Ex estudiante y académica de la Facultad de Artes

Matilde Pérez: Adiós a la creadora del arte cinético en Chile

Matilde Pérez: Adiós a la creadora del arte cinético en Chile
Formó el Centro de Investigaciones Cinéticas de la Escuela de Diseño de la Facultad de Arquitectura.
Formó el Centro de Investigaciones Cinéticas de la Escuela de Diseño de la Facultad de Arquitectura.
Friso realizado en acero soldado, de 60 metros de largo, que lucía el centro comercial Apumanque
Friso realizado en acero soldado, de 60 metros de largo, que lucía el centro comercial Apumanque
Cultivó su trabajo por medio de extensas y rigurosas investigaciones que la llevaron a codearse con reconocidos exponentes de las artes.
Cultivó su trabajo por medio de extensas y rigurosas investigaciones que la llevaron a codearse con reconocidos exponentes de las artes.

Fue un paro cardiorespiratorio lo que apagó la vida de Matilde Pérez, la precursora del arte cinético en Chile, que cultivó su trabajo por medio de extensas y rigurosas investigaciones que la llevaron a codearse con reconocidos exponentes de las artes.

Nació el 7 de diciembre de 1920, en Santiago. Estudió en la escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile y se especializó en pintura, incluso llegó a ser la ayudante de Laureano Guevara, con quien realizó alguno de los murales de Ciudad del Niño, en la comuna de la Cisterna, que se conocen hasta hoy.

Sin embargo, su vida dio un giro cuando en 1960 viajó becada a París y conoció a Víctor Vasarely. A partir de aquel momento incursionó en el arte cinético y la óptica; para luego, regresar a Chile con una maleta cargada de información que enseñó a sus estudiantes en las cátedras que dictaba en la Casa de Bello.

El director del Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Francisco Burgnoli, fue uno de sus alumnos en el año 1959, y comenta que “era increíblemente rigurosa y exigente, era el curso donde se hacía trabajar más a los estudiantes. No sólo era obediencia al profesor, sino que lo que ella enseñaba, cómo lo enseñaba, evidenciaba una gran claridad metodológica y un sentido de lo que debía ser la base constitutiva de una obra de arte. Todo eso era sorprendente en un curso de primer año”, cuenta el artista en la nota Matilde Pérez: Adiós a la maestra del movimiento de Radio Universidad de Chile.

Sus estudios la llevaron a crear el Centro de Investigaciones Cinéticas de la Escuela de Diseño de la Facultad de Arquitectura, actual FAU, en 1975. Sin embargo, ese mismo año fue exonerada de la casa de estudios por la dictadura y dejó su carrera como catedrática.

A esas alturas ya había formado parte del Grupo de los Cinco (1953); el Grupo Rectángulo (1955- 1962), que desarrollaba un arte alejado de la remembranza figurativa y seguía los postulados del neoplasticismo; y la primera etapa de Forma y Espacio (1962- 1965).

Obra

Con el objetivo de crear la ilusión del movimiento, Matilde Pérez se sumergió en los conocimientos sobre la psicología de la percepción, e incorporó el movimiento real y virtual a sus trabajos. En los años 70, incluso, incorporó electricidad a sus creaciones, “por medio de piezas movibles y focos luminosos”, explica el sitio web Artistasplásticoschilenos.cl

Un caso emblemático es el friso realizado en acero soldado, de 60 metros de largo, que lucía el centro comercial Apumanque. El trabajo tenía un sistema de sincronización para que una serie de ampolletas generaran patrones de forma y movimiento, pero en 2007 fue retirado para la remodelación del recinto y trasladado al campus Lircay de la Universidad de Talca, cuenta la nota de Radio Universidad de Chile.

Según Brugnoli, la falta de reconocimiento tiene que ver con que “ella se integra a una corriente de arte que Chile no reconoció en su tiempo. Matilde Pérez no obtuvo el Premio Nacional ni tampoco otros colegas que compartieron con ella la tendencia, como Ramón Vergara Grez y Gustavo Poblete. Hubo una generación de profesores que asumió el compromiso del trabajo riguroso con la abstracción y eso pasó desapercibido en Chile. En los últimos años hay un resurgimiento, pero es muy tardío. Con Matilde Pérez, muere el último de ellos y es lamentable que el país no haya reconocido su gran aporte”, finaliza el director del MAC en el artículo antes mencionado.

La artista recibió numerosos premios, entre los que se encuentra la medalla de Plata en la Biennale Mondiale de Métiers d’Arts, de Lyon, Francia en 1979; tercer Gran Premio Internacional de Diseño Helian en Montreux, Suiza (1981); premio de la crítica ExAequo, Chile (1982); medalla por su trayectoria artística (1990); premio Municipal de Arte, Chile (1997); condecoración al mérito "Amanda Labarca" (1997); distinción del organismo internacional ACTIM por su carrera de pintora y escultora (1997).