En su novena versión, “Protagonistas 2030”, evento organizado por El Mercurio, que cada año convoca a instituciones de educación superior del país para dar conferencias sobre temas que están cambiando el mundo tuvo, una vez más, la sobresaliente participación de la Universidad de Chile, a través de las charlas protagonizadas por la académica de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, Carla Hermann—quien también concedió una entrevista para Emol TV— ; y el académico de la Facultad de Ciencias Agronómicas, Rodrigo Fuster. El evento también contó con la asistencia de la rectora Alejandra Mizala, quien participó de la inauguración del Summit y dio una entrevista a EmolTV en el marco del evento; además de la presencia, durante los dos días, de Admisión UCHILE, a través de un stand de la Universidad, donde monitoras y monitores resolvieron dudas de las y los asistentes.
En la ocasión, la rectora Mizala destacó que "esta actividad es muy importante porque les permite a las y los estudiantes que están terminando la enseñanza media tener una idea de qué hacen las distintas universidades, acercándolos a las actividades propias de la vida académica, como la investigación y la innovación. Un muy buen resultado de esta jornada podría ser que cada estudiante termine mirando un área que quizás no haya visto antes y que lo motive a seguir estudiando".
Las preguntas de hoy pueden ser la tecnología aún inimaginada
Ante una masiva concurrencia, conformada por estudiantes de tercero y cuarto medio, la académica, doctora en Física y finalista del FemTum Leap Awards 2026, Carla Hermann, centró su charla en la relación entre la mecánica cuántica y los viajes espaciales. “La mecánica cuántica son las leyes de la física en el mundo invisible, el mundo atómico, en el mundo subatómico, no tenemos acceso directo a ver la maravilla que pasa ahí; si pudiésemos verlo estarían todos muy sorprendidos porque es un mundo muy extraño. Y por otro lado, está todo lo que es el cosmos, el universo, las galaxias (...) lo más pequeñito de nuestro universo se conecta con lo más grande que tenemos en el cosmos”, expresó.
“La cuántica define lo que es un reloj y define cómo medimos el tiempo”, explicó la profesora Hermann, quien utilizó el ejemplo de la misión Artemis II, que además de una gran obra de ingeniería, requiere de un instrumento fundamental para concretarse, que es el reloj. “Sin un buen reloj no hay viaje a la Luna”. En el Espacio “obviamente no hay carteles, tampoco hay GPS (...) ¿Cómo la nave despega y a dónde va? ¿Cómo sé qué dirección tengo que seguir? (...) Entonces la obra de precisión, de distancia y tiempo tiene que ser realmente extrema” y ahí la mecánica cuántica cumple un rol clave.
La gente piensa que la mecánica cuántica es algo lejano, indicó la divulgadora científica, pero la verdad es que no. Está en el GPS, en nuestro reloj, “la usamos todos los santos días (...) La hora de Chile está coordinada con relojes atómicos internacionales. Todo está coordinado”. Actualmente estamos a puertas de nuevos avances en comunicaciones cuánticas, internet cuántico, computadores cuánticos, sensado cuántico. Todo esto no era imaginable cuando se partió estudiando el átomo, puntualizó la doctora en Física, enfatizando en que “no estábamos estudiando el átomo porque a alguien se le estaba ocurriendo que iba a ser el mejor reloj para llegar a la Luna y que iba a abrir todo este mercado económico (..) La ciencia no tiene ese motivo. La ciencia la hacemos por curiosidad, por expandir el horizonte del conocimiento”.
Siguiendo esta idea, finalizó su charla recalcando a las y los asistentes que es fundamental que tengan muy claro que “las preguntas que ustedes hagan hoy pueden ser la tecnología que nadie imagina todavía. Entonces, es importante que ustedes entiendan que quizás no todos o todas acá van a ser un científico o una científica, pero todos van a tener que usar ciencia en sus carreras. Pero además, quizás aquí en el público hay tomadores de decisiones. Quizás acá hay diputados, senadores, un presidente. No sabemos. Y es importante que las decisiones del país también las tomemos a base de evidencia y de ciencia”.
Aportar una mirada interdisciplinar a los nuevos desafíos
En Chile existen más de 26.000 glaciares que recorren la cordillera desde Copiapó hasta el extremo sur, pero ¿qué es lo que está pasando con los glaciares en nuestro país?, preguntó el académico del Departamento de Ciencias Ambientales y Recursos Naturales de la Universidad de Chile, Rodrigo Fuster ante la audiencia de estudiantes en Espacio Riesco. Estos glaciares están siendo afectados por el calentamiento global, lo que trae nuevos desafíos, a los que invitó a sumarse desde distintas disciplinas, ya que deben enfrentarse “con una mirada interdisciplinar que convoque a distintas profesiones”.
Profundizando en el tema, el profesor explicó que “estos glaciares están siempre en movimiento, pero particularmente en nuestra época estamos experimentando un movimiento que se está realizando de manera mucho más rápida producto del calentamiento global del planeta. Es decir, se están derritiendo más rápido de lo que se han derretido a lo largo de la historia. Estos glaciares están siendo afectados por el cambio climático y en ese proceso se generan lagunas glaciares que frente a ciertas circunstancias pueden vaciarse repentinamente provocando aluviones y con ello desastres que pueden afectar a nuestra sociedad”.
En este contexto, indicó, existe un nuevo riesgo: “el vaciamiento abrupto de las lagunas glaciares, que se conoce con el nombre de GLOF por sus siglas en inglés —Glacial Lake Outburst Flood—”. Ante este tipo de amenazas, enfatizó el académico, “ya no sirve solo el glaciólogo que estudia el glaciar y que entiende que se puede vaciar. Requiere diferentes miradas, pero trabajando juntas. Lo que entendemos hoy en día por interdisciplina”.
De esta forma, en el caso de los glaciares, “requerimos de los glaciólogos para entender esta amenaza posible”, pero también para resolver o aminorar el problema “necesitamos otras profesiones. Necesitamos antropólogos y antropólogas que entiendan las características de la comunidad que está expuesta a esta posible amenaza. Por supuesto, de economistas, porque las actividades productivas que se pueden ver afectadas por este tipo de amenazas hay que entenderlas también (...) Ingenieros agrónomos y me atrevería a decir, sobre todo ingenieros en recursos naturales renovables, que entiendan el sistema en su conjunto”.
Acentuando nuevamente la relevancia de abordar estos nuevos retos desde la interdisciplina, Fuster cerró su charla invitando a las y los asistentes “a hacerse parte, desde la profesión que deciden estudiar, a aportar a esta mirada interdisciplinar para hacernos cargo de estos desafíos que nos pone la naturaleza”.