En reconocimiento a sus méritos y aportes en sus disciplinas

Alfredo Matus y Eduardo Godoy fueron declarados Profesores Eméritos de la U. de Chile

Alfredo Matus y Eduardo Godoy declarados Profesores Eméritos de la U.
La ceremonia se realizó en el Auditorio Profesor Rolando Mellafe de la Facultad de Filosofía y Humanidades.
La ceremonia se realizó en el Auditorio Profesor Rolando Mellafe de la Facultad de Filosofía y Humanidades.
María Eugenia Góngora, decana de la Facultad de FIlosofía y Humanidades, calificó como "maestros" a ambos académicos.
María Eugenia Góngora, decana de la Facultad de FIlosofía y Humanidades, calificó como "maestros" a ambos académicos.
Darío Rojas, académico del Departamento de Lingüística, destacó  "el don de infundir en sus estudiantes pasión y entusiasmo por la lingüística" del profesor Matus.
Darío Rojas, académico del Departamento de Lingüística, destacó "el don de infundir en sus estudiantes pasión y entusiasmo por la lingüística" del profesor Matus.
Andrés Morales, académico del Departamento de Literatura, hizo un recorrido por la trayectoria del profesor Godoy.
Andrés Morales, académico del Departamento de Literatura, hizo un recorrido por la trayectoria del profesor Godoy.

De mano del Rector Ennio Vivaldi fue que los académicos de la Facultad de Filosofía y Humanidades Alfredo Matus y Eduardo Godoy recibieron el diploma de reconocimiento como nuevos Profesores Eméritos de la Casa de Bello, condición otorgada con el acuerdo del Consejo Universitario a académicos de la más alta jerarquía que hayan cesado en sus funciones y sean dignos de este reconocimiento por sus méritos y contribución académica.

En la ceremonia realizada este 2 de noviembre, el Rector destacó el rol de la Universidad de Chile como una institución que congrega y donde convergen personas como las que se galardonan. En este sentido, la máxima autoridad de nuestro plantel apuntó a la importancia de las humanidades y las preguntas que emanan de su estudio. “Volver a imponer los valores que hay detrás de las humanidades, de las artes, y la presencia que han de tener en la universidad y en la sociedad. Es algo por lo cual, si no tuviéramos la voluntad que estos profesores encarnan, si lo dejáramos en su libre curso, probablemente terminaríamos en el desastre”.

Siguiendo las palabras del Rector, la decana de la Facultad de Filosofía y Humanidades, María Eugenia Góngora, señaló que la comunidad universitaria ha "tenido muchos años para conocer y trabajar con los profesores Eduardo Godoy y Alfredo Matus. Ambos son dos grandes maestros".

Matus: lingüista panhispánico

Darío Rojas, académico del Departamento de Lingüística y discípulo de Alfredo Matus, estuvo a cargo de destacar los méritos de quien es considerado una figura central de la lingüística chilena y latinoamericana de la segunda mitad del siglo XX. Apasionado por la lengua española, formador de lingüistas, y promotor del panhispanismo lingüístico, Matus goza de un reconocimiento internacional unánime.

Junto a su valor como intelectual, el profesor Rojas destacó de Matus su condición humana y su generosidad entregada a las generaciones de estudiantes que han pasado por sus clases, señalándolo como un profesor "ungido con el don de infundir en sus estudiantes pasión y entusiasmo por la lingüística".

El profesor Matus es uno de los artífices centrales de las políticas lingüísticas oficiales de la lengua española de la actualidad. El trabajo realizado en la Academia Chilena de la Lengua, la cual dirige desde 1995, le ha otorgado prestigio internacional, siendo uno de los gestores de la política lingüística panhispánica de la Asociación de Academias de la Lengua Española, la cual es fundamento para los diccionarios, gramáticas y códigos oficiales del idioma español.

Ha dirigido proyectos como el Diccionarios de usos del español de Chile, el proyecto de los Diálogos de la lengua y el servicio de consultas "La academia responde", estos últimos destinados a establecer lazos entre la academia y la comunidad. Es reconocido por poner la primera piedra de grandes obras como el Diccionarios panhispánico de dudas y la Nueva ortografía de la lengua española. Fue nombrado vicedirector de la Escuela de Lexicografía Hispánica y, recientemente, director del Diccionario fraseológico panhispánico, el próximo gran proyecto internacional de la Asociación de Academias.

