Legislatura 2018-2022 del Senado Universitario se reúne por última vez antes del término de su periodo

El 31 de agosto de 2018 comenzó a trabajar la cuarta legislatura en la historia del Senado Universitario, que luego de cuatro años de una ardua y consistente labor, se despide de sus funciones para dar paso a un nuevo ciclo y a un nuevo grupo de senadores/as que deberá continuar el camino cimentado y también desarrollar mecanismos propios para enfrentar los desafíos venideros.

El capítulo final de la cohorte 2018-2022 se escribió el jueves 25 de agosto en su última sesión plenaria. Esta reunión, realizada en la Sala Valentín Letelier de la Casa Central, fue el punto cúlmine de un periodo que, indudablemente, aportó al crecimiento de la Universidad de Chile.

Luis Alberto Raggi, Vicepresidente de la legislatura saliente, destacó el trabajo y la alta participación de los/as integrantes del órgano triestamental. “El compromiso de todas/os las/os senadoras/es permitió sesionar con quorum y sin interrupciones durante todo el periodo, con un fuerte y sólido compromiso de todas y cada una de las comisiones permanentes y transitorias, cuyos respectivos informes de gestión estarán disponibles para la comunidad”, añadió.

Por y para la comunidad universitaria

El trabajo de la cohorte 2018-2022 ha sido fundamental en la tarea de canalizar las demandas de los/as integrantes de la casa de estudios. Esta representación de la comunidad universitaria se ha reflejado en múltiples acuerdos, por ejemplo, en la creación y/o modificación de reglamentos de gran relevancia para la Universidad; como el Reglamento de Remuneraciones, que entró en vigencia de manera gradual a inicios de 2022; el Reglamento de Presupuesto; el Reglamento de Campus, modificado recientemente para asegurar su aplicación; el Reglamento General de Elecciones y Consultas, modificado -en distintas ocasiones- para regular el derecho a voto de los investigadores postdoctorales, permitir procesos eleccionarios en pandemia y establecer una norma permanente que incorpore la opción de  realizar comicios por medios electrónicos o digitales; entre otros.

Asimismo, durante los últimos cuatro años el Senado ha aprobado un total de seis políticas universitarias: Política para Avanzar en la Incorporación de los Pueblos Indígenas, sus Culturas y Lenguas; Política de Extensión y Vinculación con el Medio; Política de Gestión y Desarrollo para la Carrera Funcionaria; Política de Buenas Prácticas Laborales; Política de Igualdad de Género; y Política de Investigación, Creación Artística e Innovación. Todas ellas nacieron del anhelo de diferentes sectores de la comunidad y fueron fruto de un proceso colaborativo de elaboración, que incluyó la participación del órgano normativo.

A estos grandes avances, se le suma la modificación a la estructura orgánica de la Universidad que aprobó el Senado el pasado 26 de mayo de 2022 –previa aprobación del Consejo Universitario-, para crear la Facultad de Comunicación e Imagen y la Facultad de Gobierno.

“Participar del análisis de políticas, la discusión proactiva y la búsqueda de una mejor Universidad es, sin lugar a dudas, enriquecedor, e independientemente del enriquecimiento personal, el tener una mirada holística y participativa producto de la interacción y el debate de ideas, en un ambiente democrático y triestamental, es algo que solo se puede lograr en un órgano como el Senado Universitario”, concluyó el profesor Luis Raggi.

Un Senado a la altura de las circunstancias

En estos últimos años, como país hemos experimentado situaciones inéditas y desafiantes, que nos han motivado a generar espacios de diálogo y a buscar mecanismos para hacerles frente. Las consecuencias provocadas por la crisis social en Chile y por la crisis sanitaria a nivel mundial, puso a prueba la vocación pública de la Universidad, así como el compromiso del Senado Universitario con la casa de estudios y la nación. Ante estas contingencias, el órgano triestamental actuó de manera rápida y eficiente y se transformó en un catalizador de importantes iniciativas que se desarrollaron a nivel institucional.

A raíz de las movilizaciones sociales iniciadas en octubre de 2019, la Mesa del órgano triestamental solicitó la convocatoria del Comité de Coordinación institucional, espacio que reúne a los órganos superiores de la Universidad. En esta instancia se organizó el proceso de discusión "Encuentro Universitario", que a través de foros y cabildos convocó a toda la comunidad universitaria a reflexionar sobre los problemas que aquejan al país y a la Universidad.

