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Diez años de desarrollo interdisciplinario

Kefuri: seis hospitales registran un alza de donantes tras incorporar plataforma de la U. de Chile

Kefuri: seis hospitales registran alza de donantes de órganos
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En kefuri.cl se presentan los avances y objetivos de la plataforma desarrollada para optimizar el procuramiento de órganos en Chile.
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El equipo multidisciplinario de Kefuri reúne a especialistas de Medicina e Ingeniería de la Universidad de Chile para mejorar la detección y gestión de posibles donantes.
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La profesora Francisca González, investigadora de la FCFM y directora operativa de Kefuri, destaca el potencial de la tecnología para mejorar los procesos de donación de órganos.

La baja tasa de donación de órganos en Chile plantea un desafío que va más allá de la decisión familiar de donar: también involucra la detección oportuna de posibles donantes y la forma en que se gestionan los procedimientos clínicos. En 2026, la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile (FMUCH) se adjudicó uno de los tres proyectos liderados por equipos de la Casa de Bello seleccionados en el Concurso de Investigación Tecnológica de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID).

Se trata del FONDEF IDeA “Kefuri: Plataforma inteligente para la optimización del aviso y gestión de posibles y potenciales donantes de órganos en unidades de cuidados críticos”, iniciativa que busca integrar tecnología, inteligencia artificial y optimización de procesos para fortalecer el procuramiento de órganos en el sistema hospitalario nacional.

Diez años de investigación para superar brechas históricas

Chile registra entre 10 y 11 donantes por millón de habitantes, cifra inferior a la de países como Argentina, Uruguay y Brasil, que alcanzan entre 16 y 20, y a la de referentes internacionales como España, con aproximadamente 50. Aunque históricamente esta brecha se ha asociado a la negativa familiar, el equipo de Kefuri comenzó a investigar otras dificultades presentes en el sistema hospitalario, particularmente aquellas relacionadas con los pacientes que ingresan a urgencias con daño neurocrítico grave.

Así lo explicó la profesora Francisca González, ingeniera civil industrial de la Universidad de Chile, máster en Salud Pública de la Universidad de Washington, investigadora del Web Intelligence Centre (WIC) de la FCFM y directora operativa de Kefuri: “Hace diez años, la narrativa que predominaba era la negativa familiar. Pero nosotros comenzamos a investigar y encontramos que la razón principal era que los posibles donantes no se detectaban a tiempo. En ese momento, cerca del 80% de los pacientes no se notificaba en la primera etapa, cuando ingresaban graves a las unidades de urgencia”.

Para abordar esta problemática, hace una década comenzó el desarrollo de Kefuri, una iniciativa interdisciplinaria impulsada por el Departamento de Medicina Interna Oriente de la FMUCH y el Web Intelligence Centre de la FCFM, que ha evolucionado a través de distintas etapas de investigación y financiamiento. Su primera versión se concentró en facilitar la comunicación entre los equipos asistenciales y las unidades encargadas de coordinar la donación de órganos. “Desarrollamos la primera versión de Kefuri, una aplicación para detectar y notificar posibles donantes desde las unidades de urgencia y UCI a las unidades de procuramiento. Después nos dimos cuenta de que había muchos más cuellos de botella a lo largo de este proceso, porque muchos pacientes eran descartados antes de convertirse en donantes efectivos”, relató la profesora González.

A partir de estos hallazgos, el equipo amplió las funcionalidades de la herramienta mediante un proyecto FONDEF IDeA anterior. Esta segunda etapa se enfocó en las diferencias existentes entre establecimientos asistenciales, que pueden incidir en la continuidad del proceso y en las posibilidades de concretar una donación. “Por mucho que haya directrices del Ministerio de Salud (MINSAL), cada servicio de salud y cada hospital hace las cosas como mejor le resultan, dadas sus restricciones presupuestarias, su infraestructura o su cultura organizacional. Por eso quisimos estandarizar el proceso, eliminar la mayor cantidad de variabilidad posible y entregar una herramienta que permita tomar decisiones basadas en datos”, explicó la investigadora.

Inteligencia artificial para optimizar la gestión clínica

Con la nueva adjudicación, el equipo buscará unificar las dos aplicaciones desarrolladas anteriormente. La propuesta apunta a superar la fragmentación de la información y facilitar la continuidad de los procedimientos entre los distintos equipos clínicos involucrados en el procuramiento. “Unificar la plataforma es importante porque nos permite intervenir el proceso completo, desde que el paciente ingresa a la UCI o a la urgencia hasta que egresa del proceso de procuramiento. Si no las unificamos, vamos a tener un sistema fragmentado que no va a conversar entre sí. Nosotros queremos tener una sola plataforma que se comunique directamente con la Coordinación Nacional de Procuramiento y Trasplante del MINSAL”, detalló la directora del proyecto.

