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Más de cuatro décadas entre arte, ciencia y patrimonio

Profesora Johanna Theile es la primera latinoamericana en recibir la Medalla ICOM-CC 2026

Johanna Theile, primera latinoamericana en recibir la Medalla ICOM-CC
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La profesora Johanna Theile durante la ceremonia de entrega de la Medalla ICOM-CC 2026, realizada en Oslo, Noruega, en el marco de la 21ª Conferencia Trienal del organismo.
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“Para poder conservar, yo tengo que saber qué tengo”, explica la profesora Johanna Theile.
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Medalla ICOM-CC 2026, reconocimiento otorgado a la profesora Johanna Theile por su trayectoria y contribución al campo de la conservación del patrimonio cultural.

Para la académica, recibir esta condecoración representa uno de los hitos más importantes de su trayectoria. “Estoy muy impresionada de haber recibido este premio, ya que es el máximo reconocimiento que puedo obtener en mi área”, señaló.

Desde la década de los 80, la profesora Johanna Theile ha estado vinculada al Comité para la Conservación del Consejo Internacional de Museos (ICOM-CC), organismo que reúne a profesionales dedicados a la conservación, investigación y preservación del patrimonio cultural. Dicha labor no solo se limita a la restauración, sino que tiene un componente científico e interdisciplinario que incluye el estudio de materiales, técnicas de fabricación, procesos de deterioro y métodos de análisis, todos ellos destinados a preservar los bienes culturales.

El reconocimiento, que habitualmente se entrega a profesionales de destacada trayectoria, adquiere en su caso un especial significado, puesto que es la primera vez que se otorga a alguien de Latinoamérica. En esta edición, la profesora Theile recibió la distinción junto a Antoine Wilmering y Joan Marie Reifsnyder, también reconocidos con la Medalla ICOM-CC 2026.

Además, el galardón viene a coronar décadas de participación y colaboración de la profesora Theile con especialistas de distintos países. “He trabajado también para ICOM en India, en África y en muchos lugares. Sé que mucha gente me conoce, pero el premio destaca logros relevantes y por ello, me siento feliz de tener el reconocimiento de la comisión encargada de elegir a las y los galardonados”, enfatiza.

Una trayectoria ligada al arte y las ciencias

Aunque gran parte de su trayectoria se ha desarrollado en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, la académica Theile declara que siempre ha estado ligada al estudio científico de los objetos patrimoniales y que ese interés la llevó a incorporarse a la docencia en la Facultad de Ciencias.

La actual galardonada con el premio ICOM-CC 2026 es académica adjunta ad honorem de la Facultad de Ciencias. Su trabajo se relaciona con el análisis científico de obras de arte y la investigación en patrimonio. Además, realiza el curso “Artes y Ciencias”, donde “busca que sus estudiantes tengan una mirada interdisciplinar del patrimonio cultural”.

Sobre el propósito de su enseñanza, explica: “Primeramente, el respeto y el amor por el patrimonio de nuestro país y de otros países, pero sobre todo del nuestro, porque lo nuestro nos hace diferentes a los demás”. Para la profesora Theile, la formación de nuevas generaciones tiene un papel fundamental en su trabajo: “Necesitamos crear personas que sepan analizar y que se preocupen por el patrimonio cultural”.

Su trabajo, que incorpora herramientas científicas al estudio del patrimonio, se enmarca, según enfatiza la académica, en una corriente según la cual restaurar ya no significa necesariamente eliminar las huellas que el tiempo y el uso han dejado sobre una pieza. “Consideramos que los desgastes de los objetos son como el currículum vitae del objeto”, señaló. Por ello, determinadas marcas, alteraciones o señales de uso aportan información sobre la historia de la pieza en cuestión.

Siguiendo con este punto, la profesora Theile profundiza: “Hoy en día se restaura solo si el hecho de que tú no lo hagas implica que el objeto muere”. Para llevar a cabo esta restauración, se determina qué provocó el daño y cuáles son los materiales que componen el objeto, para luego establecer un plan de mínima intervención. “Para poder conservar, yo tengo que saber qué tengo”, explica.

Su vínculo con el ICOM-CC y los desafíos en Chile

Su vínculo internacional con el ICOM-CC comenzó en 1984. Desde ese momento hasta ahora, ha participado en grupos de trabajo relacionados con la conservación de metales, educación y formación en conservación, teoría, ética y arqueología. Además, durante años fue parte de su directorio y, entre 2014 y 2017, ejerció como vicepresidenta.

Esta experiencia como parte del ICOM-CC la ha llevado a trabajar en distintos lugares del mundo, tales como Nepal, Australia, África y Europa, y le ha permitido observar cómo las diferentes sociedades se relacionan de manera distinta con su patrimonio cultural.

Respecto de esas diferencias, la galardonada manifiesta su preocupación por la situación patrimonial de nuestro país. “A mí me preocupa mucho porque encuentro que el patrimonio no es muy relevante. No lo es ahora, ni lo ha sido antes. No se invierte casi nada. Es un porcentaje mínimo del presupuesto nacional”, sostuvo. Además, enfatiza que el patrimonio implica una dimensión mucho más amplia que los objetos que se encuentran en los museos. “Tienes que pensar en patrimonio tangible, intangible, también arte rupestre, nuestros animales, nuestra música. Todo esto es patrimonio y no le damos la importancia”, afirma.

Es por ello que la académica considera que las universidades tienen una gran responsabilidad en la preservación del patrimonio. “El rol de la Universidad es precisamente darle ‘un tirón de orejas’ a los gobiernos. Insistir en que estos tienen que preocuparse más. Desde las universidades, tenemos la responsabilidad de formar a las nuevas generaciones para que puedan preservar adecuadamente el patrimonio”, insiste.