Este lunes 17 de agosto, en el Espacio Internacional: Portugal 24 de la Universidad de Chile se realizó la primera actividad de la etapa chilena de la final internacional del desafío "China–Latin America Youth Responding to Global Challenges – 2026 Poverty Alleviation Challenge", programa internacional impulsado por la Universidad de Tsinghua de China que busca abordar la pobreza como un fenómeno multidimensional a través de soluciones globales e innovadoras.
El programa de la Universidad de Tsinghua se coordina a través del Tsinghua University Latin America Center, el Research Center for China–Latin America Management Studies y el Center for Global Competence Development, y es coorganizado en Chile por la Dirección de Relaciones Internacionales de la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Universidad de Santiago de Chile, junto a universidades socias de Brasil y Perú.
La inauguración de la etapa en Chile contó con las palabras de bienvenida del director de Relaciones Internacionales de la Universidad de Chile, profesor Andrés Bórquez; la directora del Centro de América Latina de la Universidad de Tsinghua, profesora Chen Taotao; la directora de Asuntos Asiáticos de la Facultad de Administración y Economía de la Universidad de Santiago de Chile, Marcela Vera, y la directora de Formación Global de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Maribel Florez.
De acuerdo con el director de Relaciones Internacionales de la Universidad de Chile, profesor Andrés Bórquez, “estos programas permiten que la internacionalización se traduzca en experiencias concretas. Estudiantes y académicos de China, Brasil, Perú y Chile trabajan juntos, comparten perspectivas y desarrollan soluciones frente a desafíos comunes. Es una forma concreta de internacionalización en casa, que fortalece capacidades globales y genera ideas que pueden aportar valor a nuestras sociedades”.
En tanto, la directora del Centro de América Latina de la Universidad de Tsinghua, profesora Chen Taotao, relevó la necesidad de que estudiantes de América Latina y China se reúnan y conozcan, a pesar de la distancia territorial y las diferencias marcadas por la idiosincrasia de cada territorio. “El gran objetivo es fomentar el aprendizaje mutuo y el entendimiento recíproco entre China y Latinoamérica para mejorar la relación y la amistad entre nuestros dos países, y luego intentamos centrarnos en el reto específico de la erradicación de la pobreza”, expresó la profesora Chen Taotao.
Sobre el rol del programa en el intercambio de experiencias sobre la lucha contra la pobreza, la directora del Centro de América Latina de la Universidad de Tsinghua agregó que “todos los países llevan muchos años luchando contra la pobreza y todos los países han acumulado su propia experiencia, pero precisamente por las diferencias entre países tenemos distintos tipos de ideas y diferentes formas de abordar esto. Tenemos que aprender unos de otros y queremos que nuestros jóvenes aprovechen la oportunidad para ayudarnos a mejorar en este aspecto”.
Por su parte, la directora de Asuntos Asiáticos de la Facultad de Administración y Economía de la Universidad de Santiago de Chile, Marcela Vera, recalcó la importancia de fortalecer redes de colaboración entre instituciones desde la conexión con la comunidad estudiantil y universitaria. “Para nosotros es muy relevante que las discusiones no solo se den en términos de diagnóstico, sino también en la generación de soluciones concretas que permitan abordar los desafíos del presente y del futuro. Por eso, establecer redes de cooperación entre distintas universidades y países nos permite acercar las regiones de América Latina también con Asia y, en especial, con China”, mencionó la profesora Vera.
En esta línea, la directora de Formación Global de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Maribel Florez, destacó que “esta articulación entre universidades para nosotros es algo muy importante y valioso que da a estudiantes universitarios con ganas de cambiar el mundo la oportunidad de ver cómo pueden enfrentarse a un problema, un desafío del mundo real, y trabajar con estudiantes de otras disciplinas y de otros países en estas soluciones”.
Durante la jornada, las y los estudiantes dialogaron de forma presencial y participaron en talleres de integración mediados por el Programa de Consejería y Orientación al Estudiante de la Unidad de Aprendizaje del Departamento de Pregrado (VAA) de la Universidad de Chile, pensados para que los equipos transnacionales pudieran fortalecer sus lazos de cara a la ronda final.
“Es un grupo muy diverso y, por lo mismo, yo creo que tienen mucho interés y facilidad para conectar entre ellos. Para la Unidad de Aprendizaje del Departamento de Pregrado este es un espacio muy importante porque es un hito de internacionalización dentro del año académico. Es el segundo año en que podemos trabajar con este grupo y lo que se logra en este espacio es muy enriquecedor porque precisamente da cuenta del valor de generar espacios con diversas nacionalidades y con una mayor diversidad”, afirmó el profesional del Programa de Consejería y Orientación al Estudiante, Felipe Jorquera.
Posteriormente, la delegación de 45 estudiantes, académicos y equipos de las instituciones organizadoras que participarán en la final del programa en Chile realizó una visita guiada por el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile.
Desafío Poverty Alleviation Challenge
La tercera edición del programa reunió a 666 jóvenes en 119 equipos de trabajo, provenientes de 88 instituciones de educación superior de China, Chile, Brasil y Perú. Del total, cerca del 80% de los equipos son transnacionales, con integrantes de al menos dos países. De acuerdo con los organizadores, esta gran convocatoria superó la proyección inicial, estimada en torno a 500 estudiantes y un centenar de equipos.
El desafío internacional cuenta con tres etapas. La Ronda Preliminar incluye un curso transnacional y actividades de mentoría en modalidad virtual y presencial. Se desarrolló entre el 11 de abril y el 6 de junio de 2026, periodo en el que cada equipo presentó una propuesta escrita y una presentación audiovisual que fueron evaluadas por un jurado internacional.
La segunda etapa corresponde a la Final Internacional en Brasil y Chile, con jornadas presenciales que contemplan actividades de integración, seminarios y charlas, además de la presentación final de los proyectos. La tercera etapa corresponde a la visita presencial a China, planificada para enero de 2027.
En la versión 2026, cuatro estudiantes de la Universidad de Chile, integrados en dos equipos transnacionales, avanzaron a la Final Internacional. Alan Kulka Rutman, estudiante de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, integra el equipo Nexo Pacífico. Manuel Berrios, Quynh Anh Vu y Sara Rodríguez conforman el equipo Aqua Terra Nexus.
Manuel Berrios, estudiante de Ingeniería, plan común de la U. de Chile, señala que “nunca me imaginé clasificar y tampoco sabía que el premio era viajar a China. Soy de segundo año, entonces es súper emocionante estar participando y conversando con personas de diferentes países, universidades, culturas e idiomas. Espero aprender e intercambiar ideas con las y los estudiantes internacionales en este espacio donde todos tenemos maneras distintas de abordar las situaciones y también de aprender desde sus áreas porque todos son de distintas carreras”.
Para Nicole Aparcana, estudiante de Perú, esta es “una gran oportunidad para aprender junto a estudiantes de otros países, ya que te abre las puertas a pensar distinto y a entender cómo otros países abordan situaciones o problemas y que, en tu país, de repente, aún no se ha podido llegar a ese tipo de conclusiones. Entonces, al estar todas las disciplinas trabajando de la mano, porque yo soy de Diseño, pero también hay compañeros de Ingeniería Computacional, Ingeniería Naval y Economía, hemos podido llegar a soluciones que, de repente, uno mismo con su propia disciplina no hubiera podido lograr y creo que hemos hecho un gran trabajo juntos”.
Por su parte, Veldesen Yaputra, estudiante de Indonesia, comenta que espera que la participación en este programa pueda ser el punto inicial que le permita concretar su proyecto en un futuro cercano. “A través de este programa, junto a mi equipo, me gustaría ampliar nuestro proyecto en América Latina, que nació de un proyecto que tenemos en China. Así que espero que los estudiantes locales de nuestro equipo puedan llevar nuestra idea a su entorno y que esta pueda contribuir a sus localidades. Posteriormente, también queremos conseguir financiamiento privado y de nuestras universidades para poder implementar este proyecto”, señala Yaputra.
Destacada participación de la Universidad de Chile
A la fecha, siete estudiantes de la Universidad de Chile han resultado ganadores del Desafío y han viajado a China mediante este programa en las ediciones de 2024 y 2025. En 2025, seis estudiantes de la Universidad de Chile fueron finalistas y viajaron a China para presentar sus proyectos y compartir experiencias en la Universidad de Tsinghua.
María José Oñate y Francisca Burgos, de la Licenciatura en Relaciones Internacionales de la Universidad de Chile, se llevaron el oro con el proyecto “Fuente de Sueños Resplandecientes” (微光筑梦), elaborado junto a estudiantes de la Universidad de Tsinghua. Por su parte, Mateo Arenas, de la carrera de Ingeniería Civil Industrial, se adjudicó la plata con el proyecto “Resilio”, que desarrolló junto a representantes de la Universidad Federal de Río de Janeiro y de la Universidad de Tsinghua.
América Carvajal, estudiante de la Licenciatura en Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, integró el proyecto “Pega Paga Bien”, de la Universidad de Tsinghua y la Universidad de Chile, que recibió la medalla de bronce. Su compañero de universidad, Benjamín Jara, de Ingeniería Civil en Minas, también obtuvo el bronce y el Premio del Público con el proyecto “Minova”, compuesto por estudiantes de la Pontificia Universidad Católica de Chile, la Universidad de Santiago de Chile y la Universidad de Tsinghua.
Finalmente, Mariadaniela Corro, de la Licenciatura en Estudios Internacionales, obtuvo el premio de bronce con el proyecto “Integrated Workshop-AI-Assisted Craft Employment Platform for People with Disability”, una plataforma de empleo artesanal para personas con discapacidad que aprovecha la tecnología de inteligencia artificial para ayudar a las personas con discapacidad a aumentar sus ingresos.
Además, en 2024, el investigador Francisco Molina, del Departamento de Sociología, y su equipo obtuvieron el oro con el proyecto “App EcoVidaQuintero: Alivio ecológico de la pobreza para un crecimiento sostenible en Quintero y Zona de Sacrificio de Puchuncaví”, elaborado junto a estudiantes de la Pontificia Universidad Católica de Chile, la Universidad de Chile y la Universidad Técnica Federico Santa María.
El martes 18 de agosto, la etapa presencial en Chile de la Final Internacional continuará en dependencias del Campus San Joaquín UC con el Seminario de Alivio de la Pobreza, que permitirá reflexionar sobre los desafíos transnacionales vinculados a la reducción de la pobreza en América Latina. Finalmente, el programa culminará el miércoles 19 de agosto en la Universidad de Santiago de Chile, donde los equipos finalistas contarán con un espacio de preparación y expondrán frente al jurado sus proyectos. La ceremonia de premiación contempla las distinciones Bronze, Silver, Audience Choice y Gold Award.