Salud pública

Influenza B al alza: expertas del Hospital Clínico U. de Chile llaman a reforzar la prevención este invierno

Aumento de influenza B: expertas U. de Chile llaman a vacunarse
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Los síntomas de influenza pueden variar desde un cuadro respiratorio leve hasta complicaciones como neumonía, especialmente en personas con factores de riesgo.
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La Dra. Vivian Luchsinger, microbióloga clínica del Hospital Clínico Universidad de Chile, señala que, aunque habitualmente predomina la influenza A, cada cierto número de años la influenza B incrementa su circulación.
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Durante el invierno circulan distintos virus respiratorios, por lo que las especialistas recomiendan mantener medidas de prevención ya conocidas desde la pandemia.
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La Dra. Jeannette Dabanch, infectóloga del Hospital Clínico Universidad de Chile, advierte que la influenza puede agravar enfermedades crónicas y provocar complicaciones severas.
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La vacunación continúa siendo la principal herramienta para prevenir cuadros graves de influenza y reducir el riesgo de hospitalización y fallecimiento.

En salas de clases, oficinas, transporte público y hogares, los virus respiratorios vuelven a circular con fuerza cada invierno. Durante las últimas semanas, el aumento de casos de influenza B ha activado una alerta por parte de las autoridades sanitarias. El predominio de este virus frente a la influenza tipo A ha generado dudas sobre el porqué de este fenómeno, sus diferencias y  la necesidad de vacunarse aun cuando la circulación viral es mayor.

La Dra. Vivian Luchsinger, microbióloga clínica del Hospital Clínico Universidad de Chile y académica del Programa de Microbiología y Micología del Instituto de Ciencias Biomédicas (ICBM) de la Facultad de Medicina, explica que el aumento de virus respiratorios se debe principalmente a las condiciones propias de la estacionalidad.

“Los casos de infecciones virales respiratorias aumentan en invierno porque las condiciones climáticas favorecen la transmisión entre las personas, que permanecen más tiempo en espacios cerrados y con poca ventilación. Además, el frío permite que los virus permanezcan infectivos durante más tiempo en las superficies y disminuye algunos mecanismos de defensa del organismo, como la actividad de los cilios de la mucosa respiratoria”.

Aunque en invierno suelen circular tanto la influenza A como la B, lo más habitual es que predomine la primera. Sin embargo, la Dra. Luchsinger explica que la influenza B puede aumentar cada cierto tiempo porque se acumulan personas susceptibles. Respecto a las diferencias entre ambos virus, Luchsinger aclara que, desde el punto de vista clínico, son prácticamente indistinguibles.

“La presentación clínica y la evolución son similares. La influenza B es más frecuente en niños porque se exponen por primera vez al virus, mientras que la influenza A suele asociarse a un mayor número de cuadros graves. Sin embargo, la influenza B también puede causar enfermedad grave”, explica.

La importancia de prevenir virus respiratorios

Aunque el aumento de la influenza B ha concentrado la atención durante las últimas semanas, la Dra. Jeannette Dabanch, infectóloga del Hospital Clínico Universidad de Chile y académica de la Facultad de Medicina, recuerda que actualmente circulan múltiples virus respiratorios capaces de provocar enfermedad, entre ellos rinovirus, virus respiratorio sincicial (VRS), adenovirus y metapneumovirus.

Y al respecto de la influenza, la especialista explica que no  debe confundirse con un simple resfrío, ya que puede provocar complicaciones importantes, especialmente en personas con mayor riesgo. “La influenza aumenta el riesgo de tener un infarto, un accidente cerebrovascular o de descompensar enfermedades como la diabetes o una enfermedad pulmonar crónica”.

La infectóloga agrega que los menores de cinco años, las personas mayores de 60 y quienes viven con enfermedades crónicas son quienes presentan mayor riesgo de desarrollar cuadros graves. De hecho, junto con la neumonía, la influenza constituye una de las principales causas de hospitalización y fallecimiento, pese a que existe una vacuna capaz de disminuir significativamente estas complicaciones.  

Dabanch advierte además que el aumento de influenza B se está observando principalmente en niños y adolescentes entre los 5 y 14 años, seguido por personas de entre 15 y 54 años. En paralelo, la influenza A continúa afectando especialmente a los adultos mayores.  

Vacunarse y retomar los cuidados sigue siendo clave

Aunque la campaña de vacunación comenzó hace varios meses, ambas especialistas coinciden en que quienes aún no se han inmunizado todavía pueden beneficiarse de la vacuna. “El mejor momento para vacunarse era antes de que comenzara la circulación de los virus, porque la inmunidad que genera la vacuna demora algunos días en desarrollarse. Sin embargo, aún es momento de vacunarse, especialmente para quienes todavía no se han infectado”, explica la Dra. Luchsinger.

La académica, además, hace énfasis en la importancia de la inmunización anual de acuerdo con los virus detectados por los sistemas de vigilancia epidemiológica: “La vacuna es efectiva, aunque no necesariamente evita que una persona se infecte, sí disminuye el riesgo de desarrollar enfermedad, enfermedad grave y de fallecer”.

Por su parte, la Dra. Dabanch señala que incluso quienes ya tuvieron influenza durante este invierno deberían consultar por la vacunación. “Hay más de un virus de influenza circulando y las defensas son de corta duración. Una persona puede volver a enfermar, por lo que sigue siendo importante vacunarse”.

Junto con la inmunización, ambas especialistas recomiendan mantener medidas de prevención que demostraron ser efectivas durante la pandemia, como ventilar los espacios cerrados, lavarse frecuentemente las manos, utilizar mascarilla cuando se presentan síntomas respiratorios, evitar visitar a personas con factores de riesgo si se está enfermo y reducir la permanencia en lugares con alta concentración de personas. “Son medidas que aprendimos en la pandemia, pero que, lamentablemente, parece que olvidamos y no estamos practicando”, agrega.

Sobre la importancia de la inmunidad de rebaño, la Dra. Luchsinger recuerda que la vacunación no solo protege a quien recibe la dosis. “Vacunarse es una medida de protección individual, pero también comunitaria”.