Financiamiento y atención comunitaria

Académica U. de Chile plantea transformar el financiamiento de la salud mental en las Américas

Académica Uchile propone transformar el financiamiento de la salud mental
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“Cuando hablamos de financiamiento para la salud mental, hablamos de presupuesto, pero veremos que no solo de presupuesto”, señaló Olga Toro Devia, académica de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile.
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La OPS/OMS reunió a especialistas de distintos países para debatir sobre modelos de financiamiento que permitan fortalecer la salud mental desde la atención primaria.
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El encuentro abordó la necesidad de avanzar hacia sistemas de financiamiento más sostenibles, territoriales y orientados a la atención comunitaria.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) llevó a cabo el primer seminario web de una serie centrada en abordar los desafíos regionales para avanzar en salud mental en las Américas, titulado "Modelos de financiamiento para la salud mental con enfoque en la atención primaria de salud". El encuentro reunió a destacadas autoridades y especialistas para analizar estrategias de financiamiento progresivo, inclusión de beneficios y sostenibilidad a largo plazo.

Los objetivos del seminario web se centraron en analizar experiencias regionales de financiamiento que promuevan la integración de la salud mental en la atención primaria de salud (APS) y su sostenibilidad a largo plazo, abordar la inclusión de la salud mental en paquetes de beneficios y planes de aseguramiento, y explorar estrategias de financiamiento progresivo y escalamiento.

La apertura del evento estuvo a cargo de Carmen Martínez-Viciana, asesora regional en Salud Mental y Uso de Sustancias de la OPS/OMS.

La primera ponencia de la jornada, titulada "Panorama de los mecanismos financieros para avanzar la salud mental en las Américas", estuvo a cargo de Olga Toro Devia, psicóloga, académica del Programa de Salud Mental de la Escuela de Salud Pública, doctora en Salud Pública por la Universidad de Chile y directora del Centro Colaborador OPS/OMS en Chile, quien presentó el panorama de los mecanismos financieros en la región. Durante su intervención, la académica de la Universidad de Chile advirtió que, aunque el 87 % de los países ha incluido financiamiento explícito para la salud mental, el presupuesto representa, en promedio, apenas el 2 % del gasto público en salud. "Cuando hablamos de financiamiento para la salud mental, hablamos de presupuesto, pero veremos que no solo de presupuesto", aclaró la académica, señalando que el desafío es avanzar hacia modelos verdaderamente transformadores.

Para enfrentar este escenario, la experta propuso enfocar los esfuerzos iniciales en tres dimensiones: eficiencia, planes de beneficios y transparencia. "Cuando hablamos de eficiencia asignativa y eficiencia técnica, el camino nos lleva a priorizar intervenciones de salud mental en la atención primaria de salud y en los servicios comunitarios", explicó. Asimismo, instó a fortalecer la rendición de cuentas, indicando que "esto nos obliga a mejorar nuestros sistemas de información financiera, por ejemplo, estandarizando los códigos contables que permiten identificar de manera clara las asignaciones y ejecuciones en salud mental".

El cambio de paradigma: descentralización y determinantes sociales

El panel también contó con la participación de representantes de Uruguay y Brasil, quienes compartieron las experiencias de sus respectivos sistemas de salud. La estrategia "Acción País" de Uruguay fue presentada como parte del trabajo conjunto liderado por Rodrigo Márquez, director general de la Secretaría de Salud del Ministerio de Salud Pública (MSP), y Gerardo Bruzzone, subdirector general de la Salud del MSP.

Bruzzone explicó que "Uruguay tiene un sistema, un seguro de salud, que es el Fondo Nacional de Salud, el Fonasa". Al referirse a los desafíos de implementación, fue categórico: "El financiamiento no solamente es la plata, a veces, sino también lograr que los equipos del primer nivel tengan las competencias específicas para que puedan ser resolutivos".

Por su parte, la experiencia de Brasil fue expuesta por Marcelo Kimati, director del Departamento de Salud Mental, Alcohol y Otras Drogas del Ministerio de Salud. Kimati explicó cómo, a lo largo de 25 años, su país ha trasladado recursos desde una red hospitalaria hacia una atención comunitaria. Además, planteó una visión amplia, argumentando que las políticas sociales son inherentemente políticas de salud: "Combatir el racismo es un problema de salud mental. Garantizar mejores condiciones de trabajo mejora la salud de la población".

Durante la ronda de preguntas, Toro fue consultada sobre cómo medir el impacto clínico y financiero de estas intervenciones. En su respuesta, destacó la importancia de establecer métricas claras a nivel regional. "Uno de esos indicadores es justamente la proporción del presupuesto destinado a salud mental que se asigna a la atención primaria", indicó. Además, reforzó la necesidad de alinear los incentivos económicos con la formación técnica de los profesionales, afirmando que el modelo "debe generar luces y señales al sistema de educación formal, en el sentido de incentivar aquellas competencias que deben estar incorporadas en los programas de formación".

Finalmente, Carmen Martínez-Viciana clausuró la sesión resumiendo el espíritu del encuentro: "Recordemos que los modelos de financiamiento en salud mental deben ser específicos, asegurar presupuestos, promover la desconcentración de la financiación e incorporar incentivos financieros en las intervenciones y en los servicios, siempre con base comunitaria".

Revisa aquí el registro audiovisual del encuentro.