A días de terminar su periodo, la Rectora de la Casa de Bello, Rosa Devés, concedió su última entrevista a Radio Universidad de Chile y conversó en Radioanálisis con su conductor, Patricio López, director de la emisora, respecto a los desafíos que marcaron su paso por el sillón de Bello como la primera mujer en el cargo. Además, abordó los avances, transformaciones y aprendizajes que definieron su gestión.
En primer lugar, consultada sobre qué cambios trajo consigo el que la Rectoría fuera ocupada por una mujer en la casa de estudios, Devés aseguró que eso “lo tienen que juzgar los otros. Y otras sobre todo”. De todas formas, destacó que, “frecuentemente, en algún discurso, por ejemplo o en la resolución de algún conflicto, suelo escuchar que dicen, ‘esto pudiste hacerlo porque eres mujer’. Me imagino que es un tono, una forma de relación que tiene que ver con una manera distinta de entender el ejercicio del cargo y del poder también”.
Agregó que “sería simplismo decir que eso se refiere al género, pero hay sin duda una forma de expresar lo que uno quiere hacer, de entender que se hace siempre con otros y otras, que es una visión más desde el género femenino”. En la misma línea, destacó que la próxima en ocupar el cargo también sea una mujer, “en una elección donde votan mayoritariamente hombres, eso también es un tema”.
“Hemos intentado ejercer el poder de una manera distinta, más distribuida (…) de confiar en que cada uno conoce lo que hace, de que trabajamos juntos, de que es insuficiente que cada vicerrectoría haga lo suyo de manera independiente, sino que tenemos que estar todos conectados. Creo que ese cambio, que es un cambio más bien cultural, de cómo se ejerce el poder, lo puede liderar mejor una mujer”, planteó la Rectora.
Sobre el contexto político-social que atraviesa el mundo, marcado por formas más agresivas y polarización, por ejemplo, la Rectora Devés enfatizó en que “nosotros no somos inmunes a eso, por supuesto, menos la Universidad de Chile, que está muy conectada, muy abierta a la sociedad, y por lo tanto recibe y entrega lo bueno, pero también lo difícil”.
“La forma de contrarrestar aquello, de impedir que se profundice aún más, es en todas las funciones de la Universidad. Uno podría pensar primero que es en la formación: en Derechos Humanos, en la democracia, situadas en el medio”, planteó en primera instancia.
La Rectora de la Casa de Bello aseguró que también “tiene que ver con la investigación, porque estudia los grandes problemas y complejidades que afectan a la sociedad. Para qué decir con la vinculación con el medio”.
“Eso está presente, no se resuelve solo con una medida, ni con una conversación, ni con un cambio estructural, pero se tiene que abordar. Nosotros trabajamos muy conscientes de aquello, de contrarrestar esas dificultades”, continuó.
Sobre este problema, la Rectora Devés señaló que “todas las universidades en el mundo están tensionadas por eso, pero nosotros tenemos esta historia que es tan linda, que es fundacional. Somos una Universidad que se debe a su pueblo, y por lo tanto para nosotros es más natural; no más fácil, pero sí más obligatorio”.
Respecto al rol que juega la Universidad de Chile en la diversidad de miradas en la sociedad, la Rectora indicó que “la Universidad tiene que estar abierta al diálogo. Es una universidad estatal y tiene que dialogar con el Estado, por supuesto, y con el Gobierno también, incluso en las condiciones más difíciles. Eso no significa ni aplaudir ni aceptar lo que ocurre cuando contravienen nuestros valores y nuestros principios, pero tampoco significa aislarse”.
“Si la Universidad se repliega y se declara resistente, por ejemplo, a cualquier diálogo o conversación, realmente no está cumpliendo su rol, porque la forma de manifestarse tiene que ser en un diálogo y una conversación franca, pero diálogo al fin”, reflexionó.
Equidad e inclusión versus excelencia
Sobre el debate de la excelencia versus la inclusión en el marco de la universidad pública, la Rectora Devés planteó que, para ella, la inclusión y equidad son tareas principales desde que asumió como prorrectora en 2010, “para asegurar que esta Universidad sea lo que dice su nombre, la Universidad 'de Chile', y no 'de una parte de Chile'. Eso lo he mantenido como la preocupación principal de mi actuar, después como vicerrectora de Asuntos Académicos y luego como Rectora, por supuesto”.
Devés dijo no dudar respecto al impacto positivo de las políticas de equidad e inclusión que ha liderado la casa de estudios y afirmó que han “diversificado socialmente a la Universidad y han impedido la elitización. Ha sido lo más transformador que ha ocurrido en la Universidad en estos años y es así, porque no solamente convoca a jóvenes que provienen de sectores sociales diferentes o más desfavorecidos, también a mujeres, a pueblos indígenas, en distintas vías de ingreso”.
La Rectora de la Universidad de Chile cuestionó que la “excelencia” se vea solo como “traer a los jóvenes que han tenido la oportunidad de una formación académica como la que da un colegio privado de élite, que han viajado con sus padres que hablan varios idiomas”. Destacó que “hay miles de historias en que uno realmente queda impactado, de esfuerzo, fortaleza, con las dificultades no solo sociales, a veces de enfermedades que han tenido y que han podido superar en contextos muy vulnerables, en otras regiones y que llegan a nuestra Universidad y se destacan, son líderes, y uno dice, pero ¿no es eso excelencia?”.
“Es bien doloroso, pero es una realidad, que haya profesores en la Universidad de Chile que piensan que no deberían entrar a la Universidad de Chile esos estudiantes”, señaló Devés.
Analizó la situación a nivel global y aseguró que “en los Estados Unidos están prohibidas en algunos estados las oficinas de diversidad e inclusión. Prohibidas, incluso al nivel de que establezca que se les denuncie, como espionaje. Porque las oficinas se defendieron, cambiaron los nombres, siguieron apoyando a los estudiantes y eso fue considerado contra la ley. Entonces, estamos en ese mundo que es impresionante y permea hacia acá, hay discursos acá”.
“El otro día, un profesor de la Universidad decía que si había problemas de salud mental, entonces no había que preocuparse, sino que esos estudiantes no debían entrar a la Universidad de Chile. Eso lo leímos en una columna. Es impresionante que se pueda decir eso, 'vaya y cúrese en otro lado', 'vaya y sane en otro lado'. Entonces, yo no me pierdo, pero significa que hay trabajo por hacer, y de lado a lado, incluso quienes estamos por diversificar la Universidad tenemos que ver que realmente se produzcan esos encuentros”, agregó la Rectora.