La profesora Rosa Devés Alessandri, académica de la Facultad de Medicina, exrectora de la Universidad de Chile y miembro de la Academia Chilena de Ciencias, fue distinguida por la InterAcademy Partnership (IAP) con el “Wynne Harlen Award” en reconocimiento a “sus sobresalientes contribuciones al avance de la educación en ciencias”. Bioquímica, la profesora Devés es cofundadora, junto al profesor Jorge Allende, del Programa de Educación en Ciencias Basada en la Indagación (ECBI), iniciativa impulsada por la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, la Academia Chilena de Ciencias y el Ministerio de Educación en 2002, y que desde sus inicios contó con el apoyo de las Academias de Ciencias de Francia y de los Estados Unidos, así como de la iniciativa impulsada en México por INNOVEC.
El reconocimiento fue entregado el sábado 17 de octubre por Pierre Léna, astrofísico francés, miembro de la Académie des Sciences y profesor emérito del Observatoire de Paris y de la Université Paris Cité. Pionero de la astronomía infrarroja y uno de los arquitectos del Very Large Telescope instalado en Chile, Léna es también una figura central de la educación en ciencias: en 1995 fundó junto a Georges Charpak e Yves Quéré el programa La main à la pâte, referente de la enseñanza indagatoria en Francia y en el mundo, presidió su fundación entre 2011 y 2014 y en 2018 creó la Office for Climate Education.
La ceremonia se realizó en el marco de la Escuela Internacional de Educación en Ciencias del IAP (IAP-ISSE 2026), titulada “Una estrategia para la educación en ciencias en un mundo en cambio”, realizada entre el 16 y el 19 de octubre en la Fundación y Centro de Cultura Científica Ettore Majorana, en Erice, Sicilia. El encuentro reunió a cerca de 60 especialistas de todo el mundo y contó como asesores principales con el propio Pierre Léna y con el biólogo molecular Bruce Alberts, expresidente de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, ambos miembros honorarios de la Academia Chilena de Ciencias desde 2016.
La distinción, instituida en esta misma reunión y entregada por primera vez, honra la memoria de Wynne Harlen (1937-2025), educadora británica y referente mundial de la enseñanza de las ciencias, autora principal de “Principles and Big Ideas of Science Education”. La ceremonia estuvo precedida por un diálogo sobre su legado a cargo de Pierre Léna y Michael Reiss, del Institute of Education del University College London. El IAP reúne a más de 150 academias de ciencias, ingeniería y medicina de todo el mundo.
Un reconocimiento compartido
Al recibir la distinción, la profesora Devés señaló que aceptaba el honor “en nombre de la Universidad de Chile, de la Academia Chilena de Ciencias y de todas las personas cuyo talento y generosidad han contribuido a hacer avanzar la educación en ciencias basada en la indagación en Chile y en América Latina”. En sus palabras destacó especialmente al profesor Jorge Allende, Premio Nacional de Ciencias Naturales 1992, “cuya sabiduría y humanidad han dado fuerza y espíritu a nuestro trabajo durante tantos años”; y a Pilar Reyes, directora ejecutiva del Programa ECBI y coordinadora institucional del Programa ICEC en la Universidad de Chile, junto a todo su equipo.
“Por sobre todo, este reconocimiento pertenece a los profesores, a los niños y a los jóvenes, cuya curiosidad y deseo de aprender y comprender dan sentido a todo lo que hacemos”, afirmó.
En su intervención, la académica advirtió sobre los desafíos que enfrenta hoy la educación en ciencias en un contexto de creciente polarización, auge de gobiernos autoritarios y concentración del poder sobre el conocimiento. “La capacidad de distinguir lo que puede ser verdadero de lo que es falso, la capacidad de discernimiento, bien puede convertirse en una cuestión de supervivencia”, sostuvo. Agregó que “cuando la ciencia es confiable y respetada, puede ayudar a fomentar el diálogo entre culturas y continentes y, con ello, contribuir a la paz”.
Sobre la figura de Wynne Harlen, recordó que “fue una maestra y una amiga, que encarnó una combinación especial de rigor intelectual, coraje, gentileza y profundo compromiso con los demás”, y que su forma de trabajar, inmersa en la experiencia del aula, constituye “un compromiso ético que nunca debemos perder de vista”.
Más de dos décadas de educación en ciencias basada en la indagación
El Programa ECBI nació como una alianza entre la ciencia y la escuela. Su origen se remonta a la conferencia del IAP sobre Transición a la Sustentabilidad, realizada en Tokio en mayo de 2000, donde el profesor Jorge Allende conoció las experiencias de educación indagatoria que impulsaban las academias de Francia y Estados Unidos, presentadas por Pierre Léna y Bruce Alberts. La declaración de aquel encuentro llamó a científicos e ingenieros a “actuar como socios activos de sus sistemas educativos locales para asegurar una educación en ciencias de alta calidad, estimulante y efectiva en todos los niveles”.
Fundado en 2002, el programa inició su piloto en 2003 en escuelas de Cerro Navia y pronto se extendió a Lo Prado y Pudahuel, hasta alcanzar 24 establecimientos en esas tres comunas. Desde entonces ha crecido progresivamente desde la educación básica hacia la educación parvularia, media y especial, con recursos educativos abiertos adaptados al currículo nacional y con los propios docentes como contribuyentes activos. El programa se sustenta en la convicción de que todos los niños y niñas tienen derecho a una educación en ciencias de calidad, con un enfoque de equidad, inclusión y perspectiva intercultural, que incluye adaptaciones para la cultura rapanui y experiencias en la Escuela de Toconao, en la Región de Antofagasta, en cooperación con el Observatorio ALMA.
