Datos públicos para anticipar emergencias

Visores desarrollados por U. de Chile permiten identificar los principales puntos críticos del invierno en el país

Visores U. de Chile identifican 15 mil puntos críticos del invierno
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Las lluvias intensas vuelven a poner a prueba la capacidad de respuesta de ciudades y comunidades ante las amenazas del invierno.
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“Con esta información sabemos dónde están los problemas y podemos definir dónde actuar primero”, explica el profesor Pablo Sarricolea.

Cada sistema frontal vuelve a dejar una pregunta sobre la mesa: ¿estamos preparados para enfrentar los efectos de las lluvias intensas y otros fenómenos asociados al invierno?

Aunque muchas veces la atención se concentra en las emergencias cuando ya están ocurriendo, detrás de cada evento existe un importante trabajo de identificación y monitoreo de aquellos lugares donde históricamente se producen inundaciones, desbordes de ríos, activación de quebradas, derrumbes o interrupciones de caminos. Esa información, levantada durante años por el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED), ex-ONEMI, junto a los municipios del país, fue reunida y sistematizada en un visor de acceso público en el marco de su Programa Invierno.

Con el propósito de acercar esos datos a las personas y robustecer esta iniciativa en su rol de herramienta útil para la prevención, el profesor Pablo Sarricolea, académico del Departamento de Geografía y director de la Escuela de Postgrado de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile, desarrolló dos visores geográficos interactivos que permiten recorrer el territorio nacional e identificar los cerca de 15 mil puntos críticos registrados para el Plan Invierno.

"Hemos creado un sistema para visualizar puntos críticos para este invierno sobre la base de la información pública de SENAPRED. Ellos han detectado cerca de 15 mil puntos críticos a nivel país y nosotros los hemos mapeado mediante distintas herramientas de sistemas de información geográfica", explica el académico.

La iniciativa representa un claro ejemplo de cómo la investigación universitaria puede transformar datos públicos en información comprensible y útil para la toma de decisiones, tanto de las autoridades como de quienes diariamente conviven con estas amenazas.

Un mapa para anticiparse al riesgo

Los visores de Puntos Críticos fueron desarrollados utilizando dos plataformas distintas: una basada completamente en software libre (open source) y otra mediante ArcGIS Online. Aunque emplean tecnologías diferentes, ambas ofrecen acceso gratuito a los usuarios y permiten visualizar el territorio mediante mapas dinámicos e intuitivos.

La plataforma no solo localiza cada punto crítico, sino que también identifica el tipo de amenaza asociada, como anegamientos, desbordes de cauces, activación de quebradas, remociones en masa o congelamiento de caminos, utilizando una iconografía sencilla que facilita su interpretación.

El visor permite revisar comuna por comuna y ver los puntos críticos y sus soluciones.

Además, incorpora herramientas estadísticas que permiten conocer cuáles son las comunas y regiones con mayor concentración de situaciones de riesgo.

Los datos muestran, por ejemplo, que la Región Metropolitana concentra alrededor de 2.300 puntos críticos y es la región con mayor cantidad de registros del país. A nivel comunal, Monte Patria, en la Región de Coquimbo, aparece como la comuna con mayor número de puntos críticos, mientras que en la Región Metropolitana destacan comunas como Buin, La Florida, Recoleta, San José de Maipo y Lampa.

Sin embargo, Sarricolea advierte que una mayor cantidad de registros no necesariamente significa una mayor exposición al riesgo.

"Muchas veces refleja que existe un mejor trabajo de levantamiento de información por parte de los municipios y una coordinación más estrecha con SENAPRED. Que una comuna tenga menos puntos registrados no significa necesariamente que tenga menos problemas, sino que puede existir un menor nivel de información levantada".

Democratizar la información para proteger a las personas

Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es que pone información técnica al alcance de cualquier persona. A través de un buscador de direcciones, los usuarios pueden ingresar su domicilio, lugar de trabajo o establecimiento educacional y verificar si existen puntos críticos en las cercanías, conocer el tipo de amenaza asociada y revisar las medidas recomendadas para reducir el riesgo.

"La idea es que el ciudadano pueda saber si cerca de su vivienda, de los colegios o de su lugar habitual de trabajo existe algún punto crítico y pueda tomar las medidas necesarias para cautelar su seguridad. Eso es especialmente importante para niños, adultos mayores y personas que diariamente deben desplazarse por la ciudad", señala el geógrafo.

Para el académico, democratizar el acceso a esta información constituye un paso fundamental para avanzar hacia una cultura preventiva, donde la gestión del riesgo deje de ser una tarea exclusiva de las instituciones públicas y se transforme también en una responsabilidad compartida con la comunidad.

Una herramienta para planificar ciudades más resilientes

El trabajo desarrollado por el Departamento de Geografía trasciende la visualización de datos. Los registros utilizados en la plataforma son actualizados cada temporada de invierno gracias al trabajo conjunto entre SENAPRED y los municipios, lo que permite conocer cuáles de estos puntos efectivamente se activaron, qué medidas fueron implementadas y cuáles continúan representando un riesgo para la población.

De esta forma, el visor irá construyendo una memoria territorial que permitirá evaluar la efectividad de las intervenciones y orientar futuras inversiones en infraestructura y prevención.

"Cada año aparecerá un nuevo mapa y podremos saber qué puntos desaparecieron porque fueron solucionados y cuáles siguen siendo críticos. Eso permitirá mejorar la gestión del riesgo de desastres en nuestras comunas y regiones", explica Sarricolea.

Una plataforma con proyección para la investigación y las políticas públicas

Además de su utilidad inmediata para la gestión del riesgo, el visor abre nuevas posibilidades para la investigación interdisciplinaria.

La información puede cruzarse con datos sobre vulnerabilidad social, distribución de adultos mayores, infraestructura crítica, equipamientos urbanos o características de las viviendas, lo que puede generar nuevas líneas de investigación para estudiantes de pregrado y postgrado en geografía, urbanismo y gestión del riesgo de desastres.

Asimismo, constituye una herramienta para apoyar el diseño de políticas públicas orientadas a la adaptación al cambio climático, la planificación urbana y el desarrollo de infraestructura resiliente.

Entre las aplicaciones futuras, el académico menciona la posibilidad de identificar sectores aptos para implementar parques inundables, fortalecer soluciones basadas en la naturaleza y priorizar intervenciones en aquellos territorios donde coinciden una alta exposición a amenazas y mayores niveles de vulnerabilidad social.

"Con esta información sabemos dónde están los problemas. Ahora podemos cruzarla con muchas otras variables para entender dónde debemos actuar primero y cómo construir ciudades más seguras frente a los desafíos que impone el cambio climático", concluye.