Geociencias en tiempo real

Desde el espacio: académico U. de Chile muestra la huella de los sismos en Venezuela

Desde el espacio: académico Uchile muestra la huella de sismos en Venezuela
Esta imagen demuestra las potencialidades de la tecnología satelital en Geociencias.
El interferograma de Sentinel-1 muestra en centímetros los desplazamientos registrados en torno a la falla Oca-Ancón tras los sismos en Venezuela, evidenciando el aporte de la observación satelital para analizar emergencias geológicas casi en tiempo real.
“Esta imagen fue adquirida 45 minutos después de los dos terremotos, lo que demuestra la utilidad de la tecnología satelital en ciencias de la Tierra”, explica Francisco Delgado.
“Esta imagen fue adquirida 45 minutos después de los dos terremotos, lo que demuestra la utilidad de la tecnología satelital en ciencias de la Tierra”, explica Francisco Delgado.

El académico de la U. de Chile Francisco Delgado comparte un interferograma de la zona afectada por los sismos del 24 de junio en Venezuela, proveniente de la constelación de satélites Sentinel-1 de la Agencia Espacial Europea (ESA). La imagen muestra parte del estado venezolano de Yaracuy y expone gradientes de color que grafican el desplazamiento en la falla Oca-Ancón, en las inmediaciones del límite entre las placas Sudamericana y del Caribe.

El color azul muestra que la parte norte de la falla se aleja del satélite, mientras que el color rojo refleja un acercamiento, "todo lo cual es compatible con el movimiento horizontal de una falla de rumbo dextral", dice el profesor.

El académico explica que "esta imagen fue adquirida 45 minutos después de los dos terremotos. Fue, entonces, una respuesta casi inmediata, lo cual demuestra la utilidad de la tecnología satelital en ciencias de la Tierra", dice. "Estos terremotos ocurrieron en el límite de la placa Sudamericana con la placa del Caribe, es lo que se conoce como una falla de rumbo. La única estructura similar aquí en Chile es la falla Magallanes-Fagnano".

Llegar a esta interpretación requiere no solo contar con conocimientos de geología estructural (es decir, cómo se mueven las fallas en esta parte del continente), sino también conocer los patrones de movimiento de la constelación de satélites (para proyectar el movimiento de la superficie de la Tierra al punto de observación del satélite, ya que este orbita de norte a sur). 

Las líneas negras corresponden a fallas activas y provienen de la publicación científica "Hazardous faults of South America; compilation and overview", del reconocido profesor Carlos Costa (Universidad Nacional de San Luis, Argentina), publicada en 2020 en Journal of South American Earth Sciences.

Esta imagen, además, es producto de una coincidencia operativa: justo en estos días, la ESA tiene tres satélites en órbita en lugar de los dos habituales, lo que reduce el intervalo de obtención de imágenes de seis días a solo uno y permite obtener un interferograma en forma casi inmediata en respuesta a la emergencia.

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