Frente a adversidades múltiples y tan complejas durante la infancia como el abuso, el abandono o crecer en entornos de violencia comunitaria, se alza el concepto de resiliencia, entendida ya no como una cualidad propia de ciertos individuos, sino desde un prisma social, a partir de procesos dinámicos que dependen del contexto y son multisistémicos. Bajo esta mirada se sitúa el Centro de Investigación e Innovación en Niñez, Adolescencia, Resiliencia y Adversidad (IINARA), un centro de interés nacional financiado por la ANID que tuvo su lanzamiento oficial este 29 de septiembre.
Francisco Aboitiz, director del Centro IINARA, comentó que este proyecto intenta articular el desarrollo científico con la implementación de políticas que puedan contribuir al desarrollo y bienestar de niños y adolescentes en Chile. No solo se pretende publicar papers, sino que “buscamos hacer que más niños vayan a clases, que vayan a la universidad o cumplan sus sueños y sean felices” y, para eso, el sello es que “nuestro trabajo está centrado en la neurociencia como motor y aporte distintivo”.
La directora alterna del centro y académica del Departamento de Psicología de la Facultad de Ciencias Sociales, Claudia Capella, relató que el trabajo se organizará y realizará a partir de cuatro grandes líneas de acción: Contextualización de la adversidad y resiliencia; Desarrollo de indicadores multidimensionales de trayectorias de riesgo y resiliencia; Codiseño y/o evaluación de intervenciones para promover la resiliencia; e Incidencia en políticas públicas (relación academia-Estado-territorios).
En ese marco, “nos interesa responder al problema de la adversidad, buscando los factores protectores que favorecen las trayectorias de resiliencia. Nos preocupa el funcionamiento cognitivo, social y emocional de niños con trayectorias resilientes”, junto con los factores familiares y contextuales vinculados a ellas. Se contemplará una muestra amplia de niños/as de distintos territorios del país y otros actores clave en materia de infancias, utilizando instrumentos estandarizados, técnicas neurocientíficas como resonancias y numerosas entrevistas.
Alejandra Pizarro, directora nacional de ANID, celebró el lanzamiento de un centro del que se espera muchísimo. “La investigación requiere tiempo, inversión y enfoque. Requiere de todos nosotros y los niños necesitan que se les den espacios como estos. Necesitamos trabajar colectivamente”, señaló.
También se hizo presente la ministra de Desarrollo Social y Familia, María Jesús Wulf, quien manifestó que “llevamos mucho tiempo en nuestro país sumando programas e iniciativas, pero no sabemos si todos ellos están cambiando la vida de niños, niñas y adolescentes”. De IINARA “esperamos preguntas exigentes y respuestas que nos permitan trazar un rumbo”, planteándose metas ambiciosas en un horizonte de hasta 10 años, el cual permitirá analizar y evaluar, por ejemplo, “si más niños/as volverán a los colegios” o si más niños/as “terminarán la enseñanza media con proyectos propios”.
Por su parte, el rector de la Universidad Católica (UC), Juan Carlos de la Llera, comentó que el centro se plantea la pregunta de por qué algunos niños/as que crecen en la pobreza pueden construir una vida plena, mientras otros no. Su ambición va más allá del ejercicio de la comunicación académica, ya que busca entregar evidencia para el Estado y situar a Chile como un referente en América Latina. “Pocas transformaciones son tan profundas como cambiar las trayectorias de niños, niñas y adolescentes”, enfatizó.
¿Qué dicen los niños y niñas?
En este lanzamiento no solo expusieron adultos, sino que niños y niñas también tuvieron una participación relevante a través de las voces de Tomás Figueroa, presidente del Consejo Consultivo Nacional de Niños, Niñas y Adolescentes de Chile, y Florencia Quezada, vocera del Consejo Consultivo de Niños, Niñas y Adolescentes de Maipú y representante de la Región Metropolitana a nivel nacional.
Tomás proviene de la Región del Biobío y representa a diversos niños de regiones. “Tenemos varios problemas, pero también ideas. Un problema transversal es el de la salud mental, particularmente la soledad. De esa soledad nace la búsqueda de un refugio y en ese contexto surgen las redes sociales. Tenemos otro problema en salud mental y es el de convivencia escolar, porque los colegios han dejado de ser espacios seguros”, comentó.
Florencia planteó que falta una ciudad más habitable para las infancias, donde se pueda contar con una plaza diseñada “para nosotros como adolescentes, además de otros espacios para desarrollarnos”. Agregó que “los niños necesitamos recursos y acompañamiento emocional. Nosotros proponemos que las instituciones apoyen a las familias, porque los padres no siempre pueden estar presentes ni tienen las herramientas para ayudar a los niños. Por eso pedimos colaboración entre las instituciones y las familias”. También se destacó que necesitan ser escuchados y tener incidencia.
Al comienzo del encuentro, se presentó la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile (FOJI) con su Ensamble de Cuerdas.
Panel “Recorrido país y oportunidades”
Durante el encuentro se desarrolló el panel de conversación “Recorrido país y oportunidades”, que contó con la participación de Simona Canepa, jefa de División de Planificación y Estudios de la Subsecretaría de la Niñez; Claudio Castro, alcalde de Renca; Paloma del Villar, directora del Observatorio de la Niñez de Fundación Colunga, y Alejandra Rossi, investigadora principal del Centro IINARA, quien estuvo a cargo de la moderación. En el panel se discutieron desafíos para la infancia en Chile, tales como la pobreza, el abuso sexual o la necesidad de apoyo para las familias, y cómo IINARA puede ayudar a responder, desde la investigación, preguntas clave para abordar esos desafíos, contribuyendo a la entrega de evidencia para las políticas públicas.
El evento contó con la presencia del vicerrector de Investigación y Desarrollo de la Universidad de Chile, James McPhee, y de la directora de Investigación y Publicaciones de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, Sofía Donoso.
Antes de ingresar al Aula Magna Manuel José Irarrázaval de Casa Central de la Universidad Católica, donde se realizó la presentación, los asistentes participaron de una actividad interactiva que los invitó a completar la línea de tiempo con hitos ligados a las infancias en Chile.
| El equipo de IINARA está compuesto por 37 investigadores distribuidos en cuatro regiones, de seis casas de estudio: Universidad de Chile, Pontificia Universidad Católica de Chile, Universidad Católica del Norte, Universidad del Desarrollo, Universidad Diego Portales y Universidad de O’Higgins, junto a otras organizaciones nacionales e internacionales. |