El profesor Darío Rojas destacó que la parte más importante de la carrera del profesor Matus se la ha ofrecido a la Universidad de Chile, donde ha realizado investigación y docencia en las áreas de historia de la lengua española, la semántica y la lexicografía del español, estando a cargo, entre otros del estudio del desarrollo histórico de la lengua española en Chile durante la época colonial.

Del mismo modo, relevó el hecho de que su vocación de servicio a la vida universitaria se ve reflejada en la dirección del Boletín de Filología, la revista de hispanística más antigua de hispanoamérica, la cual rescató del estado vegetativo en al que se encontraba durante la dictadura.

Al recibir su galardón, el profesor Matus agradeció y aprovechó la oportunidad para hablar sobre algunos temas contingentes ligados a su disciplina. "Tenemos que invertir en cultura, humanidades para impedir el descalabro y la aniquilación definitiva. Hoy emergen nuevas formas de pensar lo que siempre se ha pensado de una sola manera, hay iniciativas que nos sorprenden porque rompen esquemas, en la imperiosa invención de lo nuevo del presente que ya no es lo que era, con las nuevas formas de comunicarnos, leer y leernos, de producir textos y discursos, del futuro que debemos fraguar", advirtió.

Godoy: primer profesor de castellano en provincia de la Universidad de Chile

Andrés Morales, académico del Departamento de Literatura, se encargó de abordar la trayectoria de Eduardo Godoy, destacado académico formado en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile en Valparaíso y primer titulado de castellano en provincia de nuestra Casa de Estudios.

Profesor de la Universidad de Chile desde 1955, ha dedicado su labor docente al área de la literatura española moderna y contemporánea. En 1961, la universidad le encargó la creación de la carrera de pedagogía castellano en la sede de La Serena. Cumplida esa labor, regresó a Valparaíso para luego instalarse en Santiago donde fue nombrado profesor del Instituto Pedagógico, siendo profesor de Literatura española hasta el 2015. Desde allí impulsó los estudios sobre los clásicos como El Quijote, El lazarillo de Tormes y Las coplas por la muerte de su padre.

El profesor Godoy se hizo cargo de implantar los estudios sobre novela española contemporánea, en especial las del exilio republicano, desconocidas en Chile hasta ese momento.

Entre sus publicaciones se cuentan seis libros entre los que se encuentra La generación del 50 en Chile, La infancia en la narrativa española de postguerra y Lecturas españolas, donde se reúnen veinticinco de sus ensayos. Además de sus escritos propios, ha realizado ediciones de El Quijote y El lazarillo de Tormes.

Sus ensayos superan el centenar de publicaciones en revistas nacionales e internacionales y es el único ensayista chileno mencionado en la edición de Francisco Rico de El Quijote realizada por la RAE del año 2016.

Su relevancia internacional lo ha hecho partícipe de instancias académicas como la Asociación Internacional de Cervantistas de Alcalá de Henares, el Instituto de Estudios Altoaragoneses de Huesca, el Grupo de Investigación del Siglo de Oro de la Universidad de Navarra (GRISO), el Instituto Internacional Ricardo Palma y la Academia Chilena de la Lengua como miembro correspondiente por Valparaíso. Recientemente fue condecorado por Felipe VI y el Estado español con la Orden Isabel La Católica por su aporte cultural a los valores hispánicos.

Tras la distinción, el profesor Godoy, recordó su extensa relación con nuestra Casa de Estudios y dirigió palabras de gratitud a quienes lo acompañaron en este camino y a su alma mater. "Todos mis estudios los hice aquí, estuve en la creación de la sede de La Serena y tengo el orgullo de haber sido el primer profesor que la Universidad de Chile nombró en provincias en un ya lejano 1958 (...) Gracias a Dios, a la gente que conocí en mi transitar vital, a mi familia con quienes compartí inquietudes y especialmente a la Universidad de Chile que me permitió cumplir con uno de mis más profundos anhelos al ingresar como ayudante, permanecer y pertenecer a ella ahora como Profesor Emérito".