El Consejo de Rectoras y Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH) inició un nuevo ciclo institucional con la asunción del rector de la Universidad de Valparaíso y académico de la Facultad de Comunicación e Imagen de la U. de Chile, Osvaldo Corrales Jorquera, como vicepresidente ejecutivo para el período 2026-2028, en una ceremonia que incluyó el cierre de la gestión del ex rector Emilio Rodríguez Ponce durante los últimos cuatro años y la presentación de la Cuenta Pública Participativa 2026, a cargo de la Secretaría General del Consejo, Angélica Bosch.
La instancia tuvo lugar en el ex Congreso Nacional este jueves 30 de julio y fue encabezada por la ministra de Educación, María Paz Arzola, quien preside el Consejo de Rectoras y Rectores de las Universidades Chilenas, y la rectora de la U. de Chile, Alejandra Mizala. Además, contó con la participación de la subsecretaria de Educación Superior, Fernanda Valdés; la subsecretaria de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Carolina Rossi; el presidente de la Comisión Nacional de Acreditación, Andrés Bernasconi; rectoras y rectores del CRUCH; además de representantes del sistema de educación superior y de organismos públicos vinculados al sector.
La ministra Arzola destacó que “cuando hablamos del Consejo de Rectoras y Rectores, hablamos de las universidades donde estudian más de la mitad de las y los estudiantes universitarios de Chile. Ese liderazgo se expresa también en su calidad: según la Comisión Nacional de Acreditación, 29 de sus 30 universidades cuentan con acreditación en los niveles avanzado o de excelencia, y 13 alcanzan el nivel de excelencia”.
En cuanto a los desafíos, la ministra destacó la necesidad de fortalecer el acompañamiento a las y los estudiantes y avanzar hacia trayectorias formativas más eficientes. «Esa es una tarea que el Ministerio asume como propia y en la que el CRUCH, como órgano asesor del Ministerio de Educación, es una contraparte insustituible».
Balance de una gestión de cuatro años
La ceremonia marcó el cierre de la conducción del CRUCH de Emilio Rodríguez como vicepresidente ejecutivo del CRUCH entre 2022 y 2026. Su gestión estuvo orientada a fortalecer el rol del Consejo como espacio de articulación, promoviendo el diálogo, la construcción de acuerdos y la colaboración permanente para enfrentar los desafíos de la educación superior chilena.
Durante ese período, el CRUCH consolidó su función como organismo asesor del Ministerio de Educación en materias de educación superior, fortaleciendo su capacidad de contribuir al diseño de políticas públicas y de coordinar el trabajo conjunto de sus universidades integrantes. En paralelo, impulsó un proceso de modernización institucional que incluyó la implementación de una hoja de ruta hasta el 2030, la renovación de su identidad institucional y la actualización de su imagen corporativa, hitos que buscaron proyectar el desarrollo del Consejo hacia la próxima década. Como parte de la ceremonia, se hizo entrega de la Memoria de Gestión 2022-2026, documento que reúne los principales avances institucionales del período.
Al cerrar su intervención, Emilio Rodríguez agradeció el respaldo recibido durante su gestión y destacó el carácter colectivo de los avances alcanzados por el Consejo. “Los cargos concluyen. Las responsabilidades institucionales permanecen. Entrego esta función con gratitud y con la satisfacción de haber contribuido a una tarea colectiva. Lo realizado es el resultado del trabajo de rectoras, rectores, equipos académicos y profesionales que comprendieron que el futuro de la educación superior exige colaboración, conocimiento y sentido de país”.
Nuevo ciclo de conducción
Otro de los hitos de la ceremonia fue el traspaso de mando de la Vicepresidencia Ejecutiva del CRUCH, que dio inicio al período 2026-2028 encabezado por Osvaldo Corrales Jorquera como vicepresidente ejecutivo y Marcela Momberg Alarcón como vicepresidenta ejecutiva alterna.
“Asumo esta tarea con plena conciencia de la importancia que ella tiene, con un profundo sentido de responsabilidad y con el compromiso de dar continuidad al trabajo colectivo que el Consejo ha construido a lo largo de su historia”, afirmó Corrales.
En su intervención, subrayó que “lo que caracteriza al Consejo de Rectoras y Rectores es la defensa inclaudicable de un conjunto de valores y principios que nos unen y que buscamos proyectar al resto de la sociedad: la democracia y los derechos humanos; la equidad, la inclusión y la movilidad social; el reconocimiento del mérito; una fuerte vocación pública; la autonomía, diversidad y libertad académica; la búsqueda de la excelencia en el cumplimiento de todos nuestros roles misionales y, sobre todo, la concepción de la educación como un derecho social y humano, que es condición necesaria para el desarrollo de las personas y de la sociedad”.
Entre las prioridades del nuevo período identificó el fortalecimiento de la formación inicial docente, la construcción de un sistema de financiamiento sostenible para la educación superior, la modernización de las trayectorias formativas y el desarrollo de capacidades para incorporar responsablemente la inteligencia artificial en la docencia, la investigación y la creación de conocimiento.