Otro de los desafíos tecnológicos será disminuir la carga administrativa que enfrentan los profesionales de procuramiento mediante la incorporación de inteligencia artificial (IA) para automatizar el registro de información clínica. Actualmente, los equipos deben ingresar manualmente los antecedentes de cada paciente, por lo que el proyecto explorará tanto la integración con las fichas clínicas electrónicas de los hospitales como el uso de IA para extraer información directamente de documentos PDF, especialmente resultados de exámenes. “Una de las debilidades de nuestra plataforma en este momento es que las unidades de procuramiento tienen que ingresar todos los datos manualmente. Vamos a explorar si podemos interconectarnos con las fichas clínicas de algunos hospitales o, en su defecto, automatizar la lectura de PDF para que los datos se carguen directamente en la plataforma. La idea es incorporar inteligencia artificial para realizar esa lectura automatizada”, explicó la investigadora.

La aplicación de estas tecnologías también se extenderá al desarrollo de modelos predictivos que permitan evaluar la calidad de los órganos destinados a trasplante. En una investigación anterior, el equipo elaboró un índice de calidad del donante renal mediante técnicas de aprendizaje automático (machine learning). Ahora buscará desarrollar herramientas similares para otros órganos. “Tratamos de buscar qué variables de la mantención del posible donante pueden incidir en la calidad del injerto que se va a extraer y cómo eso puede impactar a los receptores renales. En este proyecto lo queremos hacer para otro órgano. Las alternativas que estamos viendo son hígado, pulmón o corazón”, señaló González.

Validación hospitalaria y proyección nacional

Actualmente, Kefuri se encuentra implementada en seis establecimientos asistenciales: los hospitales del Salvador y Luis Tisné, en Santiago; San Camilo de San Felipe y Gustavo Fricke de Viña del Mar, en la Región de Valparaíso; San Pablo de Coquimbo y Guillermo Grant Benavente de Concepción.

El nuevo proyecto tendrá una duración de dos años y se desarrollará en colaboración con la Coordinación Nacional de Procuramiento y Trasplante del MINSAL. Su ejecución contempla etapas de codiseño, integración tecnológica, automatización y validación hospitalaria, con especial atención a la experiencia de los profesionales que utilizarán la herramienta. “Vamos a tener reuniones periódicas con la Coordinación Nacional para ir revisando los desarrollos y también reuniones de testeo con los hospitales. Es súper importante para nosotros que esta plataforma sea desarrollada para los usuarios y no que vengamos a imponer algo que finalmente no se va a utilizar”, enfatizó la profesora.

Las implementaciones anteriores han permitido obtener resultados preliminares que respaldan la necesidad de ampliar las evaluaciones. Aunque se han observado incrementos en las donaciones efectivas, el equipo reconoce que todavía se requieren estudios con mayor número de hospitales y períodos de seguimiento más extensos. “Cuando hicimos la primera aplicación del aviso de posible donante en los seis hospitales, encontramos que pudimos aumentar en un 166% en promedio los donantes efectivos. Esto lo hicimos comparando un año de uso de la plataforma versus el promedio de los dos años anteriores. No podemos atribuirlo completamente a la aplicación, pero hay una tendencia de que al parecer sí estaría funcionando”, precisó la investigadora.

Además de su potencial impacto clínico, Kefuri podría contribuir a optimizar los recursos del sistema público de salud. Una mayor disponibilidad de órganos permitiría ampliar las posibilidades de trasplante renal y disminuir la dependencia de tratamientos sustitutivos prolongados, como la diálisis. “La terapia de diálisis, a la cual acceden más de 25 mil personas, es una terapia carísima que se lleva un cuarto de los recursos del GES. Si logramos que más pacientes accedan a un trasplante renal, podemos reducir ese gasto del Estado de manera muy significativa. Estamos haciendo investigaciones que muestran que, si seguimos con estas tendencias de uso, la plataforma podría ser costo-efectiva”, explicó la investigadora.

A largo plazo, el equipo espera avanzar hacia la transferencia tecnológica de Kefuri al sistema público y su implementación progresiva en establecimientos de distinta complejidad. Esta estrategia considera inicialmente a los hospitales que cuentan con unidades de procuramiento, para luego extenderse hacia otros recintos asistenciales.

“Lo que esperamos al final de este proyecto es tener la plataforma completa, unificada, testeada y validada, y ojalá alcanzar un acuerdo con el MINSAL. Nuestra proyección es que en diez años estemos funcionando a nivel nacional. Creemos que, a través de la ingeniería, la optimización de procesos y el uso responsable de inteligencia artificial, podemos ayudar a que estos pacientes tengan una nueva oportunidad de vida”, concluyó la profesora Francisca González.

Más información sobre la plataforma en kefuri.cl.