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Eve-Marie Apfelbeck, socia fundadora de Grupo Rorschach Chile: “La U. de Chile me ayudó a ampliar mi visión”

Entrevista a Eve-Marie Apfelbeck, fundadora de Grupo Rorschach Chile
Eve-Marie Apfelbeck
La magíster en Psicología Clínica, mención Infanto-Juvenil, de la Universidad de Chile fue distinguida con dos premios en el marco del XIX Congreso de ALAR y el II Congreso Chileno de Psicodiagnóstico, realizados a fines de julio en Santiago.
Eve-Marie Apfelbeck
Desde 2013 y hasta 2020, formó parte de la Unidad de Trastornos de Personalidad (UTP) en la Clínica Psiquiátrica Universitaria de la Universidad de Chile, experiencia que describe como “enriquecedora y de mucho aprendizaje”.
Eve-Marie Apfelbeck
En septiembre de este año impartirá clases en la nueva edición del Diplomado en Trastornos de la Personalidad, Trastornos Alimentarios y sus Comorbilidades, dictado por el Departamento de Psiquiatría del Hospital Clínico de la Universidad de Chile.

Eve-Marie Apfelbeck tiene una carrera marcada por un profundo compromiso con la práctica clínica, la investigación y la docencia. La psicóloga de la Universidad Católica de Chile y magíster en Psicología Clínica, mención Infanto-Juvenil, de la Universidad de Chile fue distinguida con el Premio a la Trayectoria en Latinoamérica “Fernando de Villamor Amaral” de la Asociación Latinoamericana de Rorschach y otras Técnicas Proyectivas (ALAR), así como también con el Premio a la Trayectoria en nuestro país, otorgado por el Grupo Rorschach Chile.

Estos reconocimientos le fueron entregados en julio de este año, en el marco del XIX Congreso de ALAR y el II Congreso Chileno de Psicodiagnóstico, realizados en Santiago. Para la psicóloga, estos galardones son mucho más que una distinción personal. “Para mí son un honor inmenso y un reconocimiento a un esfuerzo sostenido”, señala. Y releva: “simbolizan y representan la validación de un trabajo colaborativo con colegas, instituciones y comunidades, que permitió consolidar las prácticas del psicodiagnóstico con bases rigurosas, éticas y culturalmente pertinentes”.

Entre sus contribuciones está la integración de dos dimensiones cruciales: “por una parte la evidencia científica, y por otra, la sensibilidad cultural”, detalla. Esta sensibilidad, explica, es fundamental para “entender cómo las problemáticas de las personas varían según el contexto en el cual están insertas, considerando variables sociales y geográficas”.

Estas distinciones también marcan un hito para la psicología chilena en el contexto latinoamericano. Apfelbeck contextualiza este logro: “Históricamente no estábamos visibilizados como un grupo que estuviese a la altura de la producción científica de otros países”. Hoy, en cambio, “Chile ha consolidado un rol de liderazgo regional en el ámbito del psicodiagnóstico, aportando con el desarrollo de investigaciones innovadoras, rigurosas y pertinentes a las problemáticas psicológicas contemporáneas”, describe.

Un compromiso integral con la Psicología

Desde 2013 y hasta 2020, formó parte de la Unidad de Trastornos de Personalidad (UTP) en la Clínica Psiquiátrica Universitaria del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, experiencia que describe como “enriquecedora y de mucho aprendizaje”, ya que le permitió conocer y evaluar a pacientes que presentaban “cuadros clínicos de alta complejidad que solo se conocen por libros o manuales de psiquiatría”.

Destaca especialmente el valor del equipo multidisciplinario de excelencia con el que trabajó. Con especial cariño recuerda a la Dra. Sonia Jerez, quien era la jefa de la UTP en ese tiempo, de quien valora su “calidad humana, generosidad y capacidad para entregar los conocimientos y vincularse con los pacientes de una manera empática”. También menciona al Dr. Hernán Silva, como “un verdadero maestro que apoyaba el trabajo del equipo”. Lamenta no poder continuar en la unidad, decisión motivada por su traslado a vivir a Puerto Varas, pero guarda esa experiencia como un pilar fundamental en su formación profesional.

Apfelbeck ha desplegado su trayectoria docente por más de 20 años en la Escuela de Psicología de la Universidad Católica de Chile, donde impartió clases en pregrado y postgrado. Como investigadora, que ha publicado en medios especializados como la Revista Psicodiagnóstico de Rorschach y otras Técnicas Proyectivas, ha centrado su trabajo en la validez y confiabilidad de los test proyectivos -entre los que se cuentan el Rorschach y el Test de Relaciones Objetales de Phillipson (TRO)-, un tema que ha estado en permanente discusión. “Han sido denostados, pero tienen un valor ineludible, sobre todo en los diagnósticos diferenciales en psiquiatría”, sostiene. Otras de sus problemáticas investigadas giran en torno a los trastornos de la personalidad y el abuso sexual, centrando su estudio en las características de los perpetradores.

Actualmente, su actividad más intensa es como psicoterapeuta y psicodiagnosticadora, además de ejercer docencia y participar en diversos seminarios y talleres. En septiembre volverá a impartir clases en la nueva edición del Diplomado en Trastornos de la Personalidad, Trastornos Alimentarios y sus Comorbilidades, dictado por el Departamento de Psiquiatría del Hospital Clínico de la Universidad de Chile.

Una mirada amplia y pensamiento crítico

Sobre su paso por el Magíster en Psicología Clínica mención Infanto-Juvenil de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, al cual ingresó en 2002, afirma: “Fue una experiencia que me permitió ampliar la visión, desarrollar el pensamiento crítico, conocer el estado del arte en ese momento y también profundizar en la metodología de investigación, que es un tema fundamental en el quehacer profesional”. Valora profundamente la diversidad de enfoques que caracteriza al programa: “Los distintos modelos teóricos y visiones de mundo, además de los diferentes contextos culturales que se van desarrollando durante todo el proceso de aprendizaje, así como también otras maneras de vivenciar y enfrentar las problemáticas”.

Recuerda con gratitud a profesores que dejaron en ella una huella imborrable. Al Dr. Carlos Almonte Vhymeister lo destaca por “la valentía de plantear la posibilidad de los trastornos de personalidad en los niños, que es un diagnóstico que habitualmente se reserva para la edad adulta, además de su enfoque sistémico familiar como parte del tratamiento”. Y al Dr. Carlos Valenzuela, su profesor guía de tesis, lo recuerda como “un gran aporte en mi formación profesional, quien me brindó un espacio de reflexión único”.

“Yo diría que en Psicología de la Universidad de Chile hay una visión amplia de lo que es Chile y de las problemáticas en salud mental que prevalecen. Además de su compromiso con la formación de profesionales competentes, se distingue por orientar su práctica hacia las necesidades reales del contexto nacional", concluye.