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Salud mental

Estudiantes U. de Chile se capacitan en primeros auxilios psicológicos

Estudiantes U. de Chile se capacitan en primeros auxilios psicológicos
“Las universidades pueden incidir en las condiciones en las cuales nuestros estudiantes desarrollan su vida universitaria. Nuestra preocupación es fortalecernos como un factor protector y ampliar las capacidades de nuestra comunidad para acompañar a quienes ven afectada su salud mental”, señaló Pamela Díaz-Romero, vicerrectora Asuntos Estudiantiles y Comunitarios.
“Las universidades pueden incidir en las condiciones en las cuales nuestros estudiantes desarrollan su vida universitaria. Nuestra preocupación es fortalecernos como un factor protector y ampliar las capacidades de nuestra comunidad para acompañar a quienes ven afectada su salud mental”, señaló Pamela Díaz-Romero, vicerrectora de Asuntos Estudiantiles y Comunitarios.
 “Ser representantes estudiantiles no es solamente representar la voz de los estudiantes o comunicar lo que piensan nuestros compañeros y compañeras, sino también cumplir un rol fundamental en la articulación y en la construcción de un nuevo tejido social dentro de la Universidad”, sostuvo Laura Mlynarz.
“Ser representantes estudiantiles no es solamente representar la voz de los estudiantes o comunicar lo que piensan nuestros compañeros y compañeras, sino también cumplir un rol fundamental en la articulación y en la construcción de un nuevo tejido social dentro de la Universidad”, sostuvo Laura Mlynarz.
“Ustedes probablemente son los primeros que van a saber cuando hay dificultades con alguno de sus compañeros y, por eso, son una puerta de entrada. Esto no significa reemplazar a los psicólogos y psicólogas de los territorios o de la DSE, sino ser un puente”, explicó la coordinadora de salud mental de la DSE.
“Ustedes probablemente son los primeros que van a saber cuando hay dificultades con alguno de sus compañeros y, por eso, son una puerta de entrada. Esto no significa reemplazar a los psicólogos y psicólogas de los territorios o de la DSE, sino ser un puente”, explicó la coordinadora de salud mental de la DSE.
Las jornadas se realizaron durante agosto y septiembre en los distintos campus de la Universidad y alcanzaron a cerca de 140 representantes estudiantiles y actores clave de la comunidad.
Las jornadas se realizaron durante agosto y septiembre en los distintos campus de la Universidad y alcanzaron a cerca de 140 representantes estudiantiles y actores clave de la comunidad.
La ceremonia dio cierre al primer ciclo de capacitaciones y abrió la proyección de nuevas instancias formativas, con el objetivo de continuar ampliando una red universitaria sensibilizada, activa e involucrada en el cuidado mutuo
La ceremonia dio cierre al primer ciclo de capacitaciones y abrió la proyección de nuevas instancias formativas, con el objetivo de continuar ampliando una red universitaria sensibilizada, activa e involucrada en el cuidado mutuo.

Reconocer factores de riesgo en salud mental, diferenciar distintos tipos de crisis, brindar una primera acogida, activar oportunamente las redes de apoyo y resguardar el autocuidado de quienes intervienen fueron parte de los contenidos abordados en el ciclo de capacitaciones en Primeros Auxilios Psicológicos (PAP), desarrollado por la Dirección de Salud Estudiantil (DSE) junto con la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh).

Las jornadas se realizaron durante agosto y septiembre en los distintos campus de la Universidad y alcanzaron a cerca de 140 representantes estudiantiles y actores clave de la comunidad. El proceso culminó este miércoles 23 de septiembre con una ceremonia de certificación en el Salón Enrique Sazié de la Casa Central.

La actividad contó con palabras de Pamela Díaz-Romero, vicerrectora de Asuntos Estudiantiles y Comunitarios; Laura Mlynarz, presidenta de la FECh; y Yael Weinstein, coordinadora de Salud Mental de la DSE. A ello se sumó la presencia de integrantes del equipo de salud mental y comunitario de la Dirección y de representantes de unidades de bienestar de la Universidad.

Fortalecer a la universidad como un espacio protector

Durante la ceremonia, la vicerrectora Díaz-Romero destacó que las instituciones de educación superior pueden desempeñar un papel decisivo en el bienestar de sus comunidades: “Las universidades pueden incidir en las condiciones en las cuales nuestros estudiantes desarrollan su vida universitaria. Nuestra preocupación es fortalecernos como un factor protector y ampliar las capacidades de nuestra comunidad para acompañar a quienes ven afectada su salud mental”, señaló.

Complementó su intervención explicando que “quienes ejercen labores de representación estudiantil suelen advertir tempranamente cuando una persona deja de asistir, se aísla o atraviesa alguna dificultad. En ese contexto, la capacitación permite que puedan actuar con mayor preparación y, al mismo tiempo, proteger su propio bienestar al momento de brindar apoyo”.

