Joaquina Salgado es una artista digital, diseñadora multimedia y VJ especializada en experiencias inmersivas y construcción de mundos en 3D y realidad virtual. Por su parte, QOA (Nina Corti) es una artista interdisciplinaria con formación en música y arte sonoro, cuyo trabajo abarca performances, instalaciones y videoarte. Ambas llegan a Chile para participar en el Foro de las Artes 2026 de la Universidad de Chile, donde presentarán su trabajo, desarrollarán una residencia artística y ofrecerán una charla sobre sus metodologías de creación.
“Latitudes Inmersivas” es el programa que acogerá sus creaciones en formato fulldome, una propuesta artística y audiovisual inmersiva pensada para proyectarse sobre una cúpula. Según Joaquina Salgado, es un formato que “venimos trabajando hace bastante tiempo y la verdad que es un formato un poco difícil como para poder encontrar el espacio para mostrar obras, pero a la vez habilita muchísimas cosas a nivel narrativo y técnico también que nos gusta, nos entusiasma”.
Junto con los visionados, que se realizarán el 17 y 24 de octubre en el Planetario de Huechuraba, las artistas desarrollarán una residencia en este mismo espacio con “Aniquilación y amanecer”, una pieza fulldome creada en Unreal Engine que entrelaza animación 3D, imágenes reales y el sonido espacializado de QOA.
Sobre esta experiencia, Nina Corti cuenta que ambas llevan tiempo explorando formatos audiovisuales y que ya habían realizado una experiencia similar en Argentina. La artista destaca la oportunidad de trabajar directamente en el domo de Huechuraba: “La experiencia ya de poder ir, probar, tenerlo como a modo estudio, experimentación, hacer pruebas, es como algo realmente rico”. Asimismo, valora la posibilidad de “poder compartirlo con personas que también están explorando ese formato” y observar las reacciones del público ante sus creaciones.
El camino para volver al domo
Las dos obras que presentarán utilizan el formato fulldome, que permite proyectar imágenes sobre una cúpula para crear una experiencia audiovisual envolvente, en este caso, la del Planetario de Huechuraba. La primera, “Nivel V – Oscilación Líquida”, se estrenó en 2022 y será parte del visionado de artistas latinoamericanos de “Latitudes Inmersivas”. En tanto, el trabajo desarrollado durante la residencia tendrá su apertura al público el 24 de octubre, a las 16:00 horas.
Sobre la relación entre ambas creaciones, Joaquina explica que “si bien es distinto el registro a nivel de guion, o más de idea, tienen un hilo conductor ambas piezas y eso para mí está bueno”.
“Es como un hilo conductor, que por un lado tiene algo de que es nuestra propia investigación, de cada una, que siempre ronda esa misma diagonal transversal que la atraviesa, pero que para nosotras mismas es sorprendente a veces”, agrega Nina.
Las artistas, además, realizarán la charla “Del lenguaje digital a la presencia expandida”, programada para el 22 de octubre, a las 14:30 horas, en la Sala Adolfo Couve del Campus Juan Gómez Millas. La actividad estará abierta a estudiantes, artistas y personas interesadas en conocer sus procesos creativos.
Nina invita a participar de este encuentro, especialmente a quienes están comenzando a desarrollar sus propias obras o a experimentar con nuevas tecnologías. “Estamos súper entusiasmadas a que puedan venir estudiantes o gente que está comenzando a indagar en su propia obra o está experimentando”, señala. Para la artista, estas instancias también permiten “escuchar cuáles son los intereses actuales, tal vez de nuevas generaciones o gente que se está adentrando ahora a esas tecnologías”.
Joaquina añade que uno de los aspectos más interesantes de su trabajo conjunto es la posibilidad de transitar entre distintos lenguajes artísticos. “A mí lo que me parece interesante también de la práctica que tenemos con Nina es un poco no estar atados a un formato específico. En este caso es el domo, pero en el mismo viaje a Chile, vamos el 16 a participar en Valparaíso con una performance audiovisual, que es parte del mismo mundo que venimos creando”.
En ese sentido, destaca que las prácticas de nuevos medios “permiten también abrir un poco el horizonte de formatos” y adaptar las tecnologías y los discursos a distintas formas de presentación. Para Joaquina, la posibilidad de crear videos, presentaciones en vivo y obras para domos constituye uno de los aspectos más enriquecedores del proyecto que desarrollan juntas.
Las nuevas herramientas del arte
El trabajo de ambas artistas combina tecnologías digitales, proyecciones, música y creación audiovisual para explorar nuevas formas de expresión. En este contexto, la incorporación de herramientas como la inteligencia artificial también abre preguntas sobre sus posibilidades y desafíos para el mundo artístico.
Consultada por este fenómeno, Joaquina Salgado asegura que la inteligencia artificial “no me parece un peligro para el artista en sí, porque uno tiene una visión y después lo plasma de distintas maneras”.
“Se pueden crear obviamente piezas más comerciales, más de entretenimiento, eso sí facilita mucho y es cierto que a nivel de puestos de trabajo es un peligro más como para el área de diseño, pero el mundo del arte en sí me parece que se trata un poco de esa búsqueda del sentido y buscar medios y palabras y sonidos que ayuden a profundizar en esa búsqueda del sentido de algo, de lo que uno esté buscando”, reflexiona Joaquina.
Desde esa perspectiva, la artista sostiene que las nuevas herramientas no reemplazan la búsqueda creativa. “Yo no le tengo miedo, o sea, no creo que haya un temor de qué es lo que pueda llegar a pasar a nivel creativo con la inteligencia artificial”, afirma.
Por su parte, Nina Corti plantea una reflexión sobre los impactos ambientales, políticos y territoriales del desarrollo tecnológico, dimensiones que considera fundamentales para comprender estos avances más allá de sus posibilidades artísticas.
La artista advierte que la evolución tecnológica, que muchas veces parece pertenecer exclusivamente al mundo virtual, en realidad “tiene todos esos costes ambientales, políticos y afectaciones directas al territorio y a quienes viven en ese territorio”. Se trata de consecuencias que, según explica, también afectan directamente a quienes habitan el sur del mundo y que representan “el lado B matérico de todos estos avances tecnológicos”.