84, contenía un lisado de tres líneas celulares de melanoma humano combinado con el adyuvante CCH, una proteína presente en la sangre de este molusco.
Según los investigadores, el estudio también permitió detectar respuestas inmunológicas en los pacientes tratados, incluido un aumento de células T citotóxicas activas en la sangre. “Eso indica que el sistema inmune está reaccionando ante el tratamiento”, añadió el también académico de la Facultad de Medicina de la U. de Chile.
El grupo de participantes del ensayo presentaba un melanoma que progresó hasta una etapa metastásica pese a haber recibido la mejor terapia disponible en el país, basada en inmunoterapias que bloquean puntos de control del sistema inmune. El Dr. Estay señala que estos casos se encontraban en un “escenario clínico complejo” con “muy pocas alternativas terapéuticas”.
“Aunque este tipo de estudio no permite demostrar eficacia definitiva, sí observamos señales que consideramos prometedoras. Algunos pacientes lograron estabilizar su enfermedad y otros han tenido sobrevidas más largas de lo que habitualmente se observa en casos similares”, afirmó el especialista del Hospital del Salvador.
Desarrollo local con potencial global
Para los investigadores, uno de los aspectos esenciales del proyecto es que se trata de una tecnología biomédica desarrollada localmente que avanzó hacia su evaluación clínica en un hospital público.
Según el académico de la U. de Chile, este tipo de avances es poco frecuente en el país, donde gran parte de la investigación biomédica se detiene en etapas preclínicas. “En nuestro país existe mucha investigación preclínica de gran calidad, pero el salto a estudios en humanos es poco frecuente. Poder probar una tecnología desarrollada localmente en pacientes es un paso muy importante para que la ciencia chilena tenga un impacto concreto en la salud”, añadió.
El estudio también dejó abierta la posibilidad de que la vacuna pueda influir en la respuesta a terapias posteriores. Tras recibir TRIMELVax, algunos pacientes que habían progresado previamente a la inmunoterapia anti-PD-1 lograron estabilizar su enfermedad al ser nuevamente tratados con estos fármacos.
Estos resultados deben interpretarse con cautela debido al tamaño reducido de la muestra. Sin embargo, el equipo estima que los hallazgos justifican avanzar a estudios clínicos de mayor escala.
“Gran parte de la innovación oncológica se desarrolla en países con mayores niveles de desarrollo. Que en Chile podamos diseñar y ejecutar un estudio clínico propio es un paso muy significativo, porque abre la posibilidad de generar soluciones adaptadas a nuestros pacientes”, concluyó el Dr. Estay.
Los próximos pasos de la investigación contemplan la construcción de nuevos laboratorios acreditados por el Instituto de Salud Pública para terapias avanzadas y la realización de ensayos clínicos más amplios, que permitan evaluar de manera definitiva la eficacia del tratamiento y explorar combinaciones con inmunoterapias existentes.
El estudio contó con una amplia participación de la U. de Chile, principalmente desde la Facultad de Medicina. Entre el resto de sus autoras y autores vinculados a esta unidad se encuentran Analía Cortés, Bettina Müller, Fabián Tempio, Consuelo Merino, Camila Fuentes, Cristian Pereda, M. Alejandra Gleisner e Iván Flores, asociados a centros, núcleos y departamentos como el CECAN, el Instituto de Ciencias Biomédicas, el Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia y el Departamento de Oncología Básico-Clínica. Además, participó Fermín E. González, del Laboratorio de Inmunología Experimental y Cáncer de la Facultad de Odontología.