“Esperamos que esto no termine aquí, sino que podamos seguir ampliando y renovando las capacitaciones a medida que también se vayan renovando quienes ocupan las posiciones en los centros de estudiantes y que, quienes se formaron en este ciclo, vayan contagiando su entusiasmo y su compromiso a quienes podrían eventualmente tener interés, para seguir ampliando esta red que favorece la constitución de una comunidad más saludable y responsable con la salud mental de sus integrantes”, finalizó.

Desde la FECh, Laura Mlynarz explicó que la formación corresponde al primer eje de la estrategia de salud mental aprobada por el pleno de la Federación, construida desde un enfoque preventivo y comunitario.

La presidenta destacó que la iniciativa surge de una preocupación compartida entre la institucionalidad y el estudiantado: “Entendemos que trabajar en conjunto con la DSE no es solamente recibir herramientas para capacitarnos y acompañar a nuestros compañeros y compañeras, sino también un intercambio de ideas y conocimientos que se ponen a disposición para fortalecer una comunidad como la Universidad de Chile; una comunidad que también va más allá de nuestras paredes muchas veces, y cuyos aprendizajes tendremos que poner a disposición en nuestros próximos espacios de trabajo, pero también en nuestra vida cotidiana”, señaló.

Mlynarz agregó que esta colaboración también reconoce el papel activo que desempeña el estudiantado en la construcción del bienestar colectivo. “Ser representantes estudiantiles no es solamente representar la voz de los estudiantes o comunicar lo que piensan nuestros compañeros y compañeras, sino también cumplir un rol fundamental en la articulación y en la construcción de un nuevo tejido social dentro de la Universidad”, sostuvo.

Asimismo, valoró la disposición de quienes participaron en las capacitaciones y señaló que este proceso constituye un primer paso para que el estudiantado continúe involucrándose activamente en el abordaje de las necesidades que identifica en sus comunidades.

Un puente hacia las redes de apoyo

En su intervención, la coordinadora de Salud Mental de la DSE destacó el interés y la participación de las y los estudiantes durante las jornadas, así como el trabajo realizado por los equipos de salud mental y las unidades de asuntos estudiantiles para desplegar la capacitación en los distintos territorios universitarios.

“Ustedes probablemente son los primeros que van a saber cuando hay dificultades con alguno de sus compañeros y, por eso, son una puerta de entrada. Esto no significa reemplazar a los psicólogos y psicólogas de los territorios o de la DSE, sino ser un puente”, explicó Weinstein.

Agregó que “esta capacitación forma parte de un trabajo más amplio para instalar capacidades de primera respuesta en los distintos estamentos de la Universidad. Actualmente, la DSE también desarrolla capacitaciones en PAP para docentes mediante un curso autoinstruccional en línea, y proyecta ampliar esta modalidad al estudiantado. Esperamos que esto sea solo el comienzo, que pueda replicarse y que muchos más integrantes de la comunidad universitaria estén capacitados en Primeros Auxilios Psicológicos”.

Hacia el cuidado colectivo

La necesidad de entregar herramientas a las representaciones estudiantiles surgió de su cercanía cotidiana con las comunidades. Durante el desarrollo de las capacitaciones, Jorge Jesús Medalla, estudiante de Administración Pública y secretario de Bienestar de la FECh, destacó que “quienes ejercen labores de representación cumplen un papel fundamental en la vida universitaria debido a la cercanía y a los vínculos de confianza que construyen con sus comunidades. Estas capacitaciones entregan herramientas concretas para un actuar seguro, adecuado y responsable, correspondiente a nuestras capacidades”, señaló.

Tras recibir su certificación, Joaquín Castelblanco, secretario de Bienestar del Centro de Estudiantes de Derecho, valoró especialmente la posibilidad de encontrarse con representantes de otras unidades académicas: “Estos actos permiten acercarnos como comunidad de la Universidad de Chile y no encerrarnos en las burbujas de nuestros campus. Hacer conexiones nos permite ayudarnos, entender que existen problemáticas comunes, encontrar soluciones que nos sirvan a todos y conocer distintos puntos de vista”, comentó.

También planteó que “este tipo de iniciativas debería continuar y extenderse a los diferentes integrantes de la comunidad universitaria, replicándose de distintas maneras para llegar a todos los actores que están dentro de una facultad o una universidad: docentes, funcionarios y estudiantes”.

Por su parte, Catalina Muñoz, presidenta del Centro de Estudiantes de Medicina Veterinaria, valoró que la iniciativa surgiera desde la propia Universidad y fuera impulsada por la FECh junto con la DSE, permitiendo que las representaciones accedieran a estas herramientas sin tener que buscar individualmente espacios externos de formación.

También destacó la importancia de incorporar a otros estamentos: “Me gusta mucho que estén empezando con capacitaciones para docentes, porque ellos también son una parte muy importante de la Universidad y tienen un contacto directo con los estudiantes. Creo que después tiene que expandirse a los estudiantes de base, porque es algo que nos puede pasar a todos y en cualquier momento”.

La ceremonia dio cierre al primer ciclo de capacitaciones y abrió paso a nuevas instancias formativas, con el objetivo de continuar ampliando una red universitaria sensibilizada, activa e involucrada en el cuidado, capaz de brindar una primera respuesta responsable y facilitar el acceso oportuno a los apoyos institucionales.