Tenencia responsable

Experta U. de Chile advierte que automedicar animales de compañía puede causar graves daños

Experta U. de Chile alerta por riesgos de automedicar animales de compañía
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La doctora Victoria Cazanga, académica de Favet y especialista en farmacología veterinaria, advierte sobre los riesgos de suministrar medicamentos a animales de compañía sin supervisión profesional.
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Medicamentos de uso común en humanos pueden provocar graves daños en animales de compañía.
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Las y los tutores deben respetar las dosis, horarios y duración de los tratamientos indicados para resguardar la salud de sus animales de compañía.

La automedicación en mascotas es una práctica que puede generar graves consecuencias para la salud animal, desde intoxicaciones y daños hepáticos hasta complicaciones neurológicas y resistencia a los antibióticos. La Dra. Victoria Cazanga, académica del Departamento de Ciencias Clínicas de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile (Favet) hace un llamado a prevenir estos riesgos mediante el uso prudente y responsable de fármacos y la consulta oportuna con una médica o un médico veterinario.

De acuerdo con la especialista Favet, entre los medicamentos más administrados por tutores a sus animales de compañía se encuentran analgésicos, antiinflamatorios, antibióticos y antiparasitarios. Sin embargo, enfatizó que el uso de estos productos sin supervisión profesional puede provocar efectos adversos severos.

“La automedicación de las mascotas trae riesgos importantes, ya que ciertos medicamentos pueden producir toxicidad o incluso enmascarar signos que requieren atención veterinaria urgente. En el caso de los antibióticos, la subdosificación o las fallas en el cumplimiento del tratamiento disminuyen la eficacia de la terapia recetada al paciente y contribuyen a la resistencia a los antibióticos, que se encuentra altamente extendida hoy en día en todo el mundo”, señaló la Dra. Cazanga, especialista en farmacología veterinaria.

Perros, gatos, conejos y otras especies poseen características metabólicas distintas a las de los seres humanos, por lo que medicamentos seguros para las personas pueden resultar altamente tóxicos en animales. Estas diferencias se relacionan con variaciones en la actividad de enzimas hepáticas encargadas del metabolismo de los fármacos, lo que puede aumentar la permanencia de los medicamentos en el organismo y favorecer su acumulación.

La Dra. Cazanga detalla que “uno de los casos más frecuentes corresponde al uso de medicamentos de consumo habitual en humanos, como el paracetamol, la aspirina o el ibuprofeno. En gatos, por ejemplo, estos fármacos están contraindicados debido a que presentan dificultades para metabolizarlos adecuadamente, pudiendo generar intoxicaciones severas, daño hepático y compromiso renal. En perros, en tanto, dosis elevadas de paracetamol o ibuprofeno también pueden provocar efectos tóxicos graves, incluyendo úlceras gástricas e insuficiencia renal”.

La académica de Favet indicó, además, que las mascotas no convencionales, como los conejos, requieren cuidados farmacológicos especialmente rigurosos. Algunos antibióticos de uso común, como la amoxicilina, pueden alterar gravemente la microbiota intestinal de estos animales, favoreciendo cuadros de diarrea severa y enterotoxemia potencialmente fatal.

Asimismo, ciertos antiparasitarios pueden ser peligrosos en razas específicas de perros. La ivermectina, ampliamente utilizada en medicina veterinaria, puede provocar neurotoxicidad en razas como collie, pastor australiano y pastor de Shetland debido a una mutación genética que afecta la eliminación del fármaco a nivel del sistema nervioso central. “En estos casos pueden producirse convulsiones y otras reacciones neurológicas graves asociadas a la acumulación del medicamento”, advirtió la especialista.

Diagnóstico oportuno y tratamiento adecuado

Otro de los riesgos de la automedicación es el retraso en el diagnóstico de enfermedades graves. El uso de analgésicos sin indicación veterinaria puede ocultar síntomas relevantes en cuadros de urgencia, como obstrucciones intestinales o torsiones digestivas, retrasando la atención médica necesaria.

Por ello, la Dra. Cazanga recalca que, ante signos como dolor intenso, pérdida del apetito, decaimiento, diarreas, vómitos o aumento de volumen abdominal, los animales deben ser llevados de inmediato a un centro veterinario. Asimismo, enfatizó que los medicamentos veterinarios deben administrarse únicamente bajo indicación profesional, respetando dosis, horarios y duración de los tratamientos prescritos.

“A diferencia de la medicina humana, en medicina veterinaria las dosis se calculan específicamente según el peso corporal del animal, utilizando esquemas expresados en miligramos por kilogramo, lo que hace indispensable un ajuste preciso para cada paciente”, explicó la académica, recomendando descartar el uso de medicamentos vencidos en animales de compañía, ya que estos pueden perder eficacia o generar reacciones adversas debido a alteraciones en sus componentes.

Desde Favet se reitera el llamado a promover una tenencia responsable, evitando la automedicación y privilegiando siempre la orientación de profesionales de la medicina veterinaria idóneos para resguardar la salud y el bienestar de los animales de compañía.