Posteriormente, en el contexto de pandemia por Covid-19, el Senado generó diversos protocolos para normar su funcionamiento extraordinario de manera remota y el acceso de la comunidad universitaria a las plenarias, con el fin de asegurar la transparencia. Además, también se convirtió en el primer órgano colegiado de la Universidad en iniciar un proceso de marcha blanca para avanzar hacia un retorno seguro, voluntario y progresivo a la presencialidad, mediante una modalidad híbrida.

Además, para seguir reflexionando sobre la evolución de la casa de estudios en el contexto de pandemia y crisis social, el órgano estratégico y la Comisión Superior de Autoevaluación Institucional (CSAI) organizaron un ciclo virtual de foros triestamentales, desarrollados entre noviembre de 2020 y enero de 2021. A partir de estos diálogos se elaboró un informe final, titulado “Re-crear la Universidad Pública: Reflexiones y debates”, documento que también fue pensado como un insumo relevante para el proceso de evaluación intermedia del Plan de Desarrollo Institucional de la Universidad (PDI).

A lo largo de esta iniciativa, la Universidad debatió sobre docencia y procesos formativos; metodologías de enseñanza y aprendizaje; inter y transdisciplina e integración del conocimiento, desde el punto de vista de las diferentes ópticas intelectuales; democracia y participación universitaria y formas de trabajo triestamental; fatiga y salud mental, entre otras materias que sirvieron para tener una proyección estratégica de la institución.

En este sentido, más que resentir las desconocidas condiciones que se presentaron, el Senado Universitario supo cómo actuar para seguir avanzando hacia la innovación y la participación al interior de la casa de estudios.

Por otro lado, esta cohorte de senadores/as también participó en la elaboración del mecanismo de corresponsabilidad permanente propuesto por la U. de Chile para asegurar la participación y corresponsabilidad del Estado en la aprobación del Plan de Desarrollo Institucional y del presupuesto. Esto, debido a un mandato legal que se estableció en la Ley de Universidades Estatales (N° 21.094), para permitir que aquellas universidades cuyos estatutos hayan entrado en vigencia después del 11 de marzo de 1990 pudieran mantenerlos. Este proceso, que inició con la convocatoria al CCI el año 2020, terminó este 2022 con el envío de una propuesta a la autoridad de Educación.

Proyecciones de un nuevo ciclo

La sesión plenaria del jueves 26 de agosto fue simbólica, no sólo por ser la última reunión oficial de la cohorte saliente, sino que también por la relevancia de los temas abordados. En la ocasión, se aprobaron modificaciones al Reglamento General de Elecciones y Consultas para introducir el procedimiento de elección de los consejeros de campus, se presentaron los avances de la propuesta de Política de Diversidades y Disidencias Sexuales y de Género, y se acordó permitir la integración y el voto del estamento estudiantil y funcionario en los Consejos de Facultad. De este modo, el pleno del Senado se despidió trabajando hasta el último minuto en favor de la participación y el resguardo de la comunidad; labor que deberá ser retomada por los senadores/as electos.

Jorge Gamonal, Senador Secretario saliente, le deseó el mayor de los éxitos a la nueva cohorte y añadió que "no hay ninguna razón para pensar que la próxima legislatura no lo hará de la misma forma que nosotros o, tal vez, mejor".

"Como candidato no electo al Senado, hice varias precisiones respecto a los temas que yo vislumbraba como prioritarios en la continuidad, como lograr una buena interacción con el Consejo Universitario, órgano ejecutivo de la Universidad; profesionalizar la labor del Senado; asegurar el financiamiento e implementación de las políticas aprobadas; evaluar las estrategias implementadas en las unidades con déficit y generar nuevas propuestas orientadas al saneamiento financiero de la Universidad; lograr una mayor interacción con las Universidades Estatales; y estar atentos/as a los temas que la comunidad va proponiendo, como puede ser el voto de estudiantes y funcionarios/as en las elecciones de las autoridades unipersonales en las Facultades e Institutos”, explicó.

Después del término de la plenaria, los/as senadores universitarios/as se reunieron en una actividad de camaradería para despedirse de un ciclo que llegará a su fin oficialmente el próximo 31 de agosto. 

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