Entre sus hitos de impacto nacional destacan la incorporación formal de la indagación como componente transversal del currículo nacional en 2012, proceso en el que ECBI y el libro “Principles and Big Ideas of Science Education” de Wynne Harlen fueron influencias relevantes, y el Programa de Indagación Científica para la Educación en Ciencias (ICEC), impulsado desde 2015 por el Ministerio de Educación junto a una red nacional de 14 universidades, a través de la cual la metodología indagatoria ha llegado a cerca de 2.641 escuelas, 5.796 docentes y unos 245 mil estudiantes en todo el país. En la Universidad de Chile, el Programa ICEC ha formado a más de 230 docentes de educación parvularia, básica, media y diferencial de comunas de la Región Metropolitana, y desde 2023 ofrece el Diplomado de Especialización en Indagación Científica para la Educación en Ciencias a través de la Escuela de Postgrado del Instituto de Educación de la Universidad de Chile, con 400 horas de formación en ocho cursos.
A ello se suman la cooperación con la Siemens Stiftung (2015 a 2023), la articulación de la Red STEM Latinoamérica, el trabajo con la Office for Climate Education y el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2 en educación sobre cambio climático, y la formación de docentes de la Red Escuelas Chile, en alianza con el Ministerio de Relaciones Exteriores, en América Latina y el Caribe.
La metodología sigue hoy abierta a nuevas generaciones de docentes. El Instituto de Educación de la Universidad de Chile ofrece actualmente el Diploma de Postítulo en Educación en Ciencias Basada en la Indagación (ECBI), coordinado académicamente por Pilar Reyes, con postulaciones abiertas. El programa, en modalidad b-learning, está dirigido a educadoras y educadores de párvulos, docentes de educación básica, media y diferencial y a otros profesionales que enseñan ciencias en la escuela, y busca fortalecer sus capacidades para enseñar ciencias a través de la indagación, promover la colaboración entre docentes y vincular la ciencia con el territorio y sus problemas locales.
La trayectoria del programa y su aporte a la escuela pública están documentados en el capítulo “Innovación social desde la escuela pública acompañada por educadores y científicos”, de Pilar Reyes, incluido en el libro “Innovación social y pública: experiencias y aproximaciones a la complejidad contemporánea”, editado por Anahí Urquiza, Beatriz Rahmer e Ignacio Alfaro y publicado por la Universidad de Chile en el marco de sus 180 años. El texto presenta a ECBI como un ejemplo sostenible de innovación social y pública nacida desde la universidad y la escuela.
“El desarrollo de la educación en ciencias no depende solo de estructuras y alianzas efectivas, sino principalmente de las relaciones humanas, del compromiso compartido y de la creatividad colectiva para fortalecer la educación como una tarea pública y un bien común”, señaló la profesora Devés al presentar la experiencia chilena ante la escuela del IAP.
“La Educación en Ciencias Basada en la Indagación representa la convicción de que el cambio en la escuela se hace con base en mucha conversación, en conjunto con los docentes en el territorio, obteniendo como producto nuevas oportunidades de aprendizaje auténticas”, indicó Pilar Reyes, Directora Ejecutiva del Programa ECBI. “Me emociona ver cómo el trabajo entre pares fortalece las confianzas y cómo esa transformación despierta en los estudiantes la curiosidad y cuestionamientos. Cuando esos aprendizajes llegan a los hogares, la ciencia se vuelve cercana y compartida y los apoderados participan activamente. Como educadora, el Programa ECBI da sentido a mi compromiso por una educación pública donde reconozco capacidades, construimos soluciones pedagógicas enlazadas a situaciones reales y nos focalizamos en hacer progresar a todas y todos los estudiantes desde sala cuna hasta IV medio en el sistema escolar. ECBI nos invita a pensar con libertad y espacio para crear”, agregó.
Presencia de la Universidad de Chile en Erice
Además de dictar la conferencia en memoria de Wynne Harlen, la profesora Devés presentó la experiencia de más de dos décadas del Programa ECBI en el panel sobre experiencias de las academias de ciencias en educación, junto a representantes de Italia, Suecia, Túnez y Etiopía, y participó en el diálogo sobre la Declaración del IAP sobre Confianza en la Ciencia, junto a Bruce Alberts y Peter McGrath.
En la reunión participó también el profesor Miguel Allende, académico de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile y miembro de la Academia Chilena de Ciencias, quien moderó el panel sobre investigación, perspectivas y prácticas en educación en ciencias basada en la indagación, con expositores de Irlanda, Filipinas, Estados Unidos e India, y codirigió el Grupo Focal en Indagación Científica. El profesor Miguel Allende es además director del proyecto Ciencia y Naturaleza, que marca la transición estratégica de la Estación Experimental Frutillar de la Facultad de Ciencias Forestales y Conservación de la Naturaleza, para convertirse en un “laboratorio vivo” que busca no solo proteger la biodiversidad, sino también democratizar el acceso al conocimiento científico, involucrando a la ciudadanía en la observación y el cuidado de un fragmento de bosque nativo que ha resistido el avance de la urbanización.
La escuela IAP-ISSE 2026 concluyó con la conformación de alianzas temáticas entre academias y redes internacionales en torno a la educación indagatoria, la enseñanza de cómo funciona la ciencia y su importancia para la confianza en ella, la educación en la era de la inteligencia artificial y el desarrollo profesional docente informado por la investigación.