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8ª Semana de la Docencia

Autoridades académicas abordan los desafíos de la IA generativa desde el rol de la universidad pública

Autoridades académicas abordan los desafíos de la IA generativa
Panel de izquierda a derecha Federico Navarro, Ulrike Kemmerling, Tatiana Díaz y Sergio Celis hablando. Foco en él.
Moderado por el académico y senador universitario Sergio Celis, el panel de discusión: Desafíos de la IA generativa desde el rol de la universidad pública, contó con la participación de las vicerrectoras académicas Ulrike Kemmerling (UCHILE) y Tatiana Díaz (UMCE), además del vicerrector académico de la UOH, Federico Navarro.
Federico Navarro hablando en el panel
Como profesores, declarar su uso también es parte de instalar una cultura de transparencia, señaló el vicerrector Navarro, quien abogó por que el uso declarado de la IA sea transversal. “Nos merecemos una discusión más profunda y más realista, en mi opinión, respecto de qué uso sí y qué uso no”.
Tatiana Díaz hablando en el panel, al lado se ve a Ulrike Kemmerling escuchando.
Aunque la discusión sobre el rol docente no es nueva, enfatizó la vicerrectora Díaz, actualmente el rol docente y de “quienes formamos docentes”, ya no solo implica abandonar la tarea de entrenar en el almacenamiento de información, “sino que nosotros debemos pensar en formar para que las personas sean capaces de gestionar ese conocimiento”.
Ulrike Kemmerling hablando en el panel, al lado se ve a Federico Navarro escuchando
La vicerrectora Kemmerling subrayó que “como universidad pública tenemos la responsabilidad de formar personas, ciudadanos para el país, con formación pertinente, lo suficientemente críticos y capaces de hacer frente a los desafíos que tenemos todos los días”.

La irrupción de la inteligencia artificial generativa en la educación superior ha exigido una respuesta de las universidades y ha planteado nuevas preguntas sobre su rol. Se trata de un rol “que puede ser desafiado por preguntas y por una inteligencia artificial que nos pide recomendaciones, que nos pide examinar nuestros quehaceres, especialmente el quehacer docente”, partió contextualizando el académico y senador universitario Sergio Celis, en su papel como moderador del panel de discusión Desafíos de la IA generativa desde el rol de la universidad pública, en el que participaron las vicerrectoras académicas Ulrike Kemmerling, de la Universidad de Chile, y Tatiana Díaz, de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE), además del vicerrector académico de la Universidad de O'Higgins, Federico Navarro.

Federico Navarro: “La forma en que estamos jugando el juego de la enseñanza, del aprendizaje ha cambiado”

La inteligencia artificial está en desarrollo; cambian las reglas del juego rápidamente y la posición de las universidades, estudiantes y profesores ha cambiado, enfatizó el vicerrector Navarro, quien, al iniciar el panel, compartió algunos resultados no publicados de una investigación realizada con profesores de la Universidad de O'Higgins. Explicó, entonces, algunos de sus hallazgos: existe un uso generalizado y una distinción entre quienes la usan “bien” y quienes la usan “mal”, delegando por completo las tareas a la tecnología. “En segundo lugar, lo que vimos es que los profesores tienen montadas estrategias para evitar esos usos (...) Por otro lado, también encontramos en este estudio que los profes de nuestra universidad se encuentran abiertos a que los estudiantes usen la IA, pero con ciertas condiciones”. Según señaló, los docentes relatan, además, que cambiaron sus creencias, pasando del temor al pragmatismo, y que, contrario a lo que se podría pensar, no existen mayores diferencias entre las y los docentes de los distintos ámbitos disciplinares estudiados.

Dicho lo anterior, el profesor Navarro expresó que “me parece difícil que nosotros impongamos reglamentos muy específicos, pero tengo que decir que todas las universidades tenemos nuestros modelos institucionales educativos, tenemos nuestras evaluaciones docentes, tenemos nuestros diplomados de docencia universitaria y en todas estas instancias, que ya parecen naturales, tiene que entrar la IA con centralidad porque está transformando cómo se aprende, cómo se escribe, cómo se planifica la clase, cómo se evalúa (...) casi diría que cualquier paper que haya leído sobre educación anterior a 2023 tiene que ser revisitado, porque la forma en que estamos jugando el juego de la enseñanza, del aprendizaje ha cambiado”.

Como profesores, declarar su uso también es parte de instalar una cultura de transparencia, agregó el académico, que abogó por que el uso declarado sea transversal. “Nos merecemos una discusión más profunda y más realista, en mi opinión, respecto de qué uso sí y qué uso no”. En concreto, para la docencia, recomendó que en la primera clase se abra una conversación transparente, con peso en la voz de las y los estudiantes, sobre para qué se usa. Luego de eso, establecer ciertos acuerdos. “Y también, con la sencillez de que nosotros tampoco lo tenemos claro como profesores y también queremos ir viendo qué funciona, qué no y qué pasa. En mi experiencia cuando he hecho esto en aula me he sorprendido mucho”.

Tatiana Díaz: “Los profesores no vamos a ser reemplazables, siempre y cuando no pensemos que nuestro rol es entregar información”

Poniendo el foco en la equidad e inclusión, la vicerrectora Tatiana Díaz recalcó que, si bien el uso de la IA e internet es mayoritario, “el promedio oculta la diferencia”. Por ejemplo, en la UMCE, “todavía tenemos dificultades para hacer docencia online” porque no todas y todos los estudiantes tienen acceso a una buena conexión o equipo. Si bien es cierto que la inteligencia artificial se ha masificado, “eso no es tan igualitario. Entonces ahí tenemos, yo creo todavía, un problema de acceso importante”. De todas formas, con o sin IA, aclaró, la formación de profesionales requiere de estudiantes que desarrollen ciertas habilidades.

En ese sentido, aunque la discusión sobre el rol docente no es nueva, enfatizó la profesora Díaz, actualmente el rol de los docentes y de “quienes formamos docentes” ya no solo implica abandonar la tarea de entrenar en el almacenamiento de información, “sino que nosotros debemos pensar en formar para que las personas sean capaces de gestionar ese conocimiento que está ahí”, evaluar el proceso mismo de aprendizaje y crear nuevas ideas. Una “humanización radical” del aula que no solo implica contenidos, sino también emociones y mediación de relaciones, en determinados contextos materiales.

En la misma línea, recalcó que “los profesores no vamos a ser reemplazables, siempre y cuando no pensemos que nuestro rol es entregar información”. “Ciertamente debemos enseñarle a nuestros estudiantes a utilizar flexiblemente la tecnología. Pero sobre todo, debemos enseñarles ciertas habilidades de alta demanda. Y eso tiene que ver con tener una visión crítica y reflexiva respecto de que estos modelos han sido entrenados con ciertos sesgos (...) y por ende, la labor de las universidades públicas que formamos profesores no puede estar ajena a que el aula pública de la universidad y en la escuela es un espacio de pertinencia territorial, y hay que decirlo también, muchas veces de resistencia cultural”.

Ulrike Kemmerling: “Un norte es que efectivamente formemos profesionales, pero más que eso, que formemos ciudadanos, personas críticas”

Por su parte, la vicerrectora de Asuntos Académicos de la Universidad de Chile, Ulrike Kemmerling, expresó que la gobernanza de la IA en una universidad pública compleja como la Casa de Bello “está dada por un trabajo conjunto entre diferentes ámbitos”. En este marco, “un tema muy importante es no aumentar las brechas, dar acceso, estar alineados con nuestro modelo educativo, donde un norte es que efectivamente formemos profesionales, pero más que eso, que formemos ciudadanos, personas críticas en beneficio de la sociedad”. En este contexto, “la IA es una herramienta útil, pero hay que verla como tal”.

Asimismo, afirmó la vicerrectora, “si no nos formamos nosotros mismos en usarla, en saber sus limitaciones y ventajas, difícilmente podemos evaluar si nuestros estudiantes están aprendiendo o no, que eso es lo importante”. En ese sentido, la discusión no puede quedar en los lineamientos desde el nivel central; eso debe discutirse de forma situada, apuntó. También indicó que no cree que existan asignaturas que no tengan margen de innovación docente. “Yo discrepo de esto de base. Creo que independientemente del curso, hay formas de innovar”, con o sin inteligencia artificial. “¿Cuál puede ser la estrategia? Bueno, seguir ofreciendo capacitación, trabajar con grupos que sí están motivados en hacer los cambios, por ejemplo, todo el grupo que está acá, por algo estamos acá, por algo estamos hablando de este tema”.

Finalmente, la autoridad subrayó que “como universidad pública tenemos la responsabilidad de formar personas, ciudadanos para el país, con formación pertinente, lo suficientemente críticos y capaces de hacer frente a los desafíos que tenemos todos los días. Necesitamos formar personas capaces de anticiparse a lo que viene, de adaptarse a los cambios. Y esa es una gran tarea que tenemos como universidad pública”.

Para conocer más detalles de la 8ª Semana de la Docencia de la Universidad de Chile, se invita a visitar la página https://www.semanadeladocencia.uchile.cl/.

Quienes no hayan podido asistir pueden revisar la primera jornada de la Semana de la Docencia y el panel de discusión (desde el minuto 2:07:44) en el siguiente video: