La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) presentó la Cartilla pedagógica: archivo digital Cantos Cautivos: música, resiliencia y memoria, un recurso didáctico diseñado para la educación media. El material utiliza el acervo documental custodiado por la Universidad de Chile —compuesto por 168 testimonios sobre experiencias musicales en 41 centros de detención de la dictadura cívico-militar— para articular contenidos en diversas asignaturas.
Un total de 11 fichas didácticas estructuran la nueva publicación oficial de la UNESCO elaborada a partir de Cantos Cautivos, colección incorporada en abril de 2026 al patrimonio de la Universidad de Chile. El recurso pedagógico entrega metodologías transversales para la educación secundaria, basadas en el registro de 40 obras musicales creadas íntegramente en prisión y 12 composiciones cuyas letras fueron modificadas o adaptadas en cautiverio, además de testimonios en torno a estas obras recopilados entre 2014 y 2025. La herramienta educativa toma como base este repositorio para ofrecer secuencias de aprendizaje enfocadas en la resiliencia y la dignidad humana.
La selección testimonial y el diseño pedagógico de la cartilla fueron desarrollados por las investigadoras Katia Chornik Guillén y María de los Ángeles Villaseca Rebolledo. El material evita intencionadamente la descripción detallada de vejaciones y se aleja de las denominadas "pedagogías del horror" para resguardar la integridad emocional del estudiantado, priorizando relatos que destacan las prácticas de solidaridad, empatía, sentido de comunidad y dignidad en contextos deshumanizadores. En esta propuesta pedagógica, los testimonios seleccionados para estas fichas solo aluden a las duras condiciones de vida, sin entrar en detalles. Se pone el foco en la manera en que, a partir de esas experiencias, surgen estrategias de resiliencia que, a través de la creación de himnos y cánticos, buscan construir un mensaje de futuro.
A nivel metodológico, la publicación incorpora representación territorial de todas las regiones del país, paridad de género y diversidad étnica a través de testimonios aymara y mapuche. Asimismo, la inclusión de repertorios musicales provenientes de 19 países y referencias a vulneraciones vinculadas a la Operación Cóndor permite proyectar el uso de las fichas en aulas de diversos países de América Latina y el Caribe.
Preservación digital e integración en el Archivo Central Andrés Bello
El traspaso de esta plataforma posicionó a Cantos Cautivos como la primera colección nativa digital que ingresa al Archivo Central Andrés Bello. La incorporación institucional abarcó la migración completa de la infraestructura técnica, el código, las bases de datos y los sistemas de seguridad de la plataforma bilingüe de acceso abierto. El resguardo universitario asegura la continuidad operativa y la consulta pública de un material sonoro que registra tanto el uso de la música como herramienta de resistencia, comunicación y dignidad para los prisioneros como su utilización represiva para el adoctrinamiento y la tortura por parte de agentes del Estado.
"El ingreso de Cantos Cautivos al Archivo Central Andrés Bello resguarda un patrimonio sonoro único sobre la resistencia y el dolor en dictadura. A su vez, marca un hito al convertir la preservación digital en un compromiso institucional. Con este archivo nos adaptamos a las nuevas formas de significación y tecnología para asegurar que la memoria de nuestro país siga siendo un derecho democrático de acceso abierto y un recurso vivo para las futuras generaciones", destacó Fernanda Vera, directora del Archivo Central Andrés Bello.
Estructura didáctica y la metodología Tesoros de la memoria
La publicación elaborada por Katia Chornik y María de los Ángeles Villaseca propone fichas didácticas dirigidas a docentes de enseñanza secundaria. El material establece cruces curriculares para asignaturas de Ciencias Sociales, Música, Lengua y Literatura, Filosofía, Orientación, Artes, Educación Física e Inglés, aprovechando la naturaleza bilingüe del sitio web. La selección de relatos prioriza memorias enfocadas en la solidaridad, la empatía y las respuestas colectivas, omitiendo la descripción detallada para evitar la revictimización en el aula.
"Para respetar la lógica de una memoria y una pedagogía de la memoria que sea respetuosa de la integridad de los jóvenes, nosotras nos alejamos de las pedagogías del horror. No trabajamos con esa línea, y por lo mismo, la selección de los testimonios fue muy cuidadosa en poder encontrar aquellos que pudiesen hablar de algunas situaciones de vulneración de derechos humanos, sin entrar en detalle para no exponer a los estudiantes a una violencia innecesaria, pero que sí puedan entender que hubo situaciones muy graves de ejecuciones políticas, desaparición de personas y tortura", comenta María de los Ángeles Villaseca, autora y editora de la publicación.
Dentro de cada ficha se incluye la actividad denominada Tesoros de la memoria, un dispositivo pedagógico diseñado para conectar los testimonios históricos con la vida cotidiana del estudiantado. Esta herramienta invita a los alumnos a identificar objetos, canciones y recuerdos de su entorno personal y familiar para analizar procesos de transmisión intergeneracional de la memoria. La iniciativa permite abordar realidades complejas del presente en aulas diversas, facilitando la inclusión de estudiantes migrantes y jóvenes en situaciones de vulnerabilidad social. A su vez, promueve la reflexión crítica sobre la identidad, el sentido de comunidad y los factores protectores de la salud mental.
"La idea de involucrar a distintas asignaturas del currículo escolar en ejercicios de memoria responde al convencimiento de que la responsabilidad de la construcción y mantención de la memoria es transversal y no puede quedar encapsulada solo en profesores de historia o quienes hacen formación ciudadana. En ese sentido, nos parecía relevante poder mostrar que existen oportunidades curriculares para que se la incluya desde el arte, particularmente porque esta cartilla trabaja desde la música, así como desde el lenguaje, la filosofía y otras disciplinas. Puede haber una reflexión que ayude a conectar ese pasado y sus aprendizajes dolorosos con la construcción de un presente y un futuro que propenda a la igualdad y al reconocimiento y respeto de toda persona", detalló la especialista en promoción de derechos y participación ciudadana.
Marco de Ciudadanía Mundial y aprendizaje sobre pasados violentos
La cartilla de Cantos Cautivos se inserta en el programa de Educación para la Ciudadanía Mundial (ECM) de la UNESCO y en su marco normativo sobre el aprendizaje acerca de los pasados violentos para prevenir futuras atrocidades. Estas orientaciones internacionales se fundamentan en la Meta 4.7 del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (Educación de Calidad) y en la Recomendación sobre la Educación para la Paz, los Derechos Humanos y el Desarrollo Sostenible.
El abordaje educativo de violaciones a los derechos humanos y pasados traumáticos busca operar como una garantía de no repetición y un mecanismo de reparación simbólica. Esta aproximación se complementa con la guía normativa Addressing violent pasts through education: a policy guide y las recomendaciones del documento Educación sobre memoria y derechos humanos: recomendaciones para abordar el pasado reciente en Chile, impulsado por UNESCO Santiago y el Museo de la Memoria.
"Desde hace muchos años se usa el archivo Cantos Cautivos como recurso educacional en universidades en Chile, en otros países de Latinoamérica, Estados Unidos y Europa, tanto a nivel universitario como a nivel escolar. Ahora, nunca se había sistematizado, nunca se había hecho un material educativo diseñado. El archivo, por ser tan grande, requiere una guía, requiere orientaciones específicas sobre derechos humanos, sobre cómo enseñar todos estos temas y cuál es el rol que puede tener la música en abrir estos debates", explica Katia Chornik, creadora y principal gestora del proyecto digital de Cantos Cautivos.
El uso pedagógico de los archivos y testimonios orales contribuye a desarrollar el pensamiento crítico, la empatía histórica y la comprensión de las causas de la violencia de Estado. Al analizar las experiencias de la prisión política desde la historia reciente, el marco institucional de la UNESCO busca reforzar la cultura democrática y el respeto por la dignidad humana entre las actuales generaciones de estudiantes. "Lo principal era que el testimonio y la obra musical se prestaran para el uso en el aula, y queríamos resaltar sobre todo la resiliencia en un contexto de vulneración de derechos, en vez de la victimización de las personas que sufrieron prisión política y tortura", agrega la autora.
La investigadora cuenta con un amplio reconocimiento internacional por su trabajo académico. Su libro Music and Political Imprisonment in Pinochet's Chile, publicado por Oxford University Press con el prólogo de la expresidenta Michelle Bachelet, fue galardonado por la Latin American Studies Association (LASA) con el premio al Mejor Libro en Humanidades (sección Estudios del Cono Sur) y, además, recibió una mención honrosa en la categoría Historia Reciente y Memoria.
Los detalles del proyecto de esta cartilla pedagógica y su enfoque didáctico son abordados también en un episodio del podcast Derechos Humanos por su Nombre, disponible en YouTube, donde Katia Chornik profundiza en cómo la memoria cotidiana y la música contribuyen a conectar pasado y presente en las aulas.
Conmemoración institucional y agenda de memoria en la Casa de Bello
La publicación de la Cartilla pedagógica: archivo digital Cantos Cautivos: música, resiliencia y memoria por parte de la UNESCO se enmarca también en la programación universitaria de septiembre, organizada por la Universidad de Chile en el marco del Mes de los Derechos Humanos y la Memoria. Entre las actividades recientes de esta agenda destaca la inauguración de la Plaza de la Memoria en el Campus Juan Gómez Millas el 9 de septiembre, espacio que alberga un memorial desarrollado para rendir homenaje a 78 estudiantes, académicos, académicas, funcionarias y funcionarios de la comunidad universitaria que fueron víctimas de la dictadura cívico-militar.
A este hito se sumó la ceremonia oficial del Día de los Derechos Humanos y la Memoria de la Casa de Bello, realizada el 10 de septiembre en el Salón de Honor de la Casa Central. Durante el encuentro, el plantel distinguió con la Medalla Derechos Humanos y Democracia 2026 al abogado Nelson Caucoto por su labor en la Vicaría de la Solidaridad, y confirió el título póstumo y simbólico de Médico Cirujano a la familia de Héctor Ricardo Pincheira Núñez, estudiante de Medicina de la Universidad de Chile, detenido desaparecido en septiembre